¿A qué se debe la debilidad en las piernas en personas mayores?

Las personas mayores suelen sufrir una pérdida importante de fuerza, algo que se traducen en muchas ocasiones en debilidad en las piernas.

Los músculos y los huesos ya no funcionan de igual manera que cuando se era joven. Por eso, las personas mayores suelen preocuparse con cada problema de salud que aparece. Las pérdidas de fuerza suelen ser muy comunes, tanto en los brazos como en las piernas, pero eso no quiere decir que sea algo grave.

Además, la debilidad repentina de las piernas puede ser un signo de un problema de salud subyacente y un médico debe ver a la persona que lo sufre.

Causas de la debilidad en las piernas en ancianos

De esta forma, existen causas de debilidad de piernas más comunes que otras en adultos mayores:

Una de las causas de debilidad en piernas de personas mayores más comunes es la mala circulación de las piernas. Este problema se puede deber a que el adulto mayor haya transcurrido muchas horas de pie a lo largo de su vida. El mejor remedio casero es masajear cada día la zona de los gemelos y los muslos para ayudar a facilitar la correcta circulación de la sangre.

Un anciano de espaldas y de pie mira un letrero en la pared.

Nervio ciático y su relación con la debilidad de piernas

Resentimiento del nervio ciático: la ciática, causada por un nervio pellizcado en la parte baja de la espalda, es un dolor muy común en la tercera edad, el cual se extiende desde la parte baja de la espalda a través de las caderas y las pompas bajando por las piernas. Por lo general, afectada a un solo lado del cuerpo. La ciática puede ir desde un dolor leve hasta un dolor agudo y ardiente, y empeorar con una sesión prolongada de esfuerzos físicos. También puede ocasionar entumecimiento y debilitamiento de las piernas.

Debilidad en las piernas y el cansancio: ¿Qué relación existe?

Es probable que la debilidad en piernas se deba a una sensación de cansancio en ocasiones, sobre todo si el cuerpo se ha expuesto a actividad física o se ha pasado mucho tiempo del día de pie. Hay que tener en cuenta que probablemente estas pérdidas de fuerza en las piernas se repitan los siguientes días. Los músculos necesitan un tiempo de recuperación después de haberlos sometido a mucho ejercicio. Este tiempo de recuperación aumenta con los años.

De esta forma, el ejercicio físico de alto nivel y el sobreentrenamiento son causas frecuentes de debilidad en las piernas, sobre todo en personas con poca experiencia.

Un hombre mayor sentado en los escalones de un portal en la calle al sol mientras está cansado.

Accidente cerebrovascular como causa de debilidad en piernas

En el momento en que un adulto mayor sufre un accidente cerebrovascular, sucede básicamente que el cerebro no recibe la suficiente cantidad de sangre porque sus vasos sanguíneos se han visto afectados. En esta ocasión, los pacientes que sufren esta enfermedad cerebrovascular pueden acabar sufriendo un ictus en algún momento o ver sus capacidades motrices afectadas. De ahí que las piernas sufran pérdidas de fuerza en momentos puntuales o de forma reiterada.

No obstante, no es recomendable pensar que cualquier pérdida de fuerza en las piernas o en los brazos va a acabar en un ictus. Conviene recordar, por tanto, que podría ser una causa más de pérdida de fuerza en las piernas en personas mayores, no necesariamente está directamente relacionado.

Debilidad en las piernas por ansiedad

Cuando los cuadros de ansiedad se prolongan más allá del tiempo de respuesta para el que están diseñados, conduce a una movilización constante de sustratos que condicionan la homeostasis orgánica y por lo tanto su deterioro.

Así, cuando se sufre ansiedad de forma crónica se alteran múltiples rutas metabólicas y funciones fundamentales, de modo que su normalización es prioritaria para un correcto equilibrio. Es por ello que la ansiedad en la tercera edad está íntimamente ligado a un problema de debilidad en las piernas.

Un plano corto de unas pierna de una persona mayor.

Hernia discal como causa de debilidad en piernas

Un disco deslizado ocurre cuando la sustancia gelatinosa dentro de los discos que amortigua las vértebras sobresale a través de una rotura en el exterior, causando dolor. Esto puede suceder debido a una lesión o cambios degenerativos en la columna relacionados con la edad. Si el disco deslizado comprime un nervio cercano, puede causar dolor y entumecimiento a lo largo del nervio afectado, a menudo por la pierna.

De esta manera, desde la zona lumbar hacen los nervios que dan movilidad a ambas piernas, por lo que la dificultad para caminar puede ser uno de sus síntomas.

Edad y genética: otras causas naturales de pérdida de fuerza en piernas

A medida que las personas envejecen más probabilidades de presentar insuficiencia venosa. También está asociada con la herencia familiar, por lo que el riesgo de padecerla es mayor si los adultos mayores progenitores la presentan. Es por ello que puede tenerse debilidad en las piernas al andar solo por el hecho de cumplir edad y atender a factores genéticos.

Neuropatía periférica y debilidad en las piernas

La neuropatía periférica es el daño nervioso al sistema nervioso periférico del cuerpo, que conecta los nervios del sistema nervioso central con el resto del cuerpo.

Los síntomas principales comienzan con entumecimiento u hormigueo en las manos y los pies, pero pueden extenderse a otras partes de su cuerpo y causar debilidad en las extremidades.

Asimismo, los principales responsables de este síndrome son las lesiones traumáticas, la diabetes, las infecciones y la exposición a sustancias tóxicas. El tratamiento incluye el uso de medicamentos para reducir los síntomas, la estimulación nerviosa, la fisioterapia y la cirugía.

Por último, existen otra serie de condicionantes que pueden provocar una debilidad de las piernas en personas mayores, tales como el sedentarismo, malos hábitos de alimentación, el tabaco, o la exposición a altas temperaturas.

La debilidad en las piernas es una manifestación presente en multitud de trastornos y enfermedades. Se asocia con el ejercicio físico y con la mala circulación. No obstante, también advierte varias afecciones neurológicas y vasculares de base que requieren atención lo antes posible.

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