A menudo se confunde un mciroictus con otras patologías confundiendo los síntomas (debilidad, confusión, dificultad para hablar) que suelen ser breves y desaparecer rápido.
Puede pasar desapercibido en síntomas como una migraña con aura en la que se ven destellos pueden mimetizar un ictus y no ser conscientes.
Si tienes sospechas de que has podido tener uno en este post te resolvemos todas las dudas sobre qué es, síntomas para consultar con tu médico o simplemente conocerlo para poder prevenirlos.
¿Qué es un microictus y cómo se diferencia de un ictus convencional?
Un microictus es el nombre coloquial para referirse a un accidente isquémico transitorio (AIT) , se trata de una interrupción temporal del flujo sanguíneo cerebral. La sangre deja de circular por el cerebro durante unos minutos y luego se restablece.
Son frecuentes en la tercera edad, representando el 25% de los infartos cerebrales, con mayor incidencia entre los 55 y 75 años
La principal diferencia frente a un ictus convencional es el tiempo de duración de los síntomas, el daño, las señales y secuelas son menos evidentes, a diferencia del convencional, los daños no desaparecen e incluso empeoran.
| Microictus (AIT) | Ictus convencional |
|---|---|
| Bloqueo temporal | Bloqueo prolongado o hemorragia |
| Síntomas desaparecen en minutos u horas | Síntomas persisten |
| No deja daño permanente visible | Puede dejar secuelas permanentes |
| Es una señal de advertencia | Es una lesión cerebral establecida |
- Ictus convencional: puede ser causado por esa interrupción sanguínea en mayor duración de tiempo o por la rotura de un vaso (ictus hemorrágico) que causa un daño cerebral permanente. Los síntomas persisten y el riesgo vital es alto.
- Microictus: su lesión a diferencia, no es permanente, lesión pequeña, el riesgo vital es menor y las secuelas son sutiles pero acumulativas
Principales síntomas de microictus en ancianos para una detección precoz
El tiempo de actuación en los microictus es sumamente importante en personas mayores, ya que puede ser la anticipación de un ictus más grave. Los síntomas como cambios conductuales o confusión mental aparecen de forma súbita y aunque desaparezcan a los pocos minutos, son señales de las que estar alerta.
- Debilidad o entumecimiento en un lado del cuerpo.
- Caída de un lado de la cara: sonrisa asimétrica, parpado o comisura.
- Dificultad para hablar: no encuentra las palabras, habla retrasada, no comprende lo que dicen.
- Pérdida súbita de visión: visión borrosa o pérdida temporal en un ojo.
- Señales físicas: mareos, pérdida de equilibrio y debilidad muscular repentina.
Microictus silencioso
Se conoce así porque no aparecen los síntomas típicos como parálisis, dificultad para hablar o pérdida de visión. Estos son tan sutiles que se atribuyen a la edad.
- Ligeros despistes.
- Pequeños cambios de memoria.
- Lentitud mental.
- Inestabilidad leve al caminar.
Se suelen detectar con una resonancia magnética realizada por otro motivo o en estudios por problemas de memoria o equilibrio.
Es importante realizar un registro ya que los microictus suelen acumularse con el tiempo, aumentan el riesgo de un ictus mayor y contribuyen con la demencia vascular.
Consecuencias a largo plazo: demencia vascular y deterioro cognitivo
La demencia vascular es la causa de la acumulación de varios microictus que progresivamente van dañando el tejido cerebral. Convirtiéndose en la segunda causa más importante de demencia, después de la enfermedad de Alzheimer.
La demencia vascular se vuelve más frecuente en personas de más de 65 años y afecta más a hombres que a mujeres.
Estos daños en las conexiones neuronales provocan una alteración en las áreas que se comunican del cerebro, al hipocampo o los circuitos frontales afectando a la memoria.
- Cambios repentinos de estado de ánimo o irritabilidad.
- Dificultad para concentrarse o resolver problemas sencillos.
- Alteraciones en el lenguaje.
- Se altera la coordinación entre pensamiento y movimiento.
- Las neuronas pueden morir.
Cómo afecta a la autonomía de las personas mayores
Al comprometer funciones motoras, cognitivas y emocionales necesarias para la vida diaria, afectando de forma progresiva a su autonomía: vestirse, asearse, comer, caminar, manejo del dinero, toma de medicamentos, cocinar, gestionar citas, problemas de juicio, cambios bruscos de humor, apatía, lentitud mental.
El impacto del daño y los síntomas que desencadene dependerán de:
- La zona afectada
- El tamaño de la lesión
- La repetición de estos.
