Fibromialgia: qué es, síntomas y tratamiento

La fibromialgia es una de las enfermedades reumatológicas más comunes y que en los últimos años más está creciendo en nuestra sociedad. De hecho, recientes estudios realizados determinan que esta enfermedad tiene una tasa de incidencia de más de 5 nuevos casos por cada mil habitantes y año, siendo especialmente prevalente en el caso de las mujeres.

Qué es la fibromialgia

La fibromialgia es un síndrome crónico y complejo que causa dolor muscular generalizado.

Esta patología se llamó fibrositis durante un largo período de tiempo, pero ahora el nombre preferido es fibromialgia o síndrome de fibromialgia (con las siglas “SFM”).

El término fibromialgia deriva de lo siguiente:

  • Fibro: Tejidos fibrosos.
  • Mios: Músculos.
  • Algia: Dolor.

Así, la fibromialgia, como su propio nombre indica, afecta, principalmente, a los tejidos blandos del cuerpo (tales como ligamentos y tendones).

Síntomas de fibromialgia

La persona que busca la ayuda del médico en busca de síntomas generales de fibromialgia suele acudir con el argumento de “me duele todo”. En otras ocasiones acude con síntomas  como quemazón, molestia o desazón. Con frecuencia, el dolor ocasionado por la fibromialgia es cambiante en relación con la hora del día, el nivel de actividad, los cambios climáticos, la falta de sueño o el estrés que sufre.

Los síntomas más comunes que apuntarían a sufrir la fibromialgia son el dolor en todo el cuerpo y el cansancio. Más allá de estos dos hay otros que también se presentan y que desgranaremos más abajo como son: ansiedad, trastorno del sueño, depresión o la dificultad para concentrarse.

Más allá de estos síntomas no existen pruebas diagnósticas que puedan determinar la fibromialgia, pero a veces se realizan para excluir que se trate de otra afección, por ejemplo reumática.

Síntomas de fibromialgia: Dolor

Es el principal síntoma de este síndrome. El paciente expresa que “le duele todo”, siendo este dolor difícil de definir. De forma general, se describe como quemazón o punzadas.

Este dolor no se presenta de manera inmutable ni en su posición en el cuerpo ni en su frecuencia e intensidad, de forma que en algunas ocasiones puede disminuir pero en otras puede ser lo suficientemente intenso como para impedir realizar las tareas cotidianas.

Síntomas de fibromialgia: fatiga

Es el siguiente síntoma más frecuente. El paciente se siente cansado, sobre todo al levantarse por las mañanas. Con el paso del día esta fatiga va reduciéndose, aunque no desaparece del todo, pudiendo empeorar si durante la jornada se realiza algún tipo de actividad física.

Síntomas de fibromialgia: rigidez

Esta sensación se produce, sobre todo, al comienzo del día o después de estar sentado o de pie sin moverse durante largos períodos de tiempo.

Los cambios de la temperatura o de la humedad ambiental también afectan.

Síntomas de fibromialgia: alteración del sueño

Las personas que padecen fibromialgia suelen experimentar problemas para conciliar el sueño con facilidad y calidad. En cada paciente se manifiesta de una manera diferente, de forma que algunos pueden tener un sueño agitado y otros dormir pocas horas consecutivas.

Esta alteración en la rutina del sueño es también una de las causas del síntoma de fatiga que caracteriza a esta enfermedad.

Síntomas de fibromialgia: dolor de cabezaHombre mayor echándose las manos a la cabeza por dolor

Es común que los pacientes padezcan cefaleas, así como vértigos y problemas para la retención memorística de hechos recientes.

Asimismo, la vista también puede verse afectada debido a la fatiga de los músculos oculares.

Síntomas de fibromialgia: síndrome del túnel carpiano

Se trata de una enfermedad que afecta al nervio mediano. Este es el nervio de la muñeca que hace posible que las partes de la mano gocen de sensibilidad y puedan moverse.

Las personas que padecen el síndrome del túnel carpiano sienten ardor o entumecimiento con picazón en los dedos y en la palma de la mano, lo que impide que esta pueda hacer tareas tan habituales como agarrar objetos o distinguir, al tacto, entre el frío y el calor.

Síntomas de fibromialgia: problemas gastrointestinales

A los problemas anteriores se unen otros gastrointestinales como:

  • Síndrome del colon irritable. Suele ser muy común entre los pacientes con fibromialgia (entre un 60 y un 70% lo padecen). Se trata de un dolor o malestar abdominal fluctuante a lo largo del tiempo.
  • Dificultades de deglución. Debido a alteraciones en la musculatura del esófago, se pueden sufrir dificultades para tragar.
  • Pirosis. Sensación dolorosa de quemazón en el esófago (en la zona justo debajo del esternón), provocada por el reflujo de los jugos gástricos.

Síntomas de fibromialgia: depresión y ansiedad

Dos de cada tres pacientes con fibromialgia padecen depresión y ansiedad.

El profundo dolor, la imposibilidad de dormir, la sensación permanente de fatiga y el resto de síntomas que un paciente con fibromialgia puede sufrir ocasionan no solo ese visible daño físico, sino también un daño psicológico y emocional que aumenta el perjuicio de su calidad de vida.

Causas de la fibromialgia

Todavía no se han descubierto las causas de este síndrome, pero se piensa que existen muchos factores implicados. Se dan casos en los que los pacientes desarrollan la enfermedad sin causa aparente y otros en los que se puede asociar, por relación causa-efecto, a una causa determinada.

