Estudiar después de la jubilación: los beneficios de los estudios para personas mayores

Cumplir años y conservar la curiosidad por aprender va más ligado que nunca. Y la realidad es que, al aumentarse la esperanza de vida, las personas mayores ven con buenos ojos la puesta en marcha de actividades para mejorar sus capacidades cognitivas. Estudiar tras la jubilación es una de ellas.

Y una de esas actividades que más interesa a la tercera edad es la posibilidad de estudiar, o bien idiomas o cualquier otro tipo de estudio.

Los expertos en gerontología han llegado a la conclusión de que estudiar después de los 65 años mejora la autoestima y la calidad de vida.

En 2030 se calcula que España tendrá un 30% de su población que supere los 65 años, por lo que se apuesta y mucho por técnicas de envejecimiento activo

Paco, el ejemplo de que nunca es tarde

Paco es un camionero jubilado que ha obtenido su título de Graduado en ESO a sus 63 años de edad. Empezó a trabajar en el campo a los 7 años y tras ello, este dedicó su vida a la carretera.

Una vez jubilado, este decidió obtener el Graduado en ESO y, a pesar de cuidar a su nieta durante el día, Paco se desplazaba al centro de estudio cada día en el turno de noche. Su perseverancia fue clave para recorrer diariamente 15 kilómetros andando para llegar al centro.

Su caso es, sin llegar a dudas, un ejemplo de superación, constancia y motivación para todas aquellas personas que quieren estudiar y enriquecer sus conocimientos.

Es vital dejar de repetirnos frases como: “¿Dónde voy yo ahora a la universidad a esta edad?” “Ojalá hubiera estudiado Historia”, “ya se me ha pasado el tiempo para estudiar”. En definitiva, no solo no es tarde, sino que es el momento perfecto.

Estudios universitarios para mayores, una opción más que atractiva

Lejos queda aquella persona de edad avanzada que sólo se dedica a pasear a sus nietos o que ocupa un lugar relegado dentro del entorno familiar.

Es decir, el contexto social de la tercera edad de hoy está cambiando y ya se tiene acceso a la universidad para mayores, por ejemplo. Cosa que hace años era inviable.

Un anciano lee un libro mientras está esperando un avión en el aeropuerto.

Los estudios universitarios para mayores son una de las opciones más demandadas llegados a la tercera edad.

Asistir a clases por el placer de aprender es cada vez más común, y muchas universidades españolas crean programas específicos que se adaptan a las necesidades de cada una de ellas.

Los cursos universitarios para adultos mayores están creados para destinar aulas y titulaciones a las personas con más de 50 años que quieren estudiar en la universidad. Es lo que se conoce como «universidad senior«.

La Asociación Estatal de Programas Universitarios para mayores (AEPUM) es la institución que se encarga de que las universidades públicas y privadas, incluyan estas propuestas educativas.

En la universidad para mayores de 65 años normalmente no hay exámenes en este tipo de modalidades, en cambio, sí se organizan muchas excursiones para dar una opción más compatible con los hábitos de vida acorde a su edad.

Además, no hay límite máximo de edad para poder estudiar en la universidad

En estas clases existe la posibilidad de realizar varios cursos para mayores en la universidad: uno o incluso asistir solamente como oyente, se adaptan claramente a las necesidades de cada uno.

Las clases para la tercera edad tienen la característica de que aportan una flexibilidad acorde a las necesidades del estudiante senior. Algo que a la hora de escoger asignaturas se puede disponer de la tranquilidad de poder aprender al ritmo que cada uno quiera.

El coste económico no es elevado en muchas ocasiones, ya que muchas universidades ofrecen descuentos o titulaciones gratuitas para aquellas personas que se matriculan a partir de los 55-60 años.

Muchos de los adultos mayores suelen escoger carreras de temas relacionados con la salud, la cultura o los idiomas, como son los ejemplos de Historia del Arte, Filosofía, Medicina, entre otras.

No se requieren estudios académicos previos en la universidad senior y ya existen muchos centros abiertos a esta opción

Estudiar inglés para mayores de 60 años: una apuesta por la superación

Las clases de inglés para jubilados son una de las opciones más apetecibles que se pueden encontrar hoy en día.

Pese a que, cuanto más mayor se es, se tiende a perder facultades cognitivas y, por motivos obvios, a los adultos siempre les cuesta más aprender algo nuevo que a los más jóvenes.

No obstante, se ha comprobado una tendencia al alza con la posibilidad de aprender inglés para mayores de 60 años.

Unas manos de una mujer de edad avanzada leyendo un libro en inglés.

Ahora bien, los expertos convienen en un aspecto capital: se requiere de un cambio de mentalidad y de actitud, y de muchas ganas y motivación.