Causas y factores de riesgo cardiovascular comunes en la vejez
En la vejez el riesgo cardiovascular es mayor por los cambios del envejecimiento y factores del estilo de vida acumulados. Los más comunes y que afectan para tener un ictus o microictus son la hipertensión arterial y la diabetes.
Entre las causas hay factores modificables: dieta baja en sal, ejercicio, tabaquismo, evitar el sedentarismo, el sobrepeso, alcohol en exceso, estrés crónico, medicaciones mal ajustadas, etc.
Las no modificables: edad, sexo e historia familiar genética.
Hipertensión arterial: principal factor de riesgo
La hipertensión es una enfermedad crónica que provoca que las paredes de las arterias se vuelvan más rígidas, gruesas o estrechas, dificultando que la sangre circule bien y llegue al cerebro.
Esto deriva en la formación de placas (aterosclerosis).
- La arteria se daña: cuando la presión arterial es alta y permanece durante tiempo. “Es como si el agua circula con demasiada fuerza por una tubería y fuera desgastándola”.
- Se acumula grasa y colesterol: provoca que la arteria se vuelva aún menos flexible, más rígida y estrecha.
- Se reduce el paso de sangre: llega menos sangre al cerebro y afectar al oxígeno en ciertas zonas.
Cuando la presión es muy elevada, el cuerpo ‘intenta repararla’ formando un coágulo que bloquea o rompe la arteria y causa el ictus hemorrágico o hemorragia cerebral al desprenderse y viajar hasta una arteria cerebral.
La hipertensión es el responsable del 70% de los microictus e ictus.
En personas mayores, la hipertensión daña sobre todo los vasos más finos, produciendo los microinfartos y el deterioro cognitivo vascular.
Diabetes
La diabetes aumenta el riesgo entre 2 y 4 veces de sufrir un microictus o un ictus. Entre las causas:
- Acelera la aterosclerosis: es decir, la glucosa alta daña las arterias formando placas que pueden taponar o romperse y crear un coágulo.
- Inflama y endurece los vasos: el vaso funciona peor y se cierra más fácil.
- Favorece la trombosis: beneficia a que se formen coágulos.
- Suele acompañar otras patologías como colesterol alto que multiplica el riesgo.
- Daña vasos pequeños: provoca ictus pequeños y lesiones cerebrales que pueden afectar a la memoria y cuerpo.
Edad y antecedentes familiares
Con el envejecimiento las arterias se van volviendo más rígidas, se reduce la capacidad de recuperación cerebral y aumenta la probabilidad de hipertensión. Cuanto mayor es la edad, mayor es la vulnerabilidad vascular.
Otro factor es la predisposición genética a problemas vasculares o neurodegenerativos: Alzheimer, ictus, enfermedades cardiovasculares, diabetes o hipertensión.
Aunque la edad y la herencia no se pueden cambiar, un estilo de vida saludable junto a los controles médicos reduce significativamente el impacto sobre la salud cerebral.
Diagnóstico médico y pasos tras detectar un posible microinfarto
La prueba más sensible para detectar lesiones cerebrales es la resonancia magnética:
- Detecta microinfartos y lesiones en sustancia blanca.
- Permite ver daño vascular pequeño que no aparece en otras pruebas.
En cambio el TAC:
- Detecta hemorragias o infartos mayores.
- Es menos precisa para lesiones pequeñas.
Los pasos a seguir si sospechas que alguien está sufriendo un microinfarto.
- Llama al 112 de inmediato. No esperar, que mejore no significa que no sea grave.
- Anota la hora de inicio y los síntomas (cara, brazo, habla, visión, equilibrio).
- Mantén a la persona sentada o recostada, tranquila y vigilada.
- No le des comida, bebida ni conduzca, esperar a la ambulancia.
- Si pierde conciencia, convulsiona o deja de respirar sigue las indicaciones del 112 por teléfono.
El diagnóstico médico rápido es clave ante un posible microinfarto, ya que aunque los síntomas desaparezcan, puede existir riesgo de un ictus grave posterior.