Sobre estas últimas, las más habituales suelen ser:

  • Efectos traumáticos (tales como accidentes de tráfico).
  • Lesiones frecuentes.
  • Infecciones bacterianas o virales.

Fibromialgia diagnóstico

No hay un diagnóstico “en positivo” de la fibromialgia. Es decir, este se lleva a cabo a partir del descarte de otras enfermedades que presentan los mismos síntomas que esta.

Así, el diagnóstico se obtiene mediante la combinación de datos recogidos de distintas fuentes:

Historial clínico de dolor

El dolor es de tipo generalizado, lo que significa que se presenta tanto en el lado derecho del cuerpo como en el izquierdo y tanto por encima de la cintura como por debajo de esta.

Para comenzar a pensar que puede tratarse de fibromialgia, este dolor generalizado deberá estar presente durante más de 3 meses (y sin que este pueda atribuirse a otra enfermedad).

Análisis de sangre

No existe una prueba de análisis de sangre que indique que el paciente padece fibromialgia. Pero, el médico querrá realizarle un examen de este tipo para descartar otras enfermedades.

Puntos de dolor

Los expertos han determinado 18 puntos de dolor como referencia para determinar la existencia o no del síndrome.

La sensación de dolor en 11 de estos 18 puntos será señal de que el paciente sufre fibromialgia.

Estos 18 puntos corporales (o tender points o ‘puntos gatillo’ de la fibromialgia) se engloban en nueve pares de puntos y son los siguientes:

  • Occipucio. En la inserción del músculo suboccipital (en la región cervical superior).
  • Cervical inferior. En el cuello, encima de la clavícula.
  • Trapecio. En el punto en el que finaliza la nuca.
  • Supraespinoso. Encima de la espina de la escápula.
  • Segunda costilla. En la parte lateral del tronco.
  • Epicóndilo. Al lado del codo.
  • Glúteo. En el cuadrante superior externo de las nalgas.
  • Trocánter mayor. En el lateral del muslo.
  • Rodilla.

El médico determinará que el paciente sufre fibromialgia si cumple los dos requisitos que en este apartado se han expuesto: el dolor generalizado durante más de 3 meses y que este se presente en 11 de los 18 puntos indicados.

Tratamiento fibromialgia

El tratamiento para combatir la fibromialgia consiste en medicamentos y cuidados personales.

No existe una cura para esta enfermedad, pero, a través de un tratamiento múltiple, el paciente puede minimizar los síntomas y mejorar, de esta forma, su bienestar general:

Tratamiento farmacológico

Los medicamentos pueden ayudar a conseguir los siguientes objetivos:

  • Disminuir el dolor.
  • Mejorar la calidad del sueño.
  • Reducir la fatiga.
  • Mantener el equilibrio emocional.

Los fármacos más comunes son:

  • Analgésicos. Algunos tan comunes como paracetamol o ibuprofeno pueden proporcionar el alivio deseado.
  • Antidepresivos. Contribuyen a relajarse y a disminuir la fatiga.
  • Medicamentos anticonvulsivos. A menudo, los fármacos elaborados para tratar la epilepsia ayudan a reducir ciertos tipos de dolor.

Terapia

Esta puede aplicarse en el terreno tanto físico como psicológico y emocional:

  • Fisioterapia. El fisioterapeuta enseñará al paciente a hacer ejercicios para mejorar su fuerza, su flexibilidad y su resistencia.
  • Terapia ocupacional. A través de ella, conseguirá ralentizar su pérdida de autonomía y aprenderá a llevar a cabo sus actividades diarias de la forma más parecida a como siempre las había hecho.
  • Asesoramiento psicológico. Es una parte crucial en el tratamiento de este síndrome. Mediante la labor de un profesional, el paciente puede transformar la idea que tiene sobre dolor y adoptar una actitud más positiva frente a las consecuencias de la fibromialgia. Con ello, mejorará, en gran medida, su estado anímico, reducirá su sensación de fatiga y cansancio y aumentará su capacidad funcional.

Vivir con fibromialgia

Junto con el tratamiento recetado, los hábitos diarios son una herramienta esencial para aliviar los síntomas de la fibromialgia. Estos son los consejos más recomendados para poder vivir con ella de la mejor forma posible:

  • Tomarse un tiempo para relajarse todos los días. Realizar ejercicios de respiración y meditación ayudan a reducir el estrés y la ansiedad característicos de esta afección.
  • Fijar horarios regulares para dormir. Dormir lo suficiente favorece la recuperación del cuerpo del paciente. Para ello, lo más eficaz es evitar dormir a lo largo del día para así tener sueño cuando llega la noche y eliminar estímulos como la cafeína o la nicotina.
  • Realizar actividad física con frecuencia. Aunque al comienzo puede ser dificultoso y quien padece esta enfermedad se muestre, por su cansancio, reacio a hacerla, esta es una parte muy importante del tratamiento.
  • Tener una actitud de motivación por los logros diarios que se pueden alcanzar para detener las limitaciones provocadas por la fibromialgia.

Sabemos los problemas que la fibromialgia crea en la vida de aquel que la sufre. Por ello, la ayuda y la compañía se convierten no en fundamentales, sino en vitales. En Aiudo seleccionamos a cuidadores que transforman esos problemas en pequeños obstáculos que juntos superan, consiguiendo, así, mejorar el día a día de la persona que los sufre y, con ello, el de toda la familia.

En Aiudo creemos que las personas sacamos nuestra mejor versión no solo cuando ayudamos a los demás, sino cuando nos dejamos ayudar.

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