El pasado 13 de mayo de 2019 entró en vigor el Real Decreto-ley 8/2019, de 8 de marzo afecta a todo el tejido empresarial y a todos los trabajadores. ¿A todos? Lo veremos a continuación en el siguiente post.

Según la Vanguardia en España se hacen 2,36 millones de horas extra a la semana que no están retribuidas. Tampoco se compensa con tiempo de descanso o en el lenguaje coloquial tampoco «se devuelven».  También es alarmante que según este periódico la mitad de los trabajadores aseguran que trabajan más de 40 horas.

Fichar no es una medida totalmente nueva

Hasta la fecha debían hacerlo aquellas empresas que contaran con trabajadores a tiempo parcial. Pero hasta ahora la respuesta a la pregunta de «¿fichar en el trabajo afecta a las empleadas de hogar?» era «no». Porque solamente debían hacerlo las empresas, no los empleadores ni personas físicas que contaran con un empleado de hogar contratado.

Hasta mayo de 2019 también debían fichar los trabajadores de aquellas empresas que solían hacer horas extra.

El problema tanto antes como ahora es que provoca reticencias. Tanto en la patronal y las empresas como en sindicatos. Sobre todo porque no existe un método uniforme de cómo aplicarlo y como registrarlo. Por lo que genera muchas dudas.

Fichar en el trabajo, ¿afecta a las empleadas de hogar?

Será obligatorio fichar y registrar las horas de trabajo para todos los trabajadores. Será obligatorio en todos los sectores de actividad, para todas las empresas sea cual sea su tamaño. Así y como los trabajadores móviles como los comerciales o los que no están presencialmente en el puesto de trabajo o teletrabajan.

Las únicas excepciones son las relaciones laborales de carácter especial como el personal de alta dirección, autónomos, socios trabajadores de cooperativas o los empleados de hogar.

En estos casos se deberá estar a lo estipulado en su normativa específica.

Como ya hemos comentado en posts anteriores trabajar en un domicilio es un lugar de trabajo que provoca confusión. En ocasiones la intensidad es menor, así y como aquellos empleados de hogar en régimen interno cuentan con horas de trabajo y horas de descanso de forma simultánea lo que hace muy confuso determinar cuántas horas son efectivas. Por ello, se ha determinado que las relaciones de carácter especial como empleados de hogar y autonomos no tengan obligación de registrar el horario de entrada y de salida, ya que en muchos casos sería todavía más confuso entre el empleador (persona física) y empleado de hogar que en las relaciones habituales de empresa y trabajador.

A día de hoy se desconoce si en el futuro cambiará. De momento el gobierno ha establecido la ley incluyendo las empleadas de hogar en las excepciones. Por esta razón, en principio, en un futuro próximo no habrá cambios.

Opiniones y controversia

En muchos periódicos y diarios hablan de «caos» y lanzan preguntas como cuándo y cómo fichará un agricultor. También señalan que uno de los mayores problemas son el registro y almacenamiento de los datos. La invasión y posible incumplimiento de la protección de datos por parte de las empresas o cómo coexistirá esta nueva obligación con el teletrabajo cada vez más común. Además CEPYME señala la especial problemática para las empresas y las pyme para las incertidumbres que pueda generar este incumplimiento.

De la misma manera, si se hubiera incluido la figura del empleado de hogar en la obligación de registrar el horario de entrada y de salida hubiera sido un problema mayor. A día de hoy muchas familias empleadoras cuentan con dudas sobre si deben contratar un cuidador y de los posibles riesgos. Por esta razón, desde AiUDO pensamos que ha sido un acierto no hacer extensible todavía la obligación de registrar el horario de trabajo de una empleada de hogar porque hubiera supuesto mayores preocupaciones para las familias.

Importancia de la mediación

La precariedad laboral existe en muchos sectores, especialmente en el de los cuidados y empleados de hogar. Hay que recordar que se estima que 170.000 cuidadores que trabajan están sin estar dados de alta en seguridad social. Aquí radica la importancia de empresas intermediadoras como AiUDO, que garanticen el compromiso y cumplimiento de las tareas por parte del empleado del hogar, pero que preserven los derechos de estos empleados tanto con la remuneración pactada por el convenio, reconocimiento y abono de las horas extra; que se realicen trabajos y despidos que no sean abusivos; y que, en definitiva, todos los empleados cuenten con unas condiciones dignas y se les retribuya conforme a la ley por el trabajo realizado.

De esta manera, cuando no se haya creado esa relación de confianza entre el cuidador y la familia, o cuando una de las partes deba consultar si cualquier acción es correcta o es abusiva, contará con un servicio especializado de asesoramiento que le permitirá elegir cuál es la opción más correcta sin miedo a perder el empleo. Por ello, hacemos una labor de reinserción de aquellos cuidadores que han tenido un buen rendimiento y vigilamos que se respeten las condiciones legales y contractuales.