Prevención y hábitos saludables para proteger el cerebro del anciano
Sí es posible disminuir las posibilidades de sufrir un microictus o ictus, la mayoría se deben a factores modificables, siendo el mejor abordaje terapéutico la prevención.
| Área de prevención | Qué hacer | Cómo ayuda a proteger el cerebro |
|---|---|---|
| 🩺 Control de la presión arterial | Medir la tensión regularmente y seguir el tratamiento médico | Evita daño en las arterias cerebrales y reduce el riesgo de ictus |
| 🥗 Alimentación saludable | Dieta mediterránea: frutas, verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva | Reduce colesterol, inflamación y formación de placas |
| 🚶 Actividad física regular | Caminar 30 min diarios y ejercicios de equilibrio | Mejora circulación cerebral y controla la tensión |
| 🧠 Estimulación cognitiva | Lectura, juegos de memoria, aprendizaje continuo | Mantiene conexiones neuronales activas |
| 🚭 Evitar tabaco | Abandonar el hábito tabáquico | Disminuye daño vascular y riesgo de coágulos |
| 🍷 Moderar alcohol | Consumo bajo o nulo | Reduce hipertensión y riesgo hemorrágico |
| 🩸 Control de diabetes y colesterol | Revisiones médicas periódicas | Previene daño en vasos sanguíneos |
| 😴 Sueño adecuado | Dormir 7–8 horas diarias | Favorece reparación cerebral y equilibrio vascular |
| 👥 Vida social activa | Mantener relaciones y actividades grupales | Reduce deterioro cognitivo y depresión |
Cómo controlar la presión arterial
Controlar la presión arterial en casa no sólo es posible sino que es muy recomendable. Sobre todo en personas mayores o con hipertensión.
- Usa un tensiómetro automático de brazo (más fiable que de muñeca)
- Mídete en reposo: sentado, pies no cruzados en el suelo, brazo a la altura del corazón, con un descanso de 5 minutos antes.
- Evita 30 min antes: café, tabaco, ejercicio, estrés intenso.
Una vez que nos hayamos medido la presión, comprobaremos en esta tabla a cuál nos corresponde. Las categorías de la presión arterial en adultos se dividen en: sistólica (cuando el corazón se contrae) o diastólica (cuando el corazón se relaja). Y en estos hay categorías:
| Categoría de la presión arterial | Sistólica (mm Hg) – número de arriba | Diastólica (mm Hg) – número de abajo |
|---|---|---|
| 🟢 Normal | Menos de 120 | y menos de 80 |
| 🟡 Elevada (no es hipertensión pero hay mayor riesgo) | 120 – 129 | y menos de 80 |
| 🟠 Hipertensión Nivel 1 | 130 – 139 | o 80 – 89 |
| 🔴 Hipertensión Nivel 2 | 140 o más alta | o 90 o más alta |
| 🚨 Crisis hipertensiva (atención médica inmediata) | Más alta de 180 | y/o más alta de 120 |
Alimentación cardiosaludable
La alimentación cardiosaludable es la que ayuda a bajar la presión para mejorar: el corazón, los triglicéridos, la glucosa y reducir la inflamación.
- Aumentar las verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y proteínas saludables como el pollo, pavo, pescado.
- Uso de grasas buenas: aceite de oliva virgen extra, frutos secos o alimentos como aguacate, salmón, etc.
- Reducir la sal, azúcar, harina y ultraprocesados.
Como recomendación para reducir el sodio es el uso de especias (ajo, orégano, cúrcuma, limón), reduciéndolas poco a poco, es cuestión de tiempo que el paladar se acostumbre.
Un plato ideal sería: ½ verduras + ¼ proteína + ¼ carbohidrato integral o legumbre. Especiado y cocinado o aliñado con aceite de oliva
Ejercicios de estimulación cognitiva y física recomendados
Los ejercicios de estimulación cognitiva benefician a las personas mayores cognitivamente a: su memoria, atención y concentración, cálculo y razonamiento, lenguaje y la orientación.
- Sudokus.
- Sopas de letras.
- Cálculo mental simple.
- Nombrar animales o frutas en 1 minuto.
- Decir la fecha completa cada día.
- Planificar la semana.
Y por otro lado, los ejercicios físicos favorecen a: bajar la presión arterial, controlar la glucosa, disminuyen el estrés, mejoran el equilibrio y disminuyen las caídas, etc.
- Caminar 30 minutos.
- Natación suave.
- Yoga adaptado.
- Estiramientos suaves.
- Movilidad de cuello y hombros.
En resumen, todos estos consejos favorecen el corazón, cerebro, músculos y bienestar general, estas herramientas son una de las más potentes para envejecer con mejor calidad de vida y prevenir los microictus.
Si se encuentra en un estado avanzado, quizá necesites una cuidadora de pacientes de Alzheimer, contáctanos y te ayudaremos en todo el proceso.

































