La parestesia en personas mayores: ¿Qué es, qué causas tiene, cómo curar y qué tiempo tiene de duración?

En ocasiones puede producirse una sensación de hormigueo en el momento de dormir con los brazos entrecruzados, es decir, se trata de una sensación en el cuerpo que seguro que a más de uno le habrá ocurrido. Esto tiene una explicación científica.

Todo el mundo ha experimentado alguna vez alguna parestesia.

Por ejemplo, cuando por una mala postura se siente una sensación de hormigueo en el brazo de personas mayores. Es decir, cuando el brazo “se nos ha quedado dormido”.

Por normal general, cuando la parestesia es benigna, no necesita medicación.

Pero cuando aumenta de intensidad y se convierte en una sensación de hormigueo con pinchazos dolorosos, denominada disestesia, sí que requerirá el uso de fármacos y tratamiento.

¿Qué es la parestesia?

La parestesia se define como una sensación anormal que se siente en el cuerpo que tiene su origen en una compresión o irritación de los nervios.

La parestesia es un trastorno de sensibilidad de tipo irritativo que puede darse en manos, brazos, pies y piernas y coloquialmente se conoce como «dormirse el cuerpo»

De esta forma, la parestesia y la ansiedad van muy ligadas, ya que las personas que sufren este trastorno pueden sufrir episodios de parestesia, algo que se tiene muy en cuenta en el tratamiento de la ansiedad en personas mayores.

En muchos casos, la parestesia en manos en pies, así como en cualquier zona del cuerpo es de naturaleza transitoria, es decir, aparece y se desvanece a medida que pasa el tiempo o se realizan ejercicios para volver a activar la zona afectada.

Aunque dependiendo de la causas de la parestesia, ésta puede perdurar en un corto período de tiempo o, sin embargo, desaparecer de manera rápida.

La parestesia y su significado hacen referencia a «paraesthesia» con raíces griegas, que significa «conjunto de sensaciones anormales«, en alusión a esa sensación de hormigueo o adormecimiento de las zonas afectadas.

Un anciano se toca la mano derecha por sentir un hormigueo.

La parestesia por ansiedad: una relación muy estrecha

La parestesia es uno de los múltiples síntomas en los que se puede manifestar la ansiedad.

De hecho, la parestesia puede ser una manifestación de la ansiedad, una más.

En este sentido, la parestesia por ansiedad puede tener una duración de unas horas o llegar a un día completo.

No obstante, se trata de una patología temporal causada por la presencia de algún tipo de presión sobre los terminales nerviosos.

Además, la parestesia y la ansiedad generalizada, que es uno de los trastornos más comunes, y que quien más quien menos ha sufrido a lo largo de su vida en algún momento,

Asimismo, el tratamiento de la ansiedad en las personas mayores tiene en la mirilla el hormigueo o cosquilleo que pueden afectar a una zona durante mucho tiempo

La parestesia por estrés o ansiedad no resulta dolorosa, y se presenta de manera repentina, provocando que la persona sienta como si tuviera algo rondando por la piel

Parestesia en manos, la más común

La manos dormidas es un problema muy habitual, y que a menudo no se le dota de la importancia que requiere.

Pero si se mantiene en el tiempo, es importante consultar con el médico, ya que el hormigueo o entumecimiento en las manos puede ser síntoma de algunas enfermedades.

El adormecimiento en las manos atiende a una alteración de la sensibilidad por exceso.

Es decir, al contrario de lo que sucede en la anestesia (pérdida o disminución de la sensibilidad), en este caso se produce una sensación anormal sin que exista un estímulo que la produzca.

Un anciano se toca una mano con la otra ante el adormecimiento de la mano por parestesia.

La principal causa del cosquilleo en las manos es una alteración en las fibras nerviosas sensitivas.

Es por ello que la parestesia en las manos puede deberse a varios problemas de salud que será competencia del especialista médico diagnosticar.

Asimismo, también puede deberse a una alteración cerebral que lesione las zonas que reciben información procedente de las manos.

