La invisibilización de las cuidadoras: la discriminación silenciosa

La invisibilización de las cuidadoras es un problema que, cada vez más, preocupa a la sociedad actual. Y es que esta problemática no era un tema que se tuviera en cuenta entre las diferentes entidades relacionadas con el sector de la dependencia, trabajo, y otras asociaciones.

El sector del cuidado a domicilio va a contar con una importancia cada vez más relevante. Pues junto con las residencias y la teleasistencia, corresponden los principales servicios de apoyo y ayuda para las personas mayores que viven solas o que sufren alguna dependencia. 

La invisibilización de las cuidadoras, es, un factor que juega en contra de este sector tan crucial. Lo cierto es que, no es fácil visibilizar todo el trabajo que hay detrás de “lo que se ve”. Además, el cuidado a domicilio se desarrolla en un domicilio privado. En un entorno de privacidad que no permite conocer todo lo que sucede en cada momento. Y por ese motivo, automáticamente existe una invisibilización del trabajo de las cuidadores.

La responsabilidad de visibilizar el trabajo de las cuidadoras es de las entidades. 

Por todos estos motivos, la responsabilidad de visibilizar el trabajo de las cuidadoras, ya sea en domicilio o residencias, es principalmente, responsabilidad de las empresas. Las entidades que cuentan con servicios de cuidados para mayores tienen el deber de incentivar, motivar, promover acciones que favorezcan el bienestar del cuidador.

En todo caso después, y sobre todo en los casos en los que la familia tiene contratada directamente a una cuidadora. La responsabilidad de visibilizar y motivar un buen trabajo por parte de las cuidadoras, corresponde a las familias y usuarios. no se valora realmente el esfuerzo que conlleva, además lo ocupan más de medio millón de personas, las cuales, la mayor parte son mujeres y migrantes.

Las cuidadoras a domicilio no cuentan con los mismos derechos que el resto de los trabajadores de otros sectores. Por lo que el hecho de visibilizar este sector y a sus empleadas es de gran necesidad e importancia.

Atendiendo a que se estima que, en 2021 todavía se estima que un 34% de las empleadas de hogar trabajan sin contrato. La invisibilización y la precariedad laboral, en estos casos, se vuelve extrema. Existen diversos factores que inventivan la precariedad laboral que sufren muchas cuidadoras. Desde salarios de 400€ por jornada completa, horarios de 24 horas, vigilias y sin aplicar períodos de descanso.

En algunos casos se producen situaciones en los que una cuidadora atiende las labores domésticas de toda una familia. Este tipo de prácticas demuestran que hay algunos sectores de la sociedad que infravaloran este trabajo.

Es imprescindible acabar con la discriminación que sufren las trabajadoras del sector. Pues se ven obligadas a aceptar estas condiciones debido a la falta de alternativas. Sin atender a que son profesionales que se encuentran en una situación vulnerable. Además, España tiene la tarea pendiente de conceder la prestación de desempleo apropiada y eficaz para que cuenten con seguridad y protección si están en paro involuntario o no tienen los suficientes ingresos económicos.

El deber de incentivar, motivar, promover acciones que favorezcan el bienestar del cuidador

Hay muchas empleadas del hogar que sí que están dadas de alta en la Seguridad Social, pero hay otras muchas que están dentro de la economía sumergida.

Lamentablemente, podríamos decir que este sector es de los más olvidados. Ya que existe mucha desinformación, invisibilización y falta de regulación de ciertas prácticas.  Todo esto provoca que  muchas cuidadoras desconocen sus derechos y obligaciones, lo que llega a repercutirles directamente. 

Pese a que el de cuidadora  es un trabajo esencial está desafortunadamente muy infravalorado

La tarea pendiente del Gobierno español es adherirse al convenio 189 de la OIT. El cual aseguraría el derecho al subsidio por desempleo de las empleadas de hogar. Porque, las empleadas del hogar no tienen derecho a paro, ya que están bajo un régimen especial de la Seguridad Social. Las familias pagan una cuota, que aunque es alta, no es suficiente para que cubra el derecho al subsidio por desempleo del cuidador

Cabe destacar que, poco a poco se está dando más reconocimiento a estas cuidadoras dado que existen familiares, grupos, asociaciones y empresas como Aiudo que sí las visibilizan y promueven su valioso y gran trabajo. Es necesario y relevante que estas entidades comiencen a forjar alianzas, que es uno de los objetivos de la agenda 2030. Para conseguir una estabilidad y profesionalización de este sector. 

La invisibilización de las cuidadoras. 

Una cuidadora, dependiendo de las necesidades que pretendan cubrir las familias, puede trabajar de interna, externa o de fin de semana. También las cuidadoras profesionales del servicio de ayuda a domicilio. Y, en menor medida, las cuidadoras no profesionales. Las cuales si que están envueltas en un entorno de invisibilización. 

En cualquier caso, las actividades son las de ayudar y atender las necesidades tanto físicas, psicológicas y/o sociales de la persona dependiente en su hogar, así como garantizan el bienestar del mayor con dependencia. 

Tener una actitud positiva, empática, etc. Es esencial para realizar el trabajo lo mejor posible del mismo modo que para que el anciano esté cómodo y bien atendido. 

Derechos de las cuidadoras

Para que exista una relación buena y duradera entre empleador y empleado y se satisfagan las necesidades establecidas, es esencial que ambos conozcan los derechos de la relación laboral. Entre los derechos que deben de tener las empleadas de hogar se encuentran:

  • Sueldo correspondiente al Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Actualizado a septiembre 2021. 
  • Pagas correspondientes, derecho a 2 pagas extraordinarias.
  • Jornada laboral de máximo 40 horas semanales.
  • Periodo de vacaciones de 30 días naturales, 15 consecutivos.
  • En el caso de las internas; Al menos 2 horas libres al día. 
  • En el caso de las internas; Descanso de 36h consecutivas (tarde del sábado o mañana del lunes y todo el domingo).
  • En el caso de las internas; Descansar un mínimo de entro 10 o 12 horas (excepto cuidadoras internas).
  • Que el empleador active alta en la Seguridad Social 
  • Siempre debe realizarse un contrato. 

En Aiudo contamos con cuidadores especializados, profesionales y con vocación. Con las relaciones entre los mayores y nuestros cuidadores son dignas y legales. Además, promovemos el contrato indefinido con el objetivo de garantizar seguridad, estabilidad y los derechos a nuestras las empleadas.

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