Más allá de la mecedora: actividades veraniegas para personas mayores

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Daniel Ibiza

Por: Daniel Ibiza

CEO-fundador, trabajador social

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Es hora disfrutar de las actividades que en el verano nuestros mayores pueden efectuar. Estas se basan no solo en entretenimiento y diversión, sino también en los innumerables elementos positivos que su práctica trae consigo.

Durante estos meses soleados y coloridos, los más mayores de la familia pueden encontrar su afición ideal entre las que proponemos a continuación:

Cine de verano… en casa

pareja de anciones disfrutando de una sesión de cine de verano desde casa

¡Traigamos los fotogramas a nuestro salón! La sesión de cine de hoy tiene lugar en casa.

Los cines al aire libre en los que todo el paseo o la plaza se llenaba de personas esperando a ver la película no van a poder funcionar con la misma normalidad que el año pasado. Pero, ello no quiere decir que nos quedemos sin poder deleitarnos con una buena película. Además, ¡el repertorio lo pueden elegir ellos mismos! (Al final, son todo ventajas).

Películas que seguro no faltarán en el diseño de la cartelera por parte de los más mayores son las más representativas del cine de los 60. Puede que también nosotros, a partir del momento en que las veamos, prefiramos reírnos con Paco Martínez Soria, Gracita Morales o Alfredo Landa que empezar una nueva serie en Netflix.

Pintar

Hombre mayor con pincel y espátula pintando un lienzo.
Un lienzo en blanco y unos pinceles por estrenar consiguen despertar con fuerza a la imaginación. Son muchos los cuidadores que alaban la labor de la llamada arteterapia, con la que los mayores obtienen no solo ocio, sino también otros provechosos frutos como el fomento de la estimulación de la memoria y la creatividad, el incremento de su motivación por la nueva rutina y la mejora de la motricidad y de la expresión no verbal. Además, es un muy buen escape ante cualquier situación de estrés o ansiedad, actuando como un relajante inmediato.

Esta actividad animará a los más mayores antes, incluso, de realizarla, pues el proceso de elegir el caballete, los pinceles y las pinturas ya le hará ilusionarse con la nueva actividad que incorpora a su día a día.

¿Qué pueden pintar? Desde paisajes y fotografías hasta objetos de casa o, de repente, adoptar un estilo abstracto. Lo importante, en este caso, no será la calidad de los trazos, que siendo hechos por ellos ya se presupone, sino la felicidad de verse las manos llenas de pintura después de haber estado, sin darse cuenta, pintando durante horas.

En cuestión de días, su casa y las de todos los hijos y bastantes allegados se llenarán de cuadros firmados por un pintor tardío pero brillante.

Jugar a las palas en la playa

 

La playa es el lugar característico del verano. Fuera de él, raramente disfrutamos de ella. Por ello, es el momento de aprovechar las múltiples actividades que nos regala.

Una de ellas es la mítica partida de palas de madera (compradas o de propaganda) con las que a veces se disputan un punto como si en un Grand slam jugaran. Mediante este deporte, ejercitarán todo el cuerpo y lo dotarán de mayor fortaleza y equilibrio.

Tras la partida, un baño refrescante en las sanas aguas de los mares que rodean nuestro territorio será el premio del torneo.

Después de descansar en la hamaca, una de las mejores formas de disfrutar de la brisa del mar es pasear por la orilla. Es el lugar más recomendado por los podólogos para hacerlo, pues paseando sobre la arena mojada se necesita menos gasto energético que en terreno más duro y se estimula la circulación. Mientras, las olas masajean los tobillos.

Eso sí, como siempre advertimos, siempre protección solar de factor elevado y mucho cuidado con los peligrosos golpe de calor. Hay que hidratarse continuamente y evitar salir de casa o hacer actividades pesadas entre las 12:00h y las 17:00h, las horas del día en las que los rayos del sol inciden con más fuerza.

Petanca a la sombra

Una pareja de abuelos miden con un metro la distancia entre las bolas de petanca.
Si pensamos en un juego para personas mayores, la primera imagen que nos viene a la cabeza es la de la petanca. 

Como juego popular, no ha dejado de estar de moda desde los romanos hasta la actualidad. (¡Por algo será!).

