Gerontocracia en el mundo actual: el poder en manos de la tercera edad

La reciente llegada de Joe Biden a la Casa Blanca con 78 años ha dibujado un nuevo mapa de poder en EEUU y a nivel mundial no sólo a nivel ideológico, sino también en lo que a veteranía se refiere. La presencia de personas de la tercera edad o mayores de 65 años en lugares de enorme poder e influencia es un hecho que se viene consolidando en el mundo actual durante los últimos años.

El aumento de la esperanza de vida o el mayor grado de confianza que provocan en muchos grupos de población las canas y los rostros de más edad hacen que no sea descabellado hablar de gerontocracia, término que define la RAE como el “gobierno o dominio ejercido por ancianos”.

Aunque no como forma de gobierno per se, en la actualidad los Biden, y su antecesor Trump, Vladimir Putin, Xi Jinping, George Soros, Warren Buffet, Rupert Murdoch o el propio Bill Gates, entre muchos otros, son clara muestra de que la tercera edad ha tomado las riendas del mundo.

De Trump a Biden, amor americano por las canas

Los rostros de Joe Biden y DOnald Trump

Desde la salida de Barack Obama de la Casa Blanca, la carrera por el poder en EEUU ha estado protagonizada por Donald Trump (74), Joe Biden (78) y Hillary Clinton (73). Asimismo, los candidatos demócratas que rivalizaron con el actual presidente: Bernie Sanders, Michael Bloomberg y Elizabeth Warren son todos septuagenarios.

Lo cierto es que Biden, a sus 78 años, se convirtió el pasado mes de diciembre en el presidente más mayor en la historia de EEUU superando un hito que ya había conseguido su antecesor, Donald Trump.

Fue a partir del año 1958 cuando los EEUU comenzaron a asemejarse a una gerontocracia, ya que entre 1900 y 1958 ningún candidato presidencial de ninguno de los dos grandes partidos superaba la edad de jubilación. Un techo que rompió Eisenhower y que se mantiene en nuestros días.

Este mayor grado de confianza, credibilidad y experiencia que experimentan los votantes norteamericanos también se extrapola a los medios de comunicación, donde las grandes voces de las cadenas punteras y opinadores de los informativos acostumbran a peinar canas.

Vladímir Putin, heredero del politburó

Vladimir Putin posando en el discurso de nochebuena con el Kremlin al fondo

Un país adscrito históricamente al gobierno de los más mayores es Rusia y su extinta Unión Soviética. Aquellos gobiernos en la URSS –politburó-, liderados por mayores de 70 y 80 años, destacaron por su corta duración y por una edad media que llegó a los 73 años durante el mandato Leonid Brézhnev.

Esta filosofía se trasladó a los países aliados del bloque oriental durante la Guerra Fría. Así pues, países socialistas como Albania, Checoslovaquia, Alemania Oriental, Hungría o Rumania contaban con presidentes mayores de 70 años e incluso 80 (Tito en la antigua Yugoslavia).

El heredero de esta tradición política es Vladímir Putin. Pese a que el ex agente de la KGB comenzó su mandato de manera interina en 1999, en la actualidad y a sus 67 años pertenece al club de la tercera edad que gobierna una de las grandes potencias mundiales.

La veneración del anciano en las potencias asiáticas

Xi Jinping y Lee Hsien Loong se dan la mano en una cumbre entre China y Japón.

Si viajamos más al este y llegamos hasta Asia nos encontraremos con una cultura que honra y venera la figura del anciano. En algunas ciudades de China, país influido por el casi sagrado papel de los mayores extraído de las ideas de Confucio, existen sanciones reguladas para aquellos hijos que no visiten a sus padres pudiendo entrar en listas negras donde no pueden postularse para determinados empleos o ayudas.

Esta pequeña muestra de gran respeto la podemos extrapolar a los gobernantes de los países asiáticos más poderosos.

El que está considerado el país más rico de Asia, Singapur, está gobernado por Lee Hsien Loong (69); el país con mayor crecimiento del mundo, tiene como secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China a Xi Jinping (67); el Imperio del Sol Naciente tiene como primer ministro de Japón a Yoshihide Suga (72); y la pujante y hermana moderna Corea del Sur está gobernada por Chung Sye-kyun (70).

Una buena muestra de que la reverencia asiática que existe por los ancianos se hace extensiva a los grandes puestos de poder.

Papado, sinónimo de gerontocracia

El Papa Francisco saluda a su llegada a El Cairo.

Si existe una institución que es sinónimo de gerontocracia esa es la Iglesia Católica. La figura del papa y de todo el poder cardenalicio siempre se ha caracterizado por ser un gobierno de ancianos. Algo que no ha cambiado ni un ápice en el caso del Papa Francisco (84).

Su talante cercano y aperturista ha convertido a la figura de Jorge Bergoglio en una de las voces más escuchadas e influyentes del actual panorama mundial.

Construyendo imperios a los 90

Imagenes del rostro de George Soros y Warren Buffett

Son todos ellos empresarios o inversores y tienen casi todos un pasado común marcado por unos orígenes humildes. Su capacidad de influencia dentro del poder económico es tan grande que pueden hacer temblar los mercados y la economía global.

Uno de los casos más representativos de esto es el de Warren Buffett (90 años), quien nació en medio de la Gran Depresión norteamericana y con una familia que había perdido todos sus ahorros. Pasó de repartir periódicos de niño a recibir el apodo del ‘Oráculo de Omaha’, su ciudad natal, por su visión como inversor que le ha convertido en la tercera persona más rica del mundo.

Los mismos años que Buffett suma George Soros, superviviente en su infancia a la invasión de la Alemania nazi a su país natal, Hungría. Pese a su activa labor filantrópica, se le considera la ‘mano negra’ que mueve los mercados por su carrera inversionista y su fuerte especulación financiera.

Otro personaje perteneciente al club de los 90 años y que en su caso intenta dirigir el mundo libre influyendo desde los medios de comunicación es Rupert Murdoch. El director ejecutivo y principal accionista del conglomerado comunicativo Fox News es el perfecto estereotipo de magnate de los medios de comunicación con gran poder mediático y, por ende, político.

Por su parte, un recién llegado a la tercera edad, Bill Gates (65), ha conseguido convertirse a fuerza de sistemas operativos en el magnate tecnológico más millonario de nuestros tiempos. El cofundador de Microsoft y padre de Windows ha puesto nuevamente su figura en el centro del tablero mundial a través de su Fundación Gates que ha estado detrás de la fabricación de la vacuna de Pfizer.

Por lo que respecta a España, aunque el poder político ha sufrido un evidente rejuvenecimiento en lo que a rostros y partidos se refiere, existen destacados empresarios de edad avanzada y capacidad para decidir cuestiones que afectan a todos los ciudadanos. Quizás dos de los más destacados sean el presidente de Inditex, Amancio Ortega (84), y el presidente del Real Madrid y del grupo ACS, Florentino Pérez (74).

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