La enfermedad tiroidea en personas mayores: un problema de salud a controlar

La enfermedad tiroidea en personas mayores es un problema de salud bastante frecuente y conviene darle la importancia que tiene puesto que, en muchos casos, los síntomas que presenta la enfermedad tiroidea puede llegar a confundirse con otros problemas propios de la edad o el proceso de envejecimiento.

De esta forma, las hormonas tiroideas o mejor conocida como tiroides, poseen el control de algunas actividades que posee el cuerpo humano, como el metabolismo, que es el encargado de regir el funcionamiento de cada sistema del cuerpo.

¿Qué es la tiroides?

La tiroides es una glándula ubicada en el cuello, justo arriba de la clavícula. Es una de las glándulas endocrinas que producen hormonas. Las hormonas tiroideas controlan el ritmo de muchas actividades del cuerpo, que se traduce en cómo se usa la energía.

Entre otras tantas actividades del cuerpo que controla la tiroides están la velocidad en la que se quema calorías o la rapidez con que late el corazón

Un médico examina la glándula de la tiroides a una señora mayor.

Asimismo, dependiendo de la cantidad de hormonas que produzca la tiroides, ya sea mucha o poca, una persona mayor se puede sentir activa o cansada, o incluso se puede subir o bajar de peso.

Causas de las enfermedades del tiroides

Puede ser autoinmune o no autoinmune. Y se debe clasificar en:

  • Hipotiroidismo autoinmune. El sistema inmune que protege el cuerpo contra infecciones puede confundir a las células tiroideas y sus enzimas con agresores externos y atacarlas, con lo cual no quedan suficientes células para producir la cantidad necesaria de hormona tiroidea. La forma más común es la tiroiditis de Hashimoto.
  • Hipotiroidismo no autoinmune. Suele deberse a la extirpación parcial o total del tiroides por cirugía, tratamiento con yodo radioactivo, hipotiroidismo congénito, medicamentos, exceso o carencia de yodo.

Los 10 síntomas de la tiroides: los más comunes

Así, es muy importante identificar los síntomas de la enfermedad tiroidea para poder prevenirla o combatirla desde sus inicios y evitar complicaciones en la medida de lo posible.

Los problemas de tiroides son muy comunes en la población y se estima que cerca del 10% de la población mundial los padece

Seguidamente, al sufrir problemas tiroideos, una persona puede experimentar síntomas de muy diversa índole, tanto externos como internos. Al igual que ocurre con otros tipos de desajustes en el organismo, la salud emocional también puede verse afectada.

Entre los síntomas más comunes de los problemas tiroideos están:

  • Fatiga y cansancio: Una persona con problemas de tiroides tendrá la necesidad de dormir mucho.
  • Aumentos o descensos descontrolados de peso: la glándula tiroidea es la responsable de regular la velocidad del metabolismo, que es el proceso mediante el cual el cuerpo quema calorías. De esta forma, un aumento repentino de peso puede ser una señal de hipotiroidismo.
  • Estados de ánimo cambiantes.
  • Dolencias en el cuerpo generalizadas.
  • Falta de apetito sexual o complicaciones reproductivas.
  • Sensación de frío, sobre todo en manos y pies.
  • Mal aspecto de cabello, piel y uñas.
  • Estreñimiento: al afectar los problemas tiroideos a procesos vitales, En este sentido, también afecta las funciones digestivas, ya que produce problemas para absorber correctamente los nutrientes de los alimentos, así como dificultad para eliminar los residuos a través del tracto digestivo, dando como resultado el estreñimiento.
  • Pérdida de memoria y dificultad para concentrarse.
  • Dolores o hinchazones en la garganta, llegando incluso a perder la voz.

Estos son algunos de los síntomas de la tiroides inflamada, que incluye algunos menos comunes como el nerviosismo, temblores o sudoración.

Un anciano se toca la glándula de la tiroides ante una molestia.

Síntomas de la tiroides en mujeres ancianas

Las mujeres ancianas son quienes sufren más problemas de tiroides en relación con los hombres. Es por ello que se recopilan algunos de ellos:

  • Nerviosismo, ansiedad o irritabilidad.
  • Aumento de la sensibilidad en el pelo y cabello.
  • Temblores involuntarios.
  • Ataques de pánico.
  • Dificultad para conciliar el sueño.
  • Pérdida de peso inexplicable.
  • Aumento de número de veces al baño.
  • Subida en las pulsaciones y presión arterial (corazón acelerado).
  • Voz entrecortada.

La tiroides crónica: la enfermedad de Hashimoto

La enfermedad de Hashimoto es un trastorno autoinmunitario que afecta a la glándula tiroides. Es decir, se trata de un tipo de problema tiroideo bastante común, y que puede afectar en cualquier edad.

En la enfermedad de Hashimoto, las células del sistema inmunitario producen la muerte de las células de la tiroides que producen las hormonas. La enfermedad suele dar como resultado una reducción en la producción de hormonas (hipotiroidismo).

La enfermedad de Hashimoto también se conoce como tiroiditis de Hashimoto, tiroiditis linfocítica crónica y tiroiditis autoinmunitaria crónica

No existe ningún síntoma que se vea únicamente en la tiroiditis de Hashimoto, es decir, son los mismos que en cualquier problema de tiroides.

Un señor mayor está sentado en su cama mientras se queja de una dolencia de tiroides en el cuello.

Debido a que la condición usualmente progresa muy lentamente en el curso de muchos años, las personas con tiroiditis de Hashimoto pueden no mostrar ningún síntoma al comienzo.

No obstante, entre los síntomas de la enfermedad de Hashimoto se encuentran muchos compartidos con otros síntomas de problemas de tiroides.

Los más clásicos son cansancio, intolerancia al frío, apatía e indiferencia, depresión, disminución de memoria y de la capacidad de concentración mental, piel seca, cabello seco, fragilidad de uñas, palidez de piel, aumento de peso, estreñimiento y sueño excesivo

Consejos para controlar la enfermedad tiroidea en adultos mayores

A pesar de ser muchas veces una patología incontrolable, la enfermedad tiroidea en ancianos se puede controlar en la medida de lo posible:

Si se padece, conviene llevar siempre un tratamiento con un especialista endocrino, que dará las pautas necesarias para incidir sobre el correcto funcionamiento del tiroides mediante una correcta alimentación.

Una médico endocrina examina el cuello de una mujer mayor, donde está la tiroides.

Es importante cuidar el aporte de yodo durante toda la vida, algo especialmente importante en la vejez. Además, el zinc también ayuda a controlar los problemas tiroideos, y está presente en el marisco, carne de cerdo, pollo o los frutos secos.

Además, es conveniente reducir o evitar los alimentos “bociógenos” que son aquellos que producen bocio (agrandamiento de la glándula tiroides). En este grupo se engloban alimentos como la soja, el brócoli o la coliflor.

Por su parte, manejar situaciones de estrés también ayudará a retrasar o incluso prevenir la aparición de problemas del tiroides, para ello es una opción apostar por acciones relajantes en el tiempo libre, como la meditación o pintar.

Asimismo, consumir aceite de coco incorpora propiedades antioxidantes y vitaminas que ayudan a controlar la aparición de posibles causas de la enfermedad tiroidea.

Sumado a todo esto, evitar el tabaco también ayuda, ya que el humo del mismo contiene sustancias bociógenas que aumentan el riesgo de enfermedades tiroideas autoinmunes.

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