La importancia de caminar en la tercera edad

Caminar en la tercera edad es de vital importancia para mantener un mejor estado de salud y promover el envejecimiento activo de la persona mayor. Una actividad que ayuda a mantener la condición física y mental en buen estado.

De hecho, hoy en día son muchos los estudios, basados en la salud de las personas mayores, que demuestran que tener una vida sedentaria y alejada del ejercicio están muy relacionadas en el desarrollo de enfermedades.

Así que los adultos mayores que siguen unos buenos hábitos alimenticios, de sueño y que realizan alguna clase de ejercicio diario tienen un menor riesgo de padecer enfermedades crónicas y una gozar de una mayor longevidad.

Por ello, hoy vamos a hablaros de los beneficios de caminar en la tercera edad, ya que se trata, por un lado, de una actividad de bajo impacto que ayuda a mantener un estado de salud estable y que además favorece a que los ancianos sean más independientes. E incluso… ¡Ayuda a combatir la soledad en los ancianos!

Por qué es importante caminar en la tercera edad

Caminar en la tercera edad ayuda a retrasar el envejecimiento y a que el corazón, los pulmones y más partes del cuerpo de la persona funcionen de forma más eficiente.

Los estudios indican no sólo reduce el riesgo de enfermedades en más de un 40 por ciento, sino que además, la capacidad aeróbica de las personas que incluyen el caminar en su día a día aumenta en un 19 por ciento.

Una actividad, que no precisa de equipamiento alguno, más allá de adquirir unas zapatillas adecuadas, y tener que acudir a algún centro para realizarla.

Beneficios de caminar en las personas de la tercera edad

  1. Reduce notablemente el riesgo de padecer fracturas de cadera o vertebrales.
  2. Mejora el equilibrio notablemente y reduce las caídas en ancianos.
  3. El riesgo de tener diabetes tipo II se ve reducido entre un 30 y 40 por ciento.
  4. Es excelente para mantener el peso corporal y luchar contra la obesidad.
  5. Mantiene el colesterol a raya, ayuda a prevenir el aumento de la presión arterial y reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
  6. Aumenta la capacidad de aire en los pulmones y la resistencia cardíaca.
  7. Cuanto más se camina día a día favorece a que la frecuencia de realización de la actividad y su duración aumenten.
  8. Agranda la autoestima y mejora el humor, hace que la persona se sienta más enérgica y positiva cada día.

Pareja de ancianos caminando en una senda al lado de un río.

Cómo salir a caminar sin riesgos y de forma agradable

A la hora de salir a caminar en la tercera edad es preciso seguir estas indicaciones para hacerlo de forma segura y que la caminata resulte satisfactoria:

  • Invitar a los amigos a que se unan a caminar con la persona y establecerlo como una rutina entre todos.
  • Adquirir unas zapatillas cómodas o zapatos adecuados (dependiendo de la persona) para no lastimar las plantas de los pies e impedir la aparición de dolores. Así como, usar unos calcetines que ajusten bien con el calzado.
  • Ir a los lugares a los que la persona mayor va a hacer sus actividades diarias caminado: como a hacer la compra, la farmacia, visitar a los nietos o amigos caminando; siempre que las distancias sean largas y prescindiendo del transporte público.
  • Caminar por los parques de su comunidad para estar en contacto con espacios verdes.
  • Llevar una pequeña bolsa con la documentación y un botellín de agua para hidratarse (esto es importantísimo).
  • Intentar caminar siempre por lugares y espacios correctamente iluminados.
  • Llevar un chaleco reflectante cuando se va por caminos transitados por vehículos y evitar accidentes.
  • Salir a caminar en los momentos que precise sacar a la mascota, en vez de sacarlo al lado de casa (el perro también lo agradecerá).
  • Fijarse objetivos con los amigos caminantes y definir los días que se quiere salir.
  • Tomar notas cada día de las distancias recorridas e ir alternando itinerarios para hacer que el repetir el mismo trayecto cada día no llegue a aburrirlos.
  • Aprovechar para tomar el sol cuando salga a caminar, pero no hacerlo en las horas centrales del día para evitar insolaciones (llevar gorra).
  • Las sesiones tienen que ser de un mínimo de 10 minutos.
  • Hacer descansos cada cierto tiempo y aprovechar para hidratarse.
  • Llevar siempre el teléfono móvil encima por si precisa de asistencia o algún familiar quiere ponerse en contacto con la persona.

Caminar en la tercera edad, una vida sana y equilibrada

Como hemos visto, son muchos los factores que hacen que caminar en la tercera edad sea el camino, nunca mejor dicho, para mantener una buena salud. Además, es una actividad que fomenta también la socialización.

Y aunque muchas veces las personas mayores son reacias a hacer alguna actividad física, como que «no pueden realizarla porque son mayores», tienen que saber que caminar les proporcionará grandes beneficios con menor riesgo y precisará tan sólo de un pequeño esfuerzo cada día.

Asimismo, queremos indicar que si finalmente los ancianos se inclinan por salir a caminar, sobre todo en caminatas de más de 20 minutos, no olviden mantenerse hidratados para que sus órganos funcionen correctamente y la persona caiga en la deshidratación.

De otro lado, los ancianos verán que en unas pocas semanas podrán notar grandes cambios a nivel físico como psicológico, por lo que estarán aprovechando esta actividad para mejorar a todos los niveles.

Finalmente, otra cosa que queremos mencionar, es que es importante que si la persona sufre alguna enfermedad o no se siente del todo bien, vaya a consultar con su médico de cabecera la frecuencia con la que debería empezar a salir a caminar, e incluso, a hacerse un chequeo si fuera necesario.