Hay diferentes causas que provocan la pérdida de memoria, pero la más común es el envejecimiento.
Con los años es normal tener algún olvido, pero el cerebro, igual que un músculo, también se puede entrenar con ejercicios de memoria para personas mayores, pequeñas actividades de estimulación cognitiva que ayudan a mantener despiertos la memoria, la atención y el lenguaje.
En esta guía encontrarás muchos ejercicios distintos, explicados paso a paso para realizar desde casa, además de cómo adaptarlos según la edad (60, 70 u 80 años) y cómo organizar una pequeña sesión.
Por qué funcionan: qué es la estimulación cognitiva
Cuando hablamos de ejercitar la memoria, en realidad hablamos de estimulación cognitiva. La Organización Mundial de la Salud la define como participar en una variedad de actividades para mejorar el funcionamiento cognitivo y social, y la distingue del entrenamiento cognitivo, que es la práctica guiada de tareas concretas. Ambas comparten el objetivo de mantener la mente activa.
Esto importa porque, en la demencia, aunque la edad es el principal factor de riesgo, no es una consecuencia inevitable del envejecimiento. Además, entre los factores de riesgo que sí podemos modificar, la OMS incluye la inactividad cognitiva.
Mantenerse mentalmente activo es una de las estrategias que pueden ayudar a retrasar el deterioro cognitivo.
5 ejercicios para ejercitar la memoria
Veamos ahora 5 ejercicios que puedes realizar para entrenar la memoria de las personas mayores.
Practicar matemáticas
Sabemos que las matemáticas sirven para desarrollar el intelecto y la lógica, entre otras muchas ventajas. Por eso, realizar un sudoku y otras actividades relacionadas con esta disciplina serán de mucha ayuda para la mente.
- Sudokus: los sudokus se popularizaron no hace muchos años y rápidamente se adueñaron del ocio de millones de personas en todo el mundo. Se trata de una versión numérica del pasatiempo de palabras cruzadas. Hay de diferentes niveles de dificultad, lo que lo convierte en algo masivo y fácilmente accesible para ti si quieres ejercitar tu cerebro.
Otros juegos matemáticos pueden ser:
- ¿Cuánto?: Consiste en elegir algunos productos y atribuirles un precio a cada uno para, posteriormente, realizar varias preguntas como “¿cuánto gastarías si compraras estos dos productos?” o “¿Cuánto sería el cambio si compraras estos productos y pagaras con 10 euros?”.
- Restar: pon algunas cantidades en un papel para que la persona que las vaya a realizar haga restas hasta lograr que el resultado sea 0. Puedes utilizar una secuencia de restas partiendo de un número como 300, por ejemplo.
- Cartas con números: puedes poner una baraja española o cortar unas cartulinas en forma de carta y numerarlas hasta el dígito que quieras. Después, distribuirlas por la mesa y pedirle al adulto que necesite ayude que las agrupe en pares, impares, en orden ascendente o descendente, etc.

Hacer puzles
Hacer un puzle cumple con dos funciones: es divertido y ofrece ciertos desafíos para la mente. Resolver rompecabezas hace que el cerebro trabaje en las conexiones de piezas, en relacionar imágenes, recordar fragmentos y descifrar un objetivo final. Además, ayuda a la paciencia y la relajación y alivia la ansiedad y el estrés. ¿Necesitas más ventajas?

Temas autobiográficos
Los ejercicios para recuperar la memoria no solo tienen que ver con dinámicas o juegos más animados, sino también con los propios recuerdos. Cuidar de la memoria con pasajes de su pasado puede ser importante. Te proponemos que un día te sientes con la persona con la que quieres recordar y te ayudes de fotografías u otros objetos que puedan motivar a esta persona a recordar.
Poco a poco iréis recomponiendo su historia juntos y puede que hasta descubriendo cosas que quedaron en algún lugar del olvido momentáneo.
Este trabajo con los recuerdos tiene nombre propio y respaldo científico, es la base de la terapia de reminiscencia, muy usada para reforzar la memoria y el estado de ánimo en la tercera edad.

Los juegos de palabras
Si las matemáticas son buenas para la mente, los juegos de palabras son igual de efectivos. El lenguaje es un factor importantísimo en el funcionamiento de nuestro cerebro sin importar la edad.
- Crucigramas: clásico juego en el que el adulto mayor debe colocar las letras correctas en las casillas destinadas para ello.
- Palabras encadenadas: puedes jugar comenzando con una palabra. La persona a la que quieres ayudar debe pensar en una nueva palabra usando la última sílaba de la que tu dijiste. Así os vais alternando y el juego hace que ambos interactuéis.
- Sopa de letras: se trata de encontrar palabras ocultas en un rectángulo de letras.

Las parejas
También llamado memotest, son cartas agrupadas en pares boca abajo. El juego consiste en destapar parejas similares. Con este juego se ejercita la recordación.
Llevar a cabo ejercicios de memoria para personas mayores requiere paciencia y mucha proactividad. Con estos consejos, seguramente tendrás más ideas para lograr que tus actividades sean un éxito.

