El impacto de la cuesta de enero en la tercera edad

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La cuesta de enero de 2026 pone de manifiesto las dificultades económicas que atraviesan los colectivos más vulnerables de la sociedad. En particular, los mayores con pensiones bajas o mínimas son los más afectados, con situaciones de precariedad agudizadas por el aumento de los precios en productos esenciales como alimentos, energía y vivienda. Las mujeres mayores, que a menudo han tenido empleos precarios o la economía sumergida como la dedicación del trabajo en casa, sufren particularmente la brecha salarial histórica, con pensiones significativamente menores que los hombres.

9 de cada 100 personas están muy lejos de llegar a la temperatura de entre 18 y 22 grados que recomienda la Organización Mundial de las Salud (OMS) en una vivienda en invierno y los 25 grados en verano.

Y esto no sólo se refleja en el coste la energía, la inflación y el aumento del IPC evidencia un incremento del precio de productos básicos en la cesta de la compra notable. Desde el año 2020 podemos ver lo que se han multiplicado algunos productos como el aceite de oliva en hasta u 71%.

tabla comparativa de los precios de productos de alimentación básicos en 2020 y como están estos en 2026

Colectivos más afectados

Además, quienes viven solos, especialmente viudas o personas sin red de apoyo, ven cómo sus gastos fijos (como calefacción y medicamentos) consumen gran parte de sus ingresos. La combinación de ingresos bajos y elevados costos de vida les coloca en una situación de vulnerabilidad extrema.

También es importante resaltar a los mayores dependientes, aquellos que requieren cuidados específicos y cuya calidad de vida se ve afectada por las largas listas de espera para acceder a servicios del Sistema de Dependencia. Para estos colectivos, la cuesta de enero no es solo un desafío financiero, sino una cuestión de salud y bienestar.

Manos de persona mayor contando dinero en billetes y monedas en la mesa

Impacto territorial

Las dificultades generadas por la cuesta de enero se distribuyen de manera desigual en el territorio. Siendo Andalucía, Castilla- La Mancha, Extremadura y Murcia, las regiones con mayor pobreza estructural y situación de riesgo. Al contrario de el País Vasco, Baleares y Navarra, con menores tasas de pobreza que lograr reducir esa vulnerabilidad de sus mayores frente a este fenómeno.

¿De dónde viene esa desigualdad?

Las zonas rurales y del interior del país, donde las viviendas son más antiguas y las pensiones más bajas, se encuentran especialmente afectadas por lo que se denomina el “anillo de la pobreza energética”. En estas regiones, muchos mayores se enfrentan a la falta de recursos para calefacción y otros servicios básicos, lo que agrava la situación de aislamiento y precariedad.

Factores agravantes

La cuesta de enero de 2026 no es solo una consecuencia de los gastos extraordinarios de fin de año. Hay una serie de factores estructurales que agravan la situación de los mayores. El alza en el coste de vida, la subida de precios de la vivienda ( un 12,8% en 2025) y los precios de la electricidad, han afectado gravemente a aquellos con ingresos fijos, como las pensiones.

Aunque estas se han revalorizado, muchos expertos critican que la subida no compensa adecuadamente el aumento de los precios.

Además, el copago sanitario y la falta de recursos para acceder a medicamentos o servicios médicos esenciales obliga a muchos mayores a elegir entre ir al mercado, pagar las facturas de luz o comprarse medicinas. Estos factores estructurales, sumados a la ausencia de un colchón financiero para los jubilados, convierten la cuesta de enero en un obstáculo difícil de superar para los colectivos más vulnerables.

Persona mayor contando dinero en billetes y monedas en la mesa

Consecuencias de la cuesta de enero

No se trata del impacto financiero que estemos viendo puntual, esta escasez de recursos para cubrir necesidades básicas; calefacción, alimentos, medicinas o un techo. Puede tener unos efectos devastadores para la salud mental y física de las personas mayores. Como consecuencia favorece el estrés, la desnutrición , el agravamiento de enfermedades crónicas, etc.

