Obesidad en personas mayores: causas y tratamiento

Existe un problema que afecta notablemente a nuestra sociedad, sin importar la edad de las personas, si bien es cierto que también afecta a los adultos mayores quienes muchas veces lo ven como algo menos importante: la obesidad.

La obesidad se define como la acumulación de grasa corporal, y en la mayoría de los casos de las personas mayores que la sufren, la ven solamente como una problemática de tipo estético, pero la realidad es que es un factor que influye directamente en el desarrollo de otras enfermedades y problemas de salud cardiovasculares como la diabetes.

Por este motivo, es importante que informemos a los ancianos sobre ella, ya que si toman conciencia de este problema y saben cómo se produce, podrán prevenirla e incluso remediarla para tener una mejor calidad de vida y una mayor longevidad.

Cifras de personas mayores con obesidad en España

En nuestro país, los expertos estiman que más del 35% de los hombres y más del 40% de las mujeres mayores de 60 años sufren obesidad, aunque es cierto que a partir de los de 80 años estas cifras descienden notablemente hasta un 19,4% en varones y 29,2% en el caso de las féminas.

Asimismo, se ha comprobado que en el 48,4% de los hombres y en el 78,4% de las mujeres ha habido un aumento del perímetro de la cintura, valores que no difieren mucho del tanto por cien de norteamericanos mayores de 60 años que padecen obesidad.

A partir de los 80 años las cifras de personas mayores con obesidad descienden

El aumento del perímetro de la cintura se trata de la obesidad más peligrosa en las personas mayores de 60 años, ya que se crea a partir del tejido graso acumulado en el abdomen.

Los hombres con un perímetro de cintura mayor a 102 cm y las mujeres con más de 88 cm tienen un riesgo cardiovascular alto.

gráfico de la obesidad de hombres y mujeres mayores de 60 años en España.

De hecho, la hipertensión, el colesterol alto y la diabetes, entre otros problemas y patologías, se hacen presentes por un factor común que es la problemática para la acción de la insulina. Además, el hígado graso se ocasiona por una condición conocida como esteatosis hepática.

Todas estas alteraciones del sistema metabólico crean una inflamación constante que juega un papel importante en la aparición de enfermedades y repercute directamente en el bienestar de la persona mayor.

Igualmente, están relacionados estrechamente con los cambios de los hábitos de vida, como por ejemplo, el consumo de alimentos con una elevada carga calórica y el sedentarismo, los cuales provocan que no exista un déficit calórico y el organismo sobrepase las necesidades de energía y nutrientes.

Enfermedades asociadas a la obesidad en ancianos

Además de los problemas como la hipertensión, el colesterol alto y la diabetes, existen otras enfermedades relacionadas con la obesidad como:

  • El síndrome de apnea del sueño: pausas a la hora de respirar que provocan falta de oxígeno mientras las personas mayores duermen y que producen somnolencia elevada durante el transcurso del día.
  • Reflujo gastroesofágico: los contenidos estomacales vuelven desde el estómago hacia el esófago lo que puede provocar que éste se irrite causando acidez gástrica y otros síntomas.
  • Insuficiencia venosa crónica: es una afección prolongada que ocurre normalmente por el mal funcionamiento de las válvulas en las venas y provoca edemas en los miembros inferiores y varices.
  • Artrosis de articulaciones: la sobrecarga que provoca la obesidad provoca un mayor desgaste de las articulaciones y un incremento de la limitación funcional.
  • Riesgo de padecer cáncer: varios estudios demuestran que la obesidad aumenta el riesgo de padecer cáncer por el aumento de los niveles de insulina, la inflamación crónica de nivel bajo y las cantidades más elevadas de estrógenos.
  • Inmovilidad: los ancianos al tener una cantidad de tejido muscular y una fuerza menor que los jóvenes para mover el exceso de peso corporal, si sufren obesidad, sufren inmovilidad. Ésta es conocida como obesidad sarcopénica.

Doctor toma la tensión a anciana.

Tratamiento de la obesidad en personas mayores

Para tratar la obesidad, las personas mayores deberían seguir una dieta con unas 500 calorías menos de las que les correspondería por sexo y edad, aunque es necesario consultar con el médico esta restricción.

Una restricción que no tiene que ver con la desnutrición, la cual debería evitarse. Al igual que el seguir dietas con cantidades desproporcionadas entre grasas, proteínas e hidratos de carbono.

Por otro lado, una dieta muy baja en calorías sólo se recomienda en casos excepcionales, por lo que es preciso consultar con el médico el seguirla, ya que puede agravar la sarcopenia si no es prescrita y supervisada por un especialista.

El médico es el que tiene que dar indicaciones para la dieta de ancianos con obesidad

En otros casos hay ancianos a los que el médico les receta sustitutos de comidas, ya que poseen solamente unas 200 calorías, más o menos, pero mantienen las vitaminas y minerales esenciales para que tengan un buen estado de salud. Consultar con el médico también acerca de los sustitutos y su combinación en la dieta.

Lo único en lo que sí que se ponen de acuerdo los expertos es que la dieta de perfil mediterráneo, a base de cereales no refinados, alimentos no procesados, frutas y verduras aumenta los años de vida, por lo que combinarla con una dieta hipocalórica prescrita por el médico o nutricionista puede conseguir reducir la obesidad en los ancianos.

Por otra parte, la realización de ejercicio físico diario está ligada a la pérdida de peso, aunque es cierto que para muchos ancianos es imposible realizarlo por problemas propios del envejecimiento.

El ejercicio físico combinado con una buena dieta es importante para reducir la obesidad

Actividades como el salir a caminar en la tercera edad o el entrenamiento de resistencia progresiva son opciones recomendadas por los especialistas para las personas mayores obesas.

De igual modo, si el anciano tiene problemas para perder peso por falta de voluntad o porque le puede generar ansiedad el seguir una dieta, acudir al psicólogo es una buena opción para ayudarle a modificar sus hábitos alimentarios a través de una terapia de tipo cognitivo-conductual.

Hay que señalar que en otros casos, en los que lo descrito anteriormente no funcione, el médico puede recetarle fármacos con los que es posible conseguir perder peso combinándolos con el ejercicio y la dieta correcta.

Él médico puede recetar fármacos para ayudar a perder peso

Además, en circunstancias de obesidad moderada-severa asociada con enfermedades graves, y cuando no han funcionado todos los esfuerzos descritos, los especialistas pueden recurrir a implantar en el adulto mayor un balón intragástrico, durante un tiempo determinado, o realizar una cirugía de la obesidad, en la que antes de hacerla se evaluaran los pros y contras de la intervención.

Esperamos que este artículo sobre la obesidad en las personas mayores ayude a comprender mejor esta problemática, que está costando muchas vidas en el mundo y que sirva para ayudar a muchos afectados a cambiar sus vidas.

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