El Camino de Santiago para personas mayores: una experiencia que no entiende de edad

Son muchas las personas mayores que se animan a recorrer las rutas jacobeas como una alternativa de viaje y ocio, sobre todo en meses de verano, donde se amplía la oferta de viajes hacia el norte de España. El Camino de Santiago para personas mayores incluye todo lo necesario para recordarlo para siempre y es otra de las iniciativas más interesantes a enmarcar en el envejecimiento activo.

En cambio, es bastante habitual que muchos medios y plataformas sobre viajes recojan consejos e información sobre temas muy variados como cuál es la mejor época del año para hacer el Camino, qué equipo llevar o incluso ideas prácticas para realizar el trayecto a caballo o bicicleta.

Sin embargo existe muy poca información útil para las personas mayores que tienen como sueño cumplir esta peregrinación tan conocida mundialmente.

Lo que queda claro es que es conveniente estar en buenas condiciones físicas antes de iniciarlo. Es decir, si se lleva una vida sedentaria y no está acostumbrado a caminar es preferible realizar caminatas cortas y algunos ejercicios aeróbicos para personas mayores semanas antes de comenzar el Camino.

Se recomienda visitar a un fisioterapeuta con dos o tres meses de antelación para poder valorar si existen interferencias musculo-esqueléticas

Una imagen de unos señores mayores recorriendo una senda.

Consejos para hacer el Camino de Santiago en la tercera edad

Como punto de partida, conviene saber que el descanso es muy importante para estar en forma durante las etapas de peregrinación y alojarse en establecimientos hoteleros brinda la posibilidad de descansar mejor o incluso de hacer un alto en el camino para aprovechar el día visitando monumentos. Es decir, lejos de lo pudiera parecer la opción más óptima un albergue, las personas mayores agradecerán tener una mayor calidad en el descanso.

Apuesta por las distancias cortas

Seguidamente, otra recomendación es fijar un itinerario de distancias cortas. La media diaria de las personas que realizan el Camino a pie oscila entre los 20 y los 35 km/ día. Pero para los peregrinos mayores o personas con movilidad reducida se recomienda dividir el recorrido en más etapas, reduciendo así el número de kilómetros que se camina por día.

Existe una modalidad llamada ‘Camino Tranquilo’ especialmente diseñada para personas mayores o con dificultades para realizar largas caminatas. Se trata de un total de 108 km. a lo largo de 8 días, caminando una media de 13,5 km/ día.

Otro de los consejos a tener en cuenta para recorrer el Camino pasa por la alimentación y la hidratación: es muy importante portar la suficiente provisión de agua para prevenir la deshidratación (a la que tan sensibles son las personas mayores), así como de alimentos energéticos para hacer frente a posibles inconvenientes, como las bajadas de tensión.

Unos peregrinos caminan por un puente en una ruta del Camino de Santiago

Lo ideal sería beber unos dos litros de agua al día. Tomar lo equivalente a un vaso de agua cada 40 minutos

Evitar los meses de mayor calor

Además, es muy recomendable evitar los meses de máxima cota de golpe de calor, ya que las personas mayores son muy propensas a sufrirlos. Esto es, abril, mayo o septiembre, con temperaturas suaves, son los mejores meses para hacer el Camino de Santiago. En esta época, además, se evita la masificación y los problemas de plazas para pernoctar en los hoteles de cada localidad.

Entrenamiento previo

Asimismo, con el fin de preparar el cuerpo para el esfuerzo físico que va a realizar. Si eres una persona de avanzada edad, sedentaria, no habituada a hacer ejercicio, este entrenamiento es imprescindible. Entrena como mínimo durante 90 días.

Atención y cuidado de pies y espalda

En el caso del cuidado de los pies, zona del cuerpo que más se resiente en el recorrido, los fisioterapeutas profesionales recomiendan refrescarlos de vez en cuando en alguna fuente, teniendo la precaución de secarlos bien.

Por su parte, otra de las zonas del cuerpo a las que se le debe prestar especial atención es la espalda. La mochila es importante llevarla bien adaptada al contorno de la espalda, evitando demasiada holgura o compresión y con el peso cerca del eje del cuerpo y su centro de gravedad.

El uso de bordones o bastones para aumentar la estabilidad y ayudarse en los desniveles es de importancia capital

Realización de un chequeo médico

Por último, si la voluntad es la de realizar el Camino de Santiago a una edad avanzada, las personas mayores deben hacerse un chequeo médico antes de emprender la peregrinación para valorar su condición física en dicho momento, si existe alguna limitación o patología previa y las precauciones que deben tomar.

Rutas para el Camino de Santiago para personas mayores: opciones

Para las personas mayores, son adecuadas las siguientes rutas:

  • El Camino Portugués por la costa, partiendo de Tui. Esta ruta es una muy buena opción para llegar a Santiago, porque casi todo su trazado discurre por pasarelas de madera, evitando así caminos pedregosos o inestables que pueden provocar torceduras, caídas, entre otros impedimentos.
  • El Camino Francés, partiendo de Sarria, a 100 kilómetros de Santiago, es una excelente opción para las personas mayores, porque es el itinerario jacobeo que incluye más servicios y mejores infraestructuras. Además, su terreno es significativamente plano.

El Camino de Santiago es uno de los reclamos más importantes a nivel turístico en España, y una gran apuesta por el crecimiento personal con muchas experiencias enriquecedoras en su haber.

En algunos casos las personas mayores pueden verse desbordadas viendo lo que queda del camino, pero con un poco de calma, paciencia y ganas de disfrutar de los bellos paisajes que atesora la zona todo es posible en esta aventura tan maravillosa.

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