Causas de la hinchazón del tobillo y cómo remediarlo

La hinchazón de tobillos es un problema que suele aparecer con la edad, ya sea por acumulación de líquidos o mala circulación, y que suele potenciarse durante la llegada del verano y las altas temperaturas. Además, algunas personas cuando se hacen mayores dejan de realizar actividad física y pasan más tiempo sentadas.

Pueden ser muchas las razones por las que se produce esta hinchazón, especialmente en los ancianos, de manera que lo ideal es tratar de encontrar el origen del problema para poder tratarlo de forma adecuada.

Causas de la hinchazón del tobillo

La hinchazón puede darse tanto en uno de los dos tobillos, como en ambos. Se origina a causa de la acumulación del líquido en los tejidos blandos o en la articulación del tobillo.

Es fundamental acudir al médico para descubrir con fiabilidad el problema que se padece y su tratamiento. Así como llevar un seguimiento para que el especialista esté al corriente en caso de que empeorara.

Algunas de las causas en la que los pies pueden sufrir hinchazón son:

  • Edema: la causa más común en personas mayores.
  • Mala circulación: alteraciones vasculares.
  • Medicamentos: algunos pueden generar efectos secundarios como retención de líquidos y así originar esta hinchazón.
  • Sedentarismo: si no se realiza ejercicio o se pasa mucho tiempo parado no se activa la bomba muscular.
  • Mala alimentación: exceso de consumo de sal, grasas saturadas o falta de proteínas influyen en hinchazón. Además, sufrir estreñimiento también perjudica.
  • Temperaturas altas: el clima cálido sobre todo en verano hace que las venas se expandan para enfriar el cuerpo.
  • Insuficiencia renal: causa síntomas como que se hinchen los tobillos.
  • Sobrepeso: además de a los pies, afecta a nuestro cuerpo. 
  • Lesiones: lo más habitual cuando se sufre una lesión sobre todo en los pies.

Cómo bajar la hinchazón del tobillo

Bolsa de hielo azul sobre un tobillo inflamado.

Realizar un poco de actividad física y mantener una buena alimentación son pautas esenciales para tener una buena circulación sanguínea y reducir la retención de líquidos.

Algunos ejemplos para reducir la hinchazón en los tobillos son:

  • Poner sobre el tobillo una bolsa con hielos unos minutos y envuelta en un paño, esto ayudará a calmar la hinchazón y aliviar si se siente algún dolor.
  • Colocar los pies en un recipiente con agua fría y algunos cubitos de hielo.
  • Sumergir los pies en agua caliente y luego pasar hielo.
  • Al estar sentados, mover los tobillos y los dedos de los pies.
  • Utilizar medias de soporte.
  • Tumbarse y levantar las piernas.
  • Dormir con los pies sobre un cojín.
  • Utilizar ropa y calzado cómodo. 
  • Moverse un mínimo evitando pasar tiempo sentado.
  • Evitar calor directo en las piernas y pies.
  • Hidratarse, beber mucha agua.
  • Masajear los pies al final del día.

Hinchazón de tobillo por lesión 

Si los adultos mayores sufren alguna lesión en el tobillo es común que éste se hinche, algunas de las lesiones pueden ser o un tobillo roto o un esguince, una caída, etc.

En el caso que el mayor padezca una lesión lo ideal es que el medico lo trate con las pautas adecuadas y tratamiento a seguir según la gravedad.

La lesión se produce si el anciano se dobla el tobillo o apoya mal, lo que lleva a que se estiren o desgarren los ligamentos que son los que ayudan a que los huesos del tobillo estén unidos.

Si es grave la lesión, puede darse el caso de que el especialista quiera realizar una serie de pruebas como:

  • Radiografía: se utiliza para descartar que se haya fracturado un hueso.
  • Ecografía: las imágenes ayudan a que se pueda evaluar el estado del ligamento.
  • Imágenes por resonancia magnética (IRM): imágenes internas del tobillo.
  • Exploración por tomografía computarizada (TC): visión de los huesos más detallada.

Principales síntomas de la hinchazón de tobillos en mayores

Detectar a tiempo los tobillos hinchados es el factor principal para prevenir que surjan complicaciones.

Además de sufrir la hinchazón, se pueden originar otros síntomas, algunos de los más comunes son: sentir pesadez en las piernas; cansancio y dificultad al caminar; piel enrojecida y hormigueo o calambres.

Es de vital importancia mantener hábitos saludables, ya que va a ayudar tanto a evitar que se hinchen los tobillos como a aliviar los efectos que causa la misma hinchazón. Sin embargo, también es esencial, antes de llevar a cabo algún tratamiento, consultar con el especialista para que éste valore el tipo de gravedad que se padece y que, según su criterio, recete el procedimiento adecuado.

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