Tipos de ejercicios para la memoria
Existen diferentes tipos de ejercicios para la memoria que ayudan a ejercitarla.
Ejercicios de atención y concentración
La memoria se apoya en la atención, si no fijamos bien la información, luego no la recuperamos. Por eso conviene entrenarla con ejercicios sencillos.
Uno clásico es tachar todas las letras iguales (por ejemplo, todas las «p») en una hoja de periódico, o buscar las diferencias entre dos dibujos casi idénticos.
También funcionan las series, como dar una secuencia de tres o cuatro elementos (colores, números o palabras) y pedir que se repita en el mismo orden, alargándola poco a poco.
Memoria visual y juegos de asociación
La memoria visual se entrena muy bien con la técnica de mirar, tapar y recordar. Se colocan sobre la mesa entre cinco y diez objetos cotidianos, se observan durante un minuto, se cubren con un paño y la persona intenta nombrarlos.
Los juegos de asociación constan de relacionar caras con nombres, unir cada objeto con su uso o clasificar una lista de palabras por categorías (frutas, animales, herramientas). Son ejercicios que activan el reconocimiento y el razonamiento sin exigir gran esfuerzo físico.
Estimulación cognitiva en el día a día
No todo son fichas y pasatiempos, la vida cotidiana está llena de oportunidades para ejercitar la mente.
Leer un rato y resumir después lo leído, cocinar siguiendo una receta paso a paso, calcular mentalmente el importe de la compra, escuchar música y recordar su letra o aprender algo nuevo (un idioma, un baile, a manejar el móvil) son formas estupendas de estimulación cognitiva.
Los acertijos para personas mayores y las adivinanzas añaden un punto de reto y de risa, ideales para hacer en compañía.
Ejercicios de memoria según la edad: 60, 70 y 80 años
El mejor ejercicio es el que supone un reto alcanzable, por eso conviene ajustar la dificultad a la edad y al momento de cada persona, subiendo o bajando el nivel según cómo responda.
A partir de los 60 años
A esta edad la mayoría conserva un buen nivel, así que la clave es la variedad y el reto. Van muy bien los sudokus y crucigramas de dificultad media-alta, aprender algo nuevo y combinar distintos tipos de ejercicio.
Es, además, el mejor momento para crear el hábito de dedicar un rato al día a la mente, como prevención.
A partir de los 70 años
Aquí lo importante es la constancia más que la dificultad. Conviene alternar memoria, atención y lenguaje en sesiones cortas y apoyarse en el componente social y lúdico, como los juegos de memoria para mayores en familia, mantienen la motivación y evitan que la práctica se viva como una obligación.
A partir de los 80 años o con deterioro cognitivo
Cuando aparece más fragilidad o un deterioro cognitivo, los ejercicios deben ser sencillos, guiados y sin frustración.
Se reducen las opciones (por ejemplo, memotest con pocas cartas e imágenes grandes), se prioriza el reconocimiento sobre el recuerdo exacto y se apoya todo en los recuerdos y en las fotografías. Para esta etapa encajan especialmente los juegos para personas con demencia, pensados para adaptarse a cada fase.
Cómo organizar un taller o sesión de memoria en casa
Para que estos ejercicios cundan, ayuda darles un mínimo de rutina. Lo ideal es practicar un rato cada día o varias veces por semana, en sesiones cortas de quince o veinte minutos, en un momento tranquilo y sin prisas.
Conviene empezar por algo fácil que motive, subir la dificultad de forma gradual y terminar con una actividad agradable para que quede buen sabor de boca.
Si se hace en grupo (en casa, en un centro de día o en una asociación), el taller gana en motivación y en contacto social.
Para el material, viene bien combinar juegos y conversación con fichas o cuadernos de estimulación cognitiva, que permiten trabajar por niveles y llevar un seguimiento.
Existen recursos gratuitos para descargar e imprimir de organismos públicos y fundaciones, muy útiles como punto de partida.
Más allá de los ejercicios: hábitos que cuidan la memoria
Los ejercicios rinden más si se acompañan de un estilo de vida que cuide el cerebro. Dormir bien, moverse a diario y mantener una vida social activa son tres pilares con efecto directo sobre la memoria.
La alimentación también cuenta, por lo que tener una dieta variada y, si el médico lo considera, un aporte adecuado de vitaminas para la memoria ayuda a que la mente funcione mejor.
Ejercicio mental, cuerpo activo y compañía forman el mejor equipo.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los mejores ejercicios de memoria para personas mayores?
No hay uno mejor que todos, lo ideal es combinar tipos que trabajen funciones distintas, como cálculo (sudokus), lenguaje (crucigramas, palabras encadenadas), memoria visual (mirar y recordar), atención (buscar diferencias) y reminiscencia (recordar con fotos). La variedad es lo que mantiene el cerebro estimulado.
¿Con qué frecuencia conviene hacerlos?
Un rato al día o varias veces por semana, en sesiones cortas de quince o veinte minutos. Importa más la constancia que la duración, es mejor poco y a menudo que mucho de vez en cuando.
¿Sirven los mismos ejercicios a los 80 años que a los 60?
La actividad es útil a cualquier edad, pero hay que ajustar la dificultad. A los 60 se buscan retos variados; a partir de los 80 o con deterioro cognitivo, ejercicios más sencillos y guiados, sin presión por acertar y apoyados en los recuerdos.
¿Los ejercicios de memoria previenen el alzhéimer o la demencia?
No hay ninguna actividad que garantice evitar una enfermedad. Lo que sí indican los organismos de salud es que mantenerse mentalmente activo forma parte de las estrategias que pueden ayudar a retrasar el deterioro cognitivo. Ante olvidos que preocupen, conviene consultar con el médico.
¿Dónde puedo conseguir fichas de memoria gratis para imprimir?
Existen cuadernos y fichas de estimulación cognitiva gratuitos publicados por organismos públicos y fundaciones, listos para descargar e imprimir. Son un buen punto de partida para organizar las sesiones y trabajar por niveles.
¿Funcionan los sudokus y los crucigramas?
Sí, son ejercicios excelentes, ya que los sudokus trabajan la lógica y el cálculo, y los crucigramas, el lenguaje y la memoria semántica. Lo ideal es no quedarse solo en ellos y alternarlos con otros tipos de ejercicio.




























