8 consejos para dormir bien en la tercera edad

La tercera edad es una etapa en el que el cuerpo necesita cada vez menos horas de sueño, y esto puede provocar algunos problemas como el insomnio, así como dificultades de salud y movilidad que pueden condicionar y mucho la calidad del sueño por las noches. A continuación se presentan 8 consejos para dormir bien en la tercera edad, que pueden aplicarse en todas las estaciones del año.

Un estudio del National Institutes of Health afirma que el 50 por ciento de los adultos mayores tienen dificultad para quedarse dormidos y en mantener el sueño.

En definitiva, se trata de un problema bastante común en estas edades y que puede condicionar el día a día para mal.

Por lo general, se suele recurrir a una rutina de hábitos del sueño saludables o al uso de medicamentos para ello.

Las personas de edad avanzada responden de una manera diferente a los medicamentos en comparación con las personas jóvenes, y conviene evitar el uso de los medicamentos justo antes de dormir.

Algunas veces, un antihistamínico suave funciona mejor que una pastilla para dormir para aliviar el insomnio a corto plazo. Sin embargo, la mayoría de los expertos en salud no recomiendan este tipo de medicamentos para personas mayores.

Saber qué hacer si un adulto mayor no puede dormir no es tarea sencilla, por lo que se recomienda unos 20 minutos antes de dormir realizar alguna actividad que no suponga mucho esfuerzo, como leer un libro o escuchar música.

Algunas de las medidas a adoptar para estimular el sueño en la tercera edad pasan por:

  • Ingesta de leche tibia, que puede aumentar la somnolencia.
  • No tomar siestas durante el día, que es uno de los hábitos adquiridos más arraigados y que dificultan el sueño nocturno.
  • A pesar de que existen personas mayores que concilian el sueño mejor con una televisión, o radio en su cuarto, se recomienda alejarse de estos dispositivos a la hora de irse a la cama a dormir.
  • Al hilo de lo anterior, se aconseja evitar programas televisivos violentos minutos previos a dormir.
  • Por otra parte, las técnicas de relajación para personas mayores suelen ser muy efectivas si se tiene mucha dificultad para dormir.
  • Por descontado, se debe evitar el uso de estimulantes como la cafeína más allá del mediodía, o el alcohol por lo general.
  • Tratar de mantener unos horarios de rutinas al levantarse y al acostarse ayudará a que la persona mayor se sienta más vital por el día.
  • Por último, otro de los consejos para potenciar que un anciano coja el sueño más fácilmente es la ingesta de una cena liviana. Además, si se puede, se recomienda dar un paseo al aire libre, ya sea por la tarde o por la noche, después de cenar.

Una ilustración con consejos para dormir bien en la tercera edad

Las altas temperaturas propias de la época estival pueden suponer un inconveniente para conciliar el sueño e incluso pueden hacer que éste sea menos reparador que en los meses fríos del año.

Además, los aires acondicionados o los ventiladores, tan comunes en las casas, pueden también dificultar el descanso y provocar que la sensación de levantarse con baja energía, por la mañana sea poco habitual.

El número de horas necesarias para conseguir un descanso óptimo y la calidad del sueño cambian a lo largo de las diferentes etapas de la vida. Desde las 12 horas recomendadas en los niños de 3 a 5 años, hasta las 7 u 8 horas recomendadas en adultos mayores.

Una mujer mayor duerme plácidamente.

La dificultad para conciliar el sueño o la sensación de no descansar son problemas frecuentes en mayores, especialmente durante los meses de calor.

De hecho, el 25% de las personas que sufren alzhéimer, y hasta un 98% de los enfermos de párkinson, padecen insomnio, según la Sociedad Española de Neurología.

En este sentido, las altas temperaturas propias de la época estival pueden suponer un inconveniente añadido para conciliar el sueño, e incluso pueden hacer que éste sea menos reparador que en los meses fríos del año.
Además, los aires acondicionados o los ventiladores pueden también dificultar el descanso y provocar que la sensación de levantarse con baja energía, por la mañana sea poco habitual.
Por ello, algunos de los consejos para dormir en verano en la vejez pasan por mantener un nivel de actividad física regular, así como evitar siestas prolongadas, cuidar la alimentación o crear un entorno propicio para el descanso como el cierre de persianas o apagar el aire acondicionado.

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