La parestesia en las manos es de las más comunes, junto en las piernas.

Por último, la clave para saber si la parestesia es un síntoma de una afección más grave, es observar si se repite todos los días o de manera muy recurrente.

Será en el primer caso cuando se necesite acudir a un especialista.

Parestesia facial: menos común y con origen en los dientes

La parestesia facial hace referencia al adormecimiento de cualquier zona de la cara. En este caso, la parestesia en la cara tiene una estrecha relación con los problemas bucales.

Esto es, en la boca habitan numerosos nervios, que si no se manipulan correctamente pueden dar lugar a ciertos problemas, como la parestesia facial.

De hecho, las causas del adormecimiento de la cara son, en muchos casos, consecuencia de los efectos secundarios más característicos tras tratamientos dentales que no han sido correctamente planificados.

Un hombre mayor se toca el pómulo de la cara ante el adormecimiento de esa zona por sufrir parestesia.

El uso de la vitamina B para parestesia dental

Las parestesias dentales perjudican en un 2 a 8% de las operaciones, aunque solo 0.5% son irreversibles y, habitualmente, corresponden a extracciones de molares que presentan dificultades.

Los especialistas odontólogos recomiendan tomar complejos de vitamina B para fomentar la regeneración de los nervios. La vitamina B se refiere a un total de ocho vitaminas diferentes.

Del mismo modo, se ha demostrado científicamente que los adultos mayores son más susceptibles a sufrir deficiencia de vitamina B-12.

Síntomas de la parestesia facial

Los síntomas de la parestesia facial son muy fáciles de detectar, ya que suelen presentar una sensación de entumecimiento en la zona afectada.

  • Adormecimiento facial.
  • Hormigueo en una zona localizada, puede ser, por ejemplo en la zona del pómulo como consecuencia de la extracción de una muela del juicio.
  • Pérdida de la sensibilidad en la cara.
  • Dolor de cabeza tras un tratamiento dental.
  • Si afecta a las mucosas de la boca, la sequedad bucal es un síntoma evidente y común.

Por normal general, la parestesia facial no suele excederse de seis meses, entre dos y seis meses de duración, y el tratamiento de la parestesia facial pasa por la prevención y acudir a clínicas dentales.

Parestesia en miembros inferiores: piernas y pies

La parestesia en miembros inferiores afecta a la zona que va desde la cadera, piernas, muslos y pies.

En este caso, la parestesia en las piernas es bastante común puesto que se suele pasar muchas horas sentado delante del ordenador, o manteniendo las piernas cruzadas durante un largo periodo de tiempo, así como quedarse dormido en una mala postura sobre una pierna…

Normalmente, todas estas situaciones acaban de la misma forma: un hormigueo incómodo y la pérdida de sensibilidad.

No obstante, existen ciertos profesionales que están expuestos a distintos tipos de parestesia como fisioterapeutas, limpiadores, cocineros, artesanos, cuidadoras del hogar, amas de casa, así como personas que pasan muchas horas frente a un ordenador y un teclado, por lo que conviene saber qué es la parestesia y algunas recomendaciones básicas.

Una persona mayor se masajea el pie izquierdo al notar un hormigueo o adormecimiento por parestesia.

De esta forma, algunos ejercicios para evitar la parestesia en las piernas pasan por:

  • Evitar periodos de tiempo prolongados con las piernas cruzadas.
  • Apostar por un estilo de vida saludable siempre es una buena opción para cualquier problema de salud.
  • Apuesta por el ejercicio físico moderado, sobre todo en la tercera edad.
  • Caminar alrededor de la habitación cuando se empiece a sentir el cosquilleo.
  • Si se se sufre constantemente de hormigueos, conviene ponerse de puntillas todos los días antes de dormir.
  • El déficit de hierro está íntimamente ligado a la parestesia: una dieta para personas mayores que incorpore huevos, leche, nueces, guisantes, espinacas o acelgas ayudarán a absorber el hierro necesario.
  • Realizar masajes puntuales en las zonas afectadas, incluso se puede servir de una pelota de goma y aplastarla para relajar los músculos.