Al mismo tiempo, estos factores unidos a la posibilidad de encontrar academias de inglés especializadas en adultos mayores pueden hacer el aprendizaje mucho más ameno y divertido.

Sin duda, una de las mejores opciones que estudiar después de la jubilación, ya que se cuenta con mayor tiempo libre para ello.

Estudiar tras la jubilación: beneficios

Los beneficios de estudiar a partir de los 65 años son numerosos pese a las trabas existentes y que no se dan en la gente joven.

Además, la nueva situación personal de los jubilados es propicia para acudir a las clases de la universidad. Existen muchos estudios que han demostrado que estudiar es beneficioso para el cerebro y eso se traduce, por ejemplo, en el retraso del deterioro cognitivo.

De hecho, expertos médicos coinciden en que estudiar tras la jubilación ayuda a combatir la depresión en personas mayores, una de las lacras más significativas en España y en el mundo.

Asimismo, el mero hecho de acudir a las clases ya implica un beneficio físico para la salud. A continuación se detallan algunas de las ventajas de estudiar a partir de los 65 años:

Estudiar la ESO para mayores: mayor accesibilidad

El estudio universitario es una gran opción, pero no es la única. Hoy en día existen multitudes de cursos donde formarse y obtener una titulación.

Un ejemplo sería el centro Euroinnova, que ofrece cursos de formación para personas mayores donde se puede aprender idiomas, carpintería y jardinería, pintura y arte, informática, entre otras muchas disciplinas.

Un anciano asiste a una clase de carpintería mientras se encuentra concentrado.

Sin duda, obtener conocimientos como los informáticos, amplía las posibilidades de realizar multitud de actividades como son realizar una videollamada con nuestra nieta, jugar a videojuegos para ejercitar la memoria y navegar por Internet para consultar la prensa o incluso realizar trámites administrativos.

Al igual que los cursos universitarios, los no universitarios también ofrecen diferentes modalidades de estudio, es decir, pueden ser de carácter presencial u online.

De esta manera, se amplían las posibilidades para aquellas personas que no puedan desplazarse hasta el centro de estudio, o simplemente, prefieren optar por la comodidad de su hogar.

Técnicas de estudio para adultos mayores

Algunas de las técnicas de estudio para adultos mayores (digitales o no), que se pueden aplicar son:

  • Elaborar un calendario de estudio. Hoy en día hay múltiples aplicaciones gratuitas para poder organizar mejor la gestión del estudio, donde se podrán apuntar fechas de exámenes, por ejemplo.
  • Concentración. Ganar en concentración es un punto fuerte en este ámbito, sin ella no se podrá estudiar correctamente. Es por eso que se deberán alejar todas aquellas posibles distracciones: como el teléfono móvil o la televisión.
  • Crear mapas conceptuales. Los esquemas son la mejor opción para tener visible y resumido todo aquello que se está estudiando.
  • Elaborar apuntes propios. La información que se pueda añadir a los apuntes o escrita con palabras propias será mucho mejor recordada que con palabras que uno mismo no entiende.
  • Representar con elementos gráficos. Todo el contenido visual mejora la atención y la comprensión de lo que se está leyendo.

Un mapa mental de los beneficios que da estudiar tras la jubilación.

La palabra jubilación viene de “júbilo”, del latín iubĭlum, que significa: gozo o alegría muy intensa que se hace ostensible. Con esto, se demuestra que  la jubilación no es algo negativo, es el final de una etapa que puede brindar una gran oportunidad a muchos mayores para disfrutar y dedicar tiempo a todas aquellas cosas que no se han podido hacer anteriormente, como por ejemplo, estudiar.

Los estudios para mayores son esa oportunidad tan valiosa que se les da para poder así tener una gran calidad de vida, llena de experiencias positivas.

5 comentarios de “Estudiar después de la jubilación: los beneficios de los estudios para personas mayores

    1. Hola, Edgar. Para poder obtener un título de grado debes cursar una carrera universitaria. Te recomendamos que averigües en la universidad más cercana o en la universidad a distancia sobre las posibilidades que ofrecen para personas mayores. Un saludo.

  1. Hola. Jubilada y encerrada en pandemia, estudié dos años en la universidad; si bien promocioné con un promedio de 8.30, 13 de las 14 materias (una como regular)con reglas iguales para mí y el resto de los alumnos (exámenes, trabajos, ensayos, etc), descubrí que no era mi lugar. Se notan los años, el esfuerzo, las diferentes visiones, y la sensación de estar en un sitio que no es el de uno, aún cuando es bien recibido. Sí se sienten, a esta altura de la vida, ciertos tratos educativos que no están buenos. A lo mejor un joven los tolera…Pero uno, que ya recorrió la vida, no está para eso…Hoy sigo estudiando cursos y a nivel privado: hay que moverse, y en especial, la cabeza !. Gracias

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