También la situación de muchos mayores con necesidades de cuidados especializado es un claro ejemplo de que la dependencia no es un capricho, si no una necesidad real. Muchas de estas situaciones generan una gran carga emocional por el estrés financiero, la soledad no deseada y la falta de recursos agrava la sensación de aislamiento. Esta situación crea un círculo vicioso donde la salud se deteriora, los gastos se multiplican y los mayores se ven atrapados en un estado de pobreza y sufrimiento, sin poder acceder a los cuidados necesarios para mantener su bienestar.

Testimonios de la tercera edad

Testimonios de de personas mayores reflejan la dureza de esta realidad. Antonia, con 65 años y una pensión de apenas 800 euros, cuenta cómo, después de años de trabajo precario, ahora se enfrenta a la angustia de no poder cubrir sus necesidades básicas. Ana, de 87 años, resalta cómo la falta de recursos económicos le impide tener una vida digna, a pesar de que su marido contribuye con su pensión.

Estos relatos son representativos de muchos hogares unipersonales, donde cualquier gasto imprevisto puede desbaratar todo el presupuesto. Las historias de quienes sobreviven con pensiones mínimas son un reflejo claro de la falta de apoyo para los colectivos más vulnerables, y subrayan la urgencia de políticas públicas que ofrezcan soluciones inmediatas y efectivas.

Estrategia del Gobierno contra la Pobreza Energética 2026-2030

El Gobierno tiene previsto lanzar La Estrategia Nacional contra la pobreza Energética (ENPE) para el periodo de 2026 a 2030, con el objetivo de abordar la pobreza energética, buscando reducir la vulnerabilidad y garantizar un acceso equitativo a la energía. Especialmente creando una estrategia basada en 3 estructuras para una situación crítica para algunas familias con bajos ingresos y personas mayores.

  • Objetivo 1. Disponer de un conocimiento adecuado que permita a las Administraciones Públicas y conjunto de agentes, en sus distintos ámbitos competenciales, caracterizar y abordar eficazmente la pobreza energética.
  • Objetivo 2. Garantizar la efectiva protección de los consumidores en situación de vulnerabilidad energética.
  • Objetivo 3. Promover la implementación de medidas estructurales orientadas a reducir la pobreza energética.
Borrador de equidad energética del Gobierno
Borrador de equidad energética del Gobierno

La ENPE ( Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética) e el borrador se estructura en cuatro ejes con 12 medidas que abordan diferentes aspectos de la pobreza energética:

Ejes de Actuación Medidas
Caracterización de la pobreza energética Medidas como el Observatorio de la Pobreza Energética, que permite recoger datos y análisis actualizados sobre el fenómeno.
Protección de los consumidores Medidas centradas en la protección frente a cortes de suministro para personas electrodependientes y la mejora del bono social para los consumidores vulnerables.
Mejora estructural de las condiciones energéticas Se busca mejorar la eficiencia energética en las viviendas de los hogares vulnerables, especialmente para reducir el gasto energético relacionado con el aislamiento y las condiciones de las viviendas. También se fomentan las comunidades energéticas con participación de grupos vulnerables.
Comunicación, información y sensibilización Estas medidas tienen como objetivo sensibilizar a la sociedad y mejorar la coordinación administrativa en la implementación de las políticas de pobreza energética.

Cambios necesarios para el bienestar de los ancianos

En conclusión, la subida de las pensiones del 2,7% en 2026, aproximadamente unos 40,8€ más al mes, no frenan los costes de vida actuales. El IPC general no refleja bien el gasto de una persona mayor. Los pensionistas destinan más porcentaje de su renta a: energía, alimentación, salud.

Teniendo en cuenta que no todas las pensiones son iguales, para las mas bajas son insuficientes convirtiéndose en grupos vulnerables que les hace elegir entre necesidades básicas.

No basta con subir 40 € las pensiones si todo lo demás sube 80 o 100 €. Hay que proteger ingresos, bajar gastos esenciales y controlar precios clave.

Siendo la subida un “parche” de un problema estructural la combinación de medidas como; actuar sobre los precios (control y limitación real del precio de los alquileres, la electricidad y el gas), el IVA reducido a cero en productos alimenticios esenciales, garantizar que ninguna pensión quede por debajo del umbral de pobreza, entre otras acciones que busquen soluciones que beneficien de verdad, equilibradas y sobre todo puedan ser sostenibles y estables a largo plazo tanto para la tercera edad como para las generaciones venideras.

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