Cómo afectan las restricciones de Madrid a los mayores

Desde la medianoche del lunes, varias zonas de Madrid sufren restricciones de movilidad. Se trata de un total de 37 zonas básicas que superan el criterio técnico principal de los tres que se tienen en cuenta para tomar esta decisión: la incidencia de 1.000 casos por cada 100.000 habitantes.

En total, las restricciones afectan a más de 855.000 madrileños y las autoridades autonómicas ya han anunciado que, ante el rápido avance del virus, en las próximas horas se conocerán las nuevas zonas a las que se extienden estas restricciones.

Mapa de las zonas confinadas en Mdrid por la pandemia.

Firma: elmundo.es

En el momento de escribir estas líneas, el mapa de las zonas confinadas queda configurado así:

Son muchos los análisis que se han efectuado sobre cómo estas medidas afectan a los niños o a los trabajadores cuyo empleo se encuentra fuera de estas zonas. Pero, ¿qué suponen estas restricciones para las personas mayores?

Actividad física y actividades de entretenimiento

La Comunidad de Madrid aconseja no salir de casa en caso de que no sea estrictamente necesario. Ante esta recomendación, la mayoría de las personas mayores optan por quedarse en el hogar para evitar cualquier riesgo de contagio. Por ello, los paseos diarios serán eliminados de sus hábitos y su actividad física reducida.

La cuidadora debe evitar que el anciano caiga en una rutina sedentaria como consecuencia de esta situación, por lo que deberá prepararle ejercicios físicos en el hogar para seguir reforzando su movilidad y su salud.

Del mismo modo, las actividades y talleres en grupo han sido suspendidos, por lo que los más mayores no van a poder asistir a ellos. El entrenamiento cognitivo que en ellos recibían deberá ser practicado en casa por la cuidadora, ya que debemos estar más atentos que nunca para evitar que, provocado por este confinamiento, se deterioren facultades como la memoria, el lenguaje o la capacidad de concentración.

Jardines y parques

Los parques y jardines de las zonas afectadas han sido precintados, por lo que está prohibida la entrada a ellos. Son muchos los ancianos que frecuentan estos espacios para sentarse o pasear bajo el sol, por lo que, desde este momento, los más mayores deberán renunciar a la visita diaria a estos lugares.

Compras

El aforo tanto de los supermercados como de otras tiendas queda limitado a la mitad. No obstante, desde Aiudo siempre hemos recomendado que la compra de alimentos o de cualquier otro producto que los mayores necesiten no la realicen ellos mismos, sino que sea la cuidadora la persona encargada de ello. El supermercado es un lugar cerrado en el que por sus características de espacio y de modo de compra (se toca continuamente la mercancía por una ingente cantidad de personas) los contagios pueden producirse, de manera que aunque hayan reducido su aforo, lo adecuado es que los mayores eviten entrar en cualquier establecimiento de este tipo.

Visita familiares

La orden de la Consejería de Sanidad establece la prohibición de entradas y salidas de estas zonas confinadas. Si los familiares se encuentran dentro de la misma zona que sus mayores, sí pueden verse y reunirse (siempre y cuando no se exceda el número de 6 personas no convivientes, puesto que están prohibidas las reuniones de más de este número de personas).

En el caso de que los familiares no residan en la misma zona, la ley establece una excepción para visitar a las personas mayores y dependientes: cuando precisen cuidados. De esta forma, aunque nuestro familiar se encuentre dentro de una zona confinada, no quedará, en ningún caso, desatendido. De lo que no podrá disfrutar, si el resto de la familia residimos en zonas no confinadas, es de las frecuentes visitas de los nietos o de las semanales comidas familiares.

Como expertos en el cuidado de mayores, desde Aiudo consideramos que lo recomendable ante esta situación es que, en la medida de lo posible, la persona que cuide a nuestro familiar se quede en el hogar de manera interna, pues así nuestro mayor se sentirá protegido y atendido de forma permanente.

Centros de salud

Hay que tener siempre presente que la mayoría de los nuevos contagios se producen en centros sanitarios y sociosanitarios. Por ello, debemos evitar acudir con nuestro mayor a ellos si no es estrictamente necesario.

Desde la atención primaria ya se ha llevado a cabo una importante labor de sustitución de las citas presenciales por las telefónicas, de forma que podemos hablar con su médico de cabecera sin necesidad de desplazarnos hasta la consulta. Así, el médico puede establecer telefónicamente las pautas a seguir para continuar con el tratamiento que nuestro mayor requiere y el cuidador aplicarlas en el hogar.

Socialización

Tal y como indicamos en esta entrada anterior, la socialización es una necesidad fundamental de la persona. En el caso de las personas mayores, lo es todavía más. El sentirse parte de un grupo y recibir la atención y el afecto de sus allegados les aporta valiosos beneficios para su salud, entre los que destacan el incremento de su salud mental, el aumento de su autoestima y la mejora de su sistema inmunitario.

Desde que la pandemia comenzó y con esta vuelta de nuevo al confinamiento, sus posibilidades de socialización vuelven a reducirse. Por ello, se hace necesario que la cuidadora cree momentos de socialización en los que nuestro mayor siga relacionándose con las personas con las que se siente bien. Así, por ejemplo, podremos introducirles más en el mundo de la tecnología a través de las videollamadas a familiares e, incluso, a vecinos.

Emocionalmente

No podemos olvidar el coste psicológico que este escenario supone para los más mayores. Parece que es volver a empezar de nuevo, regresar a las semanas de marzo en las que la tragedia asolaba el país y el malestar emocional se apoderaba del ánimo de nuestros mayores. Para enfrentar este sentimiento, debemos llevar a cabo una labor en el terreno emocional en tres sentidos: conseguir que se sientan motivados con algún plan o actividad que les haga mantener la ilusión por el día a día, hacerles ver que esto es una situación temporal por la que todos estamos pasando y transmitirles nuestra empatía con sus pensamientos y miedos.

Cuidadoras

Junto con los más mayores, estas nuevas restricciones afectan también a las personas que les cuidan. Las cuidadoras deben justificar sus entradas y salidas y, al mismo tiempo y como es razonable, sentirán el temor de trabajar en una zona con alta tasa de contagios (con el riesgo que ello supone para su propia familia).

Ante esto, queremos resaltar el gran papel que las cuidadoras están ejerciendo desde el inicio de la pandemia, pues se han mantenido al lado de nuestros mayores evitando que estos se sientan desprotegidos y prestando unos cuidados permanentes e integrales.

Las próximas semanas van a ser complicadas, muy especialmente para nuestros mayores. Por ello, desde Aiudo transmitimos nuestro férreo compromiso con su atención y cuidado.

Como profesionales, las cuidadoras que seleccionamos se adaptan a cada situación concreta y a cada necesidad del familiar mayor en particular y de su familia en general. Más, en una situación tan compleja y delicada para todos como esta.

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