Beneficios de ser pensionista por incapacidad permanente total

Ser pensionista por incapacidad permanente total se traduce en una serie de beneficios fiscales en la Declaración de la Renta, o descuentos y ayudas económicas y sociales, que hay que tener muy en cuenta.

El mundo laboral entraña, en ocasiones, riesgos para la salud. Esto es, una persona podría sufrir una lesión por algún movimiento o caída brusca que le impidiera desarrollar su actividad laboral con plenas garantías. Este sería un caso común por el que tendría derecho a entrar dentro del sistema de pensiones en España. Concretamente es el caso de la pensión por incapacidad permanente total, que incluye una serie de ventajas para todos aquellos beneficiarios.

¿Qué es la incapacidad permanente total?

La incapacidad permanente total es aquella que se le reconoce a un trabajador que, por dolencia o padecimiento, se encuentra deshabilitado de sus funciones laborales habituales, protegiendo económicamente al beneficiario e incluyendo a los trabajadores por cuenta propia, ya que los autónomos también podrán disfrutar de esta ayuda económica si se diese el caso.

Ventajas de ser pensionista por incapacidad permanente total

Existen numerosos beneficios a la hora de recibir este tipo de prestación para la asistencia de personas dependientes:

  • La persona podrá seguir trabajando en otros puestos de trabajos distintos al suyo, lo que supondrá una serie de ingresos adicionales a los de su pensión.
  • Dependiendo del grado de incapacidad, se podrán acceder a distintas ayudas destinadas a proteger económicamente a la persona afectada.
  • Ayudas a la vivienda.
  • Ayudas a familias numerosas.
  • Ayudas por miembro discapacitado en la unidad familiar.
  • Beneficios fiscales en la Declaración de la Renta y el pago del IRPF.
  • Disponibilidad de solicitar subsidio por desempleo.
  • Ayudas económicas para autónomos.
  • Ayudas para la matriculación de vehículos y aplicación del IVA reducido de un 4% en la adquisición de un vehículo.
  • Disponibilidad de acceder a multitud de becas de estudio destinadas a personas con capacidad.
  • Ventajas para acceder a distintos tipos de abonos de transporte a un precio reducido.
  • Descuentos exclusivos en museos, instituciones y espacios de ocio de muy diverso tipo.
  • Tarjeta de aparcamiento para discapacitados para ocupar en ciertas plazas reservadas, algo que cobra especial importancia en grandes ciudades.
  • Acceso a equipamiento médico y farmacéutico especial.

Sn muchas las ventajas de ser pensionista por incapacidad permanente total

¿Qué grado de discapacidad tiene una incapacidad permanente total?

En este caso, las personas reconocidas con una incapacidad permanente total presentan un grado mínimo de discapacidad del 33%, que se recoge en la Ley de Dependencia.

¿Con la incapacidad permanente total se puede trabajar?

La respuesta es sí. Siempre y cuando no sea en tu puesto de trabajo habitual, con cualquier otro trabajo. Es precisamente este aspecto, el poder trabajar en otro tipo de empleo, lo que diferencia a la incapacidad permanente total de la incapacidad permanente absoluta, que es otro de los cuatro grados de incapacidad permanente, y que imposibilita a la persona a ser contratado para cualquier tipo de empleo.

En este sentido, se entiende, por trabajo habitual, dos tipos de supuestos:

  • En caso de que la incapacidad laboral se haya producido por una enfermedad común, la profesión habitual será la que haya desempeñado la persona en los últimos 12 meses.
  • Si por el contrario, dicha incapacidad se ha producido por un accidente, ya sea laboral o no, la profesión habitual será la que estaba desempeñando en el mismo momento del accidente.

trabajador que recibe la pensión de incapacidad permanente total puede trabajar en otro empleo distinto al suyo

Incapacidad permanente total: ejemplos

Para entender y poner en escena casos reales de incapacidad permanente total no hay que irse muy lejos. Por ejemplo, un vigilante de seguridad con una hernia discal o un conductor de autobús que haya sufrido pérdida de visión y, por tanto, les sea imposible desempeñar sus funciones con plenas garantías de éxito serán beneficiarios de la pensión por incapacidad permanente total.

En ambos casos, las dos personas podrían trabajar en otro tipo de empleo distinto al habitual, como por ejemplo, auxiliar administrativo, pero nunca como vigilante de seguridad y conductores de transporte público, respectivamente.

Otro ejemplo más claro, Juan, nacido en 1968, se encuentra afiliado y dado de alta en la Seguridad Social desde el 22 de noviembre de 1988, y se encuentra en situación de incapacidad temporal por una enfermedad común desde 2015. El EVI (Equipo de Valoración de Incapacidades) emite una propuesta de que el trabajador sea declarado como incapacitado permanente total, con efectos en 2017. El trabajador, tiene en la fecha del hecho causante 49 años y 2 meses, con un total de 99.200 euros de suma de cotización. Tiene derecho a acceder a este tipo de prestación debido a:

  • Encontrarse afiliado y en alta.
  • Haber sido recogida su incapacidad por parte de la Seguridad Social.
  • Cuenta con más de 31 años cotizados y cumple con el período de cotización exigido, pues la condición es que supere una cuarta parte del tiempo que transcurre entre la fecha del cumplimiento de 20 años y el día del hecho causante que provoca la enfermedad. Además son necesario 5 años de cotización, y una quinta parte del período debe estar cotizado dentro de los 10 años anteriores al hecho causante.

