Cuidados paliativos en casa

Cuidados paliativos en casa son un tipo de atención que ha ido en aumento en los últimos años. Por ello, vamos a ver situaciones concretas, casos y consejos. Los pacientes que necesitan cuidados paliativos son aquellos que padecen una enfermedad grave o muy grave. El objetivo de los cuidados paliativos son aumentar el bienestar del usuario y el de su familia.
Prevenir y aliviar el sufrimiento de la persona enferma así y como aumentar, en la medida de lo posible, su calidad de vida.

El aseo de un paciente que recibe cuidados paliativos en casa

El aseo personal es una tarea básica para cualquier persona y es la tarea que más problemas tienen para realizar las personas mayores o enfermas. Lo más importante para realizar el aseo de un paciente en cuidados paliativos es lo siguiente:
La seguridad de la persona enferma. Este es el elemento fundamental para poder realizar el aseo personal sin correr ningún riesgo. El baño es una zona propicia para las caídas, sobre todo para las personas con movilidad reducida.
Contar con la seguridad necesaria implica desde adoptar una postura de confort para el usuario como eliminar las barreras o apoyarse en los posibles recursos.
El aseo personal de las personas encamadas generalmente debe realizarse en la misma cama. Este método debe realizarse con ayuda de dos cubos de agua, o palanganas, con el paciente en la posición de boca arriba y se aseará desde la cara hasta los pies. Especialmente en la zona génito-anal.
El aseo es el momento donde se pueden detectar problemas o anomalías de la piel. Escaras, rozaduras y todo tipo de problemas cutáneos que pueden intervenirse si se detectan a tiempo.

Como consejos, no se debe masajear aquellas zonas que se encuentran enrojecidas.
Ante las incontingencias, el pañal es la mejor solución ya que se debe mantener al paciente siempre seco. Ya que si no se usa pañal pueden surgir muchos problemas.

Fomentar la movilidad de las personas mayores

Fomentar la movilidad de las personas mayores es vital para su calidad de vida. No obstante, los cuidadores deben saber distinguir como afrontar el fomento de la movilidad de un paciente u otro. Según sus características y sobre todo, su estado y movilidad.
Las movilizaciones pueden ser desde trasladar a un paciente como fomentar su movilidad a través de ejercicios personalizados.
Una actividad vital es la de conseguir, siempre atendiendo a las limitaciones, que la persona realice caminos y paseos. Si precisa de apoyos la cuidadora cuenta con la obligación de proporcionarlos antes de comenzar con la actividad.
Cuando se realizan cuidados paliativos en casa y la persona no colabora se debe realizar movilizaciones pasivas. Trasladarlo de la cama al sillón o cambios posturales cada cierto tiempo.
Es muy importante que si la persona ha de estar sentada, cuente con un sillón cómodo. Y se debe estar muy pendiente de que el paciente no se deslice ni se resbale hacía bajo, en caso de que esto suceda, hay que incorporarlo de inmediato.

Movilizaciones de personas encamadas

Lo más importante para movilizar a una persona encamada es realizar movimientos suaves y bajo ningún concepto actuar con carácter brusco.
Las camas articuladas auto regulables son las más recomendadas para el confort del enfermo. Así y como buscar su mejor posición evitando que le cause dolor.
Es importante conocer el uso de las sábanas dobladas para subir al paciente sin arrastrarlo, ya que esto les causa molestias.
Para movilizar a la persona encamada periódicamente, deberemos girarlo. Esta acción debe realizarse siempre en bloque y siempre con ayuda de una almohada.

Cuidados paliativos en casa: la alimentación

La persona cuidadora encargada de la atención y de los cuidados paliativos deberá conocer que la perdida de apetito es habitual. Además está relacionado con el avance de la enfermedad. Por ello es importante que el cuidador no fuerce a la persona mayor a comer más de lo que desea.
Un consejo importante que decimos es que el cuidador debe adecuar la situación para que coma acompañado. El estado de ánimo juega un papel fundamental por ello el cuidador debe acoger sus emociones sin mostrar rechazo. Fomentar la comunicación, crear un ambiente agradable, evitar la soledad, adecuar el numero de visitas y duración.

Cuidados paliativos en casa: lo más importante

El cuidador deberá contar con un plus en paciencia y empatía. Lo principal es que el profesional entienda que la persona encamada se encuentra en una situación frustrante y por ello, sus problemas físicos no son los únicos.
Para ello, el profesional deberá contar con una serie de aptitudes emocionales privilegiadas. Siendo capaz de medir y adecuar las situaciones con el objetivo de conseguir el bienestar emocional del paciente. Esto es lo más complicado, ya que para otras consultas nuestras cuidadoras cuentan con soporte médico.
Esto quiere decir que no deberá mostrar rechazo cuando el paciente tenga un día malo. O deberá velar por sus preferencias, creando un entorno positivo y agradable.
Nuestras cuidadoras pueden desarrollar la atención desde en una residencia como en el mismo domicilio. Ofrecemos, a su vez, atención y cuidados paliativos en casa como cuidadoras en residencias.

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