Su práctica aporta numerosos beneficios. Entre ellos, destacan los siguientes:

  • Implica movimiento. A los mayores más sedentarios los saca de este estado, viéndose motivados a realizar este deporte de baja intensidad pero que practicado durante horas puede quemar muchas calorías.
  • Trabaja los sentidos de la vista. El juego precisa de precisión y agudeza visual para calcular la distancia más cercana a la bola principal (bolinche).
  • Fortalece las extremidades. Con la petanca se trabajan tanto los brazos (al lanzar la bola) como las piernas (al agacharse, levantarse y andar a lo largo de la partida). Del mismo modo, evita la atrofia de las manos, problema muy habitual entre las personas mayores.

Nadar para comenzar el día

Un baño con el fresco de la mañana es una sensación de las más deseadas de estos meses de estío. Si preferimos la piscina a la playa, nadar en ella también es una muy beneficiosa actividad.

En esta época podremos apuntarnos a las divertidas clases de aquagym en las que el monitor nos pondrá en forma con la ayuda de manguitos y ‘churros’ (de gomaespuma, no de harina).abuela nadando en la playa.

Si prefieren nadar por libre, buscando deporte y a la vez relajación, podrán realizar con destreza los estilos de natación más recomendados para los mayores de 65 años: crol y flotar.

Con estas actividades acuáticas, además del propio ejercicio físico que con ellas se realiza, liberan tensión, reducen la rigidez muscular y alivian los dolores e inflamaciones que en ciertas partes del cuerpo sufran.

Jugar a las cartas al fresco

Por muy antigua que esta actividad sea, ¡nunca pasa de moda! Todos recordamos las largas tardes que hemos pasado entorno a una mesa jugando con la baraja española. Nuestros mayores son los más duchos en este terreno, así que las tardes de verano son una buenísima ocasión para que sigan demostrando su poderío como jugadores experimentados y vuelvan a dejar clara su imbatibilidad en la Brisca, el Cinquillo o el Se cayó.

Del mismo modo, otros míticos juegos de mesa como el parchís o la oca también sacarán su lado más competitivo.

La apuesta puede ser tan alta como en los grandes torneos de póker, llegando a poner sobre el tapete una gran cantidad de alubias o garbanzos.

Visitar pueblos cercanos pintorescos

Debido a la situación que como consecuencia de la pandemia estamos viviendo, el turismo nacional se ha impuesto este verano. Gracias a ello, hemos descubierto joyas de pueblos y lugares que hasta la actualidad eran más desconocidos que conocidos y que, ahora, tras ser visitados, han dejado anonadados a miles de viajeros que no sabían que semejantes tesoros tenían tan cerca.

Si no nos apetece hacer noche fuera de casa, seguro que encontramos una gran cantidad de lugares muy especiales dentro de nuestra propia comarca y que hace años que nuestros familiares más mayores no visitan. Sobre ellos guardarán cantidad de recuerdos de su infancia y juventud con los amigos, de cuando iban a bañarse al río, a pasar los domingos o acudían a sus fiestas patronales. Será un día para recordar.

Si nos animamos a hacer un viaje de varios días, hay muchos destinos nacionales preparados para turistas de edad avanzada, por lo que en ellos pasarán unas vacaciones de ensueño. Hace unos días os hablamos sobre algunos de estos maravillosos lugares.

Merendar con los nietos

La merienda en casa de los abuelos es refugio en invierno y recreo en verano.

Ahora que en vacaciones disponemos de más tiempo libre para pasarlo con nuestra familia, ¡qué mejor que invertirlo con los más mayores de ella!abuelas soplando una tarte de cumpleaños junto a los nietos.

Lo mejor, además de la compañía, será recordar el olor (y el sabor) de las magdalenas que preparaba la abuela. ¡Ya quisieran los restaurantes con estrella Michelín añadirlas a su carta de postres! Esta vez toca prepararlas a los que siempre las hemos comido. Bajo las directrices de la chef principal, intentaremos elaborar algo parecido a lo que ella tantas veces nos ha preparado.

Aprovechando que merendamos juntos, no vayamos con la manos vacías, llevémosle un pequeño detalle como sorpresa. Pero, no porque sea una ocasión especial, sino porque se lo merece.

 

NOTA: Debemos tener siempre presente las recomendaciones sobre el COVID-19 que realizan autoridades y sanitarios. Por ello, en ningún caso, nuestros mayores pueden quedar expuestos a cualquier situación de riesgo que pueda conllevar un contagio. Todas las actividades que aquí se proponen deben ser desarrolladas cumpliendo con la prevención más estricta.

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