La regulación laboral española enmarca tanto al cuidador y empleados del hogar en un mismo bloque, es decir, legalmente son lo mismo y es cierto que los profesionales del sector hacemos mención de uno y otro por igual.
El convenio de empleado de hogar es el único que contempla al cuidador de servicio de ayuda a domicilio. Este convenio es muy joven y nace a raíz de la necesidad de reconocer los derechos de estos profesionales. Aun así, 6 de cada 10 personas empleadas de hogar trabajan en negro en España.

¿Y si soy cuidador y quiero trabajar en negro?

Esto es negativo en todos los sentidos. El convenio de empleados de hogar que nace para regular los derechos de cuidadores y trabajadores del hogar, ha sido el resultado de años de presión sobre el poder legislativo.
El cuidador y empleado de hogar cotiza para su jubilación además de tener el salario del SMI fijo. Habría que contemplar, además, un incremento mensual a los 655,20 € de casi 100€ (son las 2 pagas extras prorrateadas).

“El convenio de empleados de hogar nace para regular los derechos que estos trabajadores merecían”.

Empleados del hogar y el convenio

Gracias al convenio se evita la práctica abusiva en términos de horas y salarios, ya que se conoce, que había numerosos casos de realizar muchas más de 40 horas a la semana por 400€ al mes. Esto es ilegal y está penalizado.
Las cotizaciones a la seguridad social sobre el empleado de hogar incrementan el coste mensual, pero estructuran la relación laboral. Los derechos del trabajador quedan reconocidos y la amenaza del accidente laboral desaparece. Es un ganar-ganar necesario e irrenunciable.
Pero es la falta de información y las trabas que suponen los temas legales y laborales los que también incitan a la contratación en negro ya que son aspectos ásperos y difíciles para la mayoría de ciudadanos.

Doloroso ¿Verdad?

Es importante cumplir con la legalidad o podemos llevarnos una sanción de 13.000 € contratar en negro. Los derechos laborales son inamovibles y debemos reconocerlos para todos los sectores, especialmente a la persona que está cuidando de nuestro familiar.
Así también evitaremos el burnout del cuidador.