Las parestesias que van y vienen son algo común por lo que no conviene preocuparse en exceso, y más teniendo en cuenta que existen situaciones y profesiones en la vida que dan pie a ello. 

Parestesia y Covid: aparición tras la tercera dosis

La parestesia ha estado en el foco de la actualidad después de que el Ministerio de Sanidad admitiera a principios de 2022 que es uno de los efectos secundarios de la vacuna de Moderna, la gran protagonista de las terceras dosis de la vacuna del covid que se ha estado inyectando en toda España.

Hasta el pasado 9 de enero, hasta un total de 158 personas reportaron en España síntomas de parestesia tras serles inoculados la tercera dosis de Moderna. En todo el mundo, la cifra asciende (1.425 casos hasta junio del año pasado) y la parestesia ha pasado a ser considerada ya un efecto adverso más de este antídoto contra el covid.

Principales causas de la parestesia

Obviamente, la parestesia puede surgir por diferentes motivos, que no siempre están relacionados con tratamientos bucodentales. Aunque sí que existe la posibilidad de que, tras una intervención odontológica, se desarrolle esta afección.

  • Presencia de enfermedades que atacan al sistema nervioso central, como la esclerosis múltiple.
  • Fracturas de estructuras óseas faciales, como la nariz o los pómulos.
  • Los cambios hormonales en las mujeres también pueden conllevar estas complicaciones del sistema nervioso.
  • Las personas que sufren migrañas fuertes pueden notar parestesia facial recurrente.
  • Puede darse el caso de que al presionar un nervio facial durante un tratamiento bucodental se sufra de parestesia.
  • A consecuencia de cirugías mal ejecutadas en zonas que están cerca de los nervios orales.
  • Algunos medicamentos o anestesias locales también pueden propiciar la parestesia facial, en personas que sufren intolerancia.

La parestesia por estrés

El estrés se manifiesta en tu cuerpo de múltiples formas, afectando negativamente a la salud física y mental y una de las modalidades en las que se presenta es la parestesia por estrés.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el estrés como «el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara el organismo para la acción»

De esta forma, el estrés es uno de los principales desencadenantes de la parestesia. La parestesia es un síntoma que crea una sensación de adormecimiento en extremidades. Y una de las mayores preocupaciones de las personas mayores es la incapacidad para controlarlo, o querer mover brazos y piernas y no poder hacerlo.

A medida que se va superando la ansiedad se va relajando el cuerpo. La parestesia por estrés puede aparecer cuando se está tumbado, o durmiendo, o en una postura que no es la correcta.

De esta forma, también puede darse en épocas donde se sufre de nerviosismo. Y no son peligrosas estas sensaciones de adormecimiento por ansiedad.

Una mujer mayor se echa las manos a la cara como señal de ansiedad en su casa.

¿Cuánto tiempo dura la parestesia?

Recuperarse de una parestesia es relativamente sencillo siempre y cuando se tenga paciencia, ya que en muchos casos, la parestesia no dura más de una o dos semanas.

Además, con los múltiples avances de la tecnología, que juega un papel vital en curar la parestesia.

Es decir, se utilizan técnicas poco invasivas para el paciente, en caso de requerir tratamiento, y materiales de última generación que mejoran los resultados y proporcionan al paciente el confort y bienestar que necesita, en el caso de tratarse de una parestesia dental, por ejemplo.

Por lo general, existen diversos tipos de parestesia como la parestesia facial o parestesia dental, que suelen durar menos de seis meses, aunque conviene acudir a un especialista en caso de que perdure, ya que se puede volver crónico.

2 comentarios de “La parestesia en personas mayores: ¿Qué es, qué causas tiene, cómo curar y qué tiempo tiene de duración?

  1. En estos casos, es importante contar con el material de ortopedia necesario para hacer frente a la enfermedad. Puede suponer un gran aumento de la calidad de vida.

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