¿Hay ayudas compatibles con incapacidad permanente total?

Este aspecto se recoge en el artículo 163 de la Ley General de la Seguridad Social de 2015. Por norma general, se determina en ésta que si una persona tiene derecho a cobrar dos tipos de prestaciones distintas por parte del Estado, tendrá que elegir una de ellas. Se da el caso con cualquiera de las pensiones, como la de jubilación o desempleo.

Existen supuestos en los que sí se pueden cobrar dos ayudas a la vez. La incapacidad permanente total puede ser abonada a la vez que una baja temporal, al igual que una baja médica. Si en tu nuevo empleo sufrieses un accidente o enfermedad, ya sea laboral o no, que no esté vinculado al motivo por el cual se bonificó la incapacidad, sí se está legitimado a recibir esa ayuda por baja médica.

Lo mismo ocurre con la pensión de viudedad y orfandad, que en este caso sí existe compatibilidad. Aunque hay un tope a la hora de cobrar ambas pensiones, y es que no se puede superar los 2.560 euros entre ambas prestaciones.

¿Es compatible la incapacidad permanente total con el trabajo?

Sí, siempre y cuando el trabajo sea distinto al ocupado en el mismo puesto de la empresa. Es decir, el beneficiario de la incapacidad permanente total podrá trabajar en cualquier otro trabajo que no sea el habitual.

Ahora bien, la ocupación de un nuevo puesto de trabajo por el pensionista deberá ser comunicada al Instituto Nacional de la Seguridad Social, salvo en el caso que derive de enfermedad profesional, en que será necesaria la autorización previa.

Además, existe un condicionante en este sentido, pues el abono del incremento del 20% de la base reguladora de la incapacidad permanente total es incompatible con la realización de trabajos por cuenta ajena o propia, así como con las prestaciones de Seguridad Social que puedan derivarse de dichos trabajos, como son el subsidio de incapacidad temporal o de maternidad que persiste más allá de la relación laboral o la actividad profesional, o las prestaciones de desempleo que pudieran corresponder por los mismos.

¿Es compatible la incapacidad permanente total con la ayuda familiar?

La respuesta es no. El artículo 163 de la Ley General de la Seguridad Social de 2015 recoge este supuesto. Aunque sí que existen ciertas situaciones en las que sí habría posibilidad.

Aunque la Seguridad Social sí da la opción de continuar agotando el paro, para después poder cobrar la pensión por incapacidad permanente total.

Ayudas para autónomos con incapacidad permanente total

Se tiene derecho a una pensión del 55% de la base reguladora, que puede aumentar en un 20%, siempre y cuando el contribuyente sea mayor de 55 años, no realice ningún otro tipo de actividad y no tenga una explotación agraria o pesquera. Por tanto, la incapacidad permanente total es compatible a todos los efectos con el desempeño del trabajador autónomo.

Así lo recoge el Tribunal Supremo en sentencia a raíz de un caso del año 2016.

compatibilidad pension incapacidad permanente total y trabajo autónomo

Consecuencias incapacidad permanente total

Se trata de una de las pensiones que más ayudas económicas acapara, puesto que en España hay cerca de 600.000 personas que reciben esta ayuda. En muchos casos, estas personas necesitan cuidadoras a domicilio, por horas o de fines de semana, en aras de mejorar su calidad de vida cuando la situación lo requiera.

La Incapacidad Permanente Total requiere que no hayas cumplido la edad de jubilación. Así como figurar como afiliado en la Seguridad Social y en situación de alta.

Al tratarse de una prestación contributiva, el Instituto Nacional de la Seguridad Social comprobará tu carrera de cotización, que deberá reunir un período genérico de cotización y otro específico.

  • Si tienes menos de 31 años se te exigirá que hayas cotizado:
    • La tercera parte del tiempo transcurrido entre los 16 años y la fecha del hecho causante.
    • No se exige período específico.
  • Si tienes 31 años o más se te exigirá que hayas cotizado:
    • La cuarta parte del tiempo transcurrido entre los 20 años y la fecha del hecho causante (mínimo 5 años).
    • Además, la quinta parte de ese tiempo debe estar comprendida:
      • En los 10 años inmediatamente anteriores al hecho causante.
      • O en los 10 años inmediatamente anteriores a que cesara tu obligación de cotizar, en su caso.

Incapacidad permanente total: ¿Cuánto se cobra?

En los términos mínimos, la incapacidad permanente total tiene una pensión mínima de 519,12 euros, si ésta es derivada de una enfermedad común y con cónyuge no a cargo. Por el contrario, la pensión máxima de incapacidad permanente total se sitúa en 821,84 euros con cónyuge a cargo.

Los beneficiarios de este tipo de pensión no contributiva cobrarán un 55% de su base reguladora. Además, si la incapacidad es derivada de accidente laboral, no hay un plazo mínimo de cotización.

Por último, una pensión por incapacidad permanente total por sentencia judicial es revisable, por el mismo motivo que son revisables los grados de incapacidad. La sanación de ciertas enfermedades es posible a largo plazo. De esta forma, Siempre que se otorga cualquier tipo de prestación por incapacidad, ya sea parcial, total, absoluta o de gran invalidez, la Seguridad Social prevé que sea revisada a partir de los dos años siguientes a la concesión.

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