Asma bronquial en ancianos: qué es, síntomas y cómo prevenirla

El asma es una enfermedad que experimentan muchas personas en una edad temprana. No obstante, el asma bronquial tiene una elevada prevalencia en los mayores de 65 años. En otras palabras, no es raro que el asma bronquial en ancianos tenga sus primeros síntomas durante estas edades.

Por esta razón, pese a tratarse de una patología a tener en cuenta en cualquier edad, ya que aparece sin distinciones, el asma en personas mayores debe tratarse con detenimiento para que no pueda desencadenar en problemas respiratorios.

Además, estos pacientes presentan una alta morbimortalidad, una peor calidad de vida y un peor control, generando con todo ello un alto consumo de recursos sanitarios importante.

De hecho, al contrario de lo que pueda dictar la creencia popular, los síntomas de enfermedades alérgicas como en este caso el asma, suelen aparecer tras la edad de jubilación.

¿Qué es el asma bronquial?

El asma bronquial es una enfermedad respiratoria que se caracteriza por la inflamación crónica de los bronquios que, como consecuencia, hace que se hinche la pared de los bronquios, que se traduce en episodios de falta de aire, pitos en el pecho, tos y sensación de opresión en el pecho.

Esta enfermedad pulmonar afecta a más de tres millones de personas en toda España y alrededor de 350 millones de personas en todo el mundo. Algo que hace que esta enfermedad de carácter crónico preocupe a las autoridades sanitarias por su impacto socioeconómico, a la par que sanitario.

Asimismo, el asma bronquial en ancianos cuenta con un peor manejo terapéutico.

El asma conforma el 2% del gasto sanitario en España

Síntomas del asma bronquial en adultos mayores

En primer lugar, es habitual que los primeros síntomas del asma bronquial en adultos mayores aparezcan por naturaleza episódica, y a cualquier hora del día, aunque está demostrado que aumenta la recurrencia en las horas de la noche o a primeras horas de la mañana.

En este sentido, los principales síntomas del asma bronquial son:

  • Sensación de ahogo o falta de aire (disnea)
  • Tos seca persistente.
  • Ruidos, pitidos en el pecho, es decir, sibilancia.
  • Presencia de mucosidad.

Esto es, generalmente, los síntomas del asma bronquial son de carácter irritativo.

Hay diversos estudios a nivel europeo y estadounidense que estimaron una prevalencia variable del asma (entre el 4% y el 8%) en los mayores de 65 años

Causas del asma bronquial en adultos mayores

Existen varios desencadenantes del ataque de asma o de padecer asma bronquial de manera crónica a tener en cuenta para poder estar hablando de esta enfermedad pulmonar o de cualquier otra.

  • La atopia, o la predisposición hereditaria a padecer diferentes enfermedades alérgicas.
  • La exposición a varios irritantes y alérgenos, como el polen, los ácaros del polvo, las esporas de moho, la lana, la caspa de animales o las partículas de residuos de cucarachas.
  • Un resfriado en personas mayores común mal tratado puede desencadenar en un problema de asma bronquial.
  • Contaminantes comunes como el humo del tabaco.
  • Las variaciones meteorológicas son otro de los factores a tener en cuenta de la posible aparición del asma bronquial en ancianos.
  • Enfermedades como el reflujo gastroesofágico, que ocurre cuando un músculo al final del esófago no se cierra correctamente y produce un ardor en el pecho. Esta enfermedad puede derivar en un problema de asma bronquial en adultos mayores.
  • El estrés es otro causante del asma habitual, puesto que el estrés y la ansiedad a veces hacen que la persona afectada se sienta sin aliento y pueden causar que los síntomas de asma empeoren.

El asma en el anciano: la importancia de la edad

La distinción entre el asma de la infancia y el asma en el anciano viene determinada por detectar de forma clara la edad de inicio de la enfermedad, antes o después de los 40 años. Un factor fundamental para su tratamiento.

¿Cómo prevenir el asma en adultos mayores?

Conocer las causas y síntomas iniciales del asma bronquial en adultos mayores permitirá llevar a cabo una serie de acciones que pueden minimizar el impacto de la enfermedad sobre el organismo.

Del mismo modo, se podrán adoptar una serie de medidas preventivas eficaces relacionadas al uso de sustancias irritantes de las vías respiratorias.

prevenir el asma bronquial en ancianos: acudir a espacios libres de humo

Una de las medidas más comúnmente empleadas es la de usar colchones anti-ácaros en casa, además de mantener la casa limpia de polvo y, para ello, es recomendable aspirar, en la medida de lo posible, todos los días.

Asimismo, especial detenimiento requerirá el polvo de moquetas y alfombras, ya que es de más complicado acceso.
Del mismo modo, se recomienda evitar los ambientes húmedos que pueden provocar la proliferación de hongos.

Otra de las recomendaciones para prevenir el asma en adultos mayores es la utilización de filtros anti-alérgenos para el aire acondicionado.

El tabaco es otro factor fundamental que puede ocasionar la aparición del asma bronquial en adultos mayores y, para ello, y por sentido común se recomienda dejar este hábito tan nocivo.

Además, Si un adulto mayor es alérgico al epitelio de animal, habrá que evitar tener mascotas en casa, puesto que son transmisores directos de este componente alérgico.

Los ambientes contaminados se deberán evitar siempre que sea posible, tales como fábricas que expulses gases contaminantes o estar en contacto con fármacos que puedan generar una crisis asmática, como es el caso del ácido acetilsalicílico.

Crisis de asma bronquial: ¿Cómo actuar en una persona mayor?

Se trata de un episodio común que afecta a todas las personas mayores en particular, pero a personas de todas las edades en general, siempre y cuando se padezca esta enfermedad pulmonar.

Ante una crisis de asma bronquial las recomendaciones son: si se padece la sensación de que se te está avecinando una crisis asmática, hay que mantener la calma en primer lugar.

Posteriormente, probablemente el médico de la persona mayor habrá indicado usar un medicamento de alivio rápido, por lo que convendrá usarlo.

Después, se debe detectar qué es lo que ha desencadenado los síntomas asmáticos (como una mascota o alguien que está fumando), por lo que, en muchas ocasiones, evitar el contacto directo con dicho desencadenante hará que la crisis de asma bronquial desaparezca.

Otro de los remedios más efectivos es vacunarse contra la gripe, puesto que hará que muchos componentes alérgicos que provocan el asma no proliferen en el organismo.

En cualquier caso, si la crisis de asma bronquial no desaparece, conviene acudir de inmediato a un profesional sanitario.

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