Las fases del alzheimer

Las fases del alzheimer tienen una duración, una cronología y siguen patrones que son muy difíciles de medir, solamente es posible conocer los estados de mayor levedad a gravedad. Por esta razón, los científicos y estudiosos solamente son capaces de describir las fases sin especificar las razones por las que se acelera la evolución de la enfermedad.

Síntomas leves del alzheimer

Como ya hemos mencionado en los posts anteriores de Aiudo sobre las fases del alzheimer. La pérdida de memoria y los descuidos son solo uno de tantos síntomas que envuelven esta enfermedad tan sumamente compleja.

El estrés de los pacientes de alzheimer. El estrés que sufren los pacientes les afecta tanto a la capacidad para conciliar el sueño, la aceleración cardio vascular. Y hay que tener en cuenta otros muchos efectos del estrés y de no conciliar el sueño, que pueden producir desequilibrios, fatiga crónica y cansancio.

¿El estrés puede derivar en depresión? La frustración sufrir el crecimiento de una enfermedad se desarrolla dentro de ti puede provocar muchas sensaciones, entre ellas depresión. Pérdida de interés, apetito, desgana y desilusión al realizar actividades. Estas son algunas repercusiones inmediatas que se conocen cuando a una persona se le detecta alzheimer.

Las fases del alzheimer

La fase uno del alzheimer se caracteriza principalmente por la falta de memoria. Los primeros “despistes” vienen atribuidos a los nombres de las personas, olvidar citas o donde colocaron objetos. Es cierto, que estas incongruencias de la memoria representan el principio de la enfermedad y en muchos casos no significa que se esté desarrollando alzheimer. No obstante, los signos de la enfermedad suelen venir acompañados de numerosos cambios de humor, cambios del estado de ánimo o incluso enfados.

Hay que comprender y ejercer el sentido de empatía que las personas que sufren alzheimer pasan por quizá la peor vivencia de su vida. Ver como una enfermedad te hace perder el control y te limita es una sensación muy dura, según cuentan los propios pacientes.
Además, durante todo el proceso de la fase uno, los pacientes de alzheimer experimentaran la incapacidad de realizar frases largas. También tendrán problemas para encontrar la palabra adecuada o terminar sus frases. Aunque, sin embargo, continuarán razonando adecuadamente durante este período.

Alzheimer fase 2. La etapa intermedia

Si en la etapa uno puede generar algún tipo de dudas a especialistas y médicos para su diagnóstico, esta no. Es la fase que agrava la situación y que despeja todo tipo de dudas al detectarlo. En esta fase, los pacientes pueden presentar incluso agresividad, miedos y alucinaciones. Esta fase evidencia un episodio de la enfermedad mucho más terrible y desesperado tanto para los pacientes como para las familias.
Obviamente la memoria se reduce drásticamente y disminuye en gran medida a corto plazo.

Los pacientes que sufren alzheimer en fase dos suelen necesitar apoyo para realizar las tareas básicas de la vida diaria o incluso ayuda completa. La supervisión diaria se vuelve totalmente necesaria y se muestran asiduamente confusos y dependientes.
Es difícil mantener conversaciones con pacientes en esta fase, realmente, es prácticamente imposible profundizar con ellos en cualquier tema. Siendo más o menos sencillo poder tener una charla superficial.

¿La fase dos afecta al lenguaje?

Sí, considerablemente. De las fases del alzheimer es donde el sentido del habla comienza a funcionar con dificultad. Hasta el punto de que al paciente de alzheimer le cuesta diferenciar conceptos y mucho más relacionarlos. Además se repiten frases con mayor frecuencia o no se terminan.

¿Qué más aspectos se ven afectados?
El movimiento es otro sistema gravemente afectado en la fase 2 de alzheimer. La perdida de equilibrio se hace constante y más patente. Precisan de ayuda para caminar y suelen sufrir caídas.
En esta fase es la más común en la que las familias deciden contratar un cuidador. De hecho, instalará las dudas sobre la carga que supone la constante vigilancia del familiar. Principalmente por el peligro a accidentarse y la sensación de soledad o estancamiento.
No olvidemos, que aunque un familiar nuestro sufra alzheimer necesitará, igual que todos nosotros, dosis de atención y alegría. Al fin y al cabo, esto es el factor que más les ayuda a sobre llevar la enfermedad.

Alzheimer fase 3. La fase más grave

En esta fase el paciente son totalmente dependientes de terceras personas para realizar tareas básicas de la vida diaria. Comer, dormir, asearse, acostarse, cualquier tarea necesitará no de apoyo puntual, si no constante.
La perdida de memoria es más severa, ya que afecta tanto a la memoria a corto plazo, como a la más remota y largo plazo.
En muchos casos, el alzheimer en esta fase provocará que el comportamiento del paciente sea como el de un niño pequeño. Ya que se agita, llora, grita, incluso con frecuencia tienen comportamientos agresivos. Tampoco entienden una explicación y ninguna conversación.

Pero quizá el aspecto más llamativo, chocante y duro para las familias es que el paciente de alzheimer no reconoce a sus familiares ni seres queridos. Además, otro aspecto díficil de encajar es el lenguaje, pues solamente balbucean.
En cuanto a la capacidad de tragar, degustar, comer, orinar. Tampoco tienen capacidad para controlas su esfinter o a veces para tragar. Esto provoca unos riesgos muy graves en varios momentos del día, además también corren peligro de deshidratarse, desnutrirse o heridas.
Lamentablemente, en la mayoría de los casos, los pacientes de alzheimer fallecen a causa de alguna de estas complicaciones.

Actualidad del alzheimer

En resumen, el alzheimer es una enfermedad de desarrollo lento y evoluciona progresivamente. Tiene ligeras complicaciones en la primera etapa y produce graves daños cerebrales de forma irreparable en las siguientes.
Aún no es no se conocen las diferencias entre la duración y esperanza de vida entre los diferentes casos y pacientes de alzheimer.

La esperanza de vida de una persona con alzheimer suele oscilar entre 8 a 10 años después de diagnosticar la enfermedad. Aunque hay muchos casos que han llegado hasta los 20 años.

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