Los ejercicios de fuerza en mayores no sólo tienen beneficios de movilidad o autonomía: protege esta.
El sedentarismo en personas mayores está asociado con el deterioro funcional, pérdida de autonomía y mayor probabilidad de sufrir alguna enfermedad crónica.
La fuerza sirve para levantarse mejor, caminar con más seguridad, cargar bolsas, subir escaleras o levantarse de una silla.
Es por ello, que no se trata sólo de “hacer pesas”, si no de elegir una vida independiente, con menos dolor articular, más sensación de validez, energía, confianza para afrontar el día y calidad de vida.
¿Cuánta actividad necesitan las personas mayores?
La OMS recomienda entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física moderada o entre 75 y 150 de vigorosa. De los cuales, 2 días deberían dedicarse a entrenamientos de fuerza y 1 día a ejercicios de equilibrio.
El cuerpo se adapta a lo que haces más. Si pasa muchas horas sentado, empieza a “ahorrar”: pierde fuerza, movilidad y capacidad de respuesta.
Consecuencias del sedentarismo en personas mayores
- Al moverte menos, sobre todo en piernas y glúteos, el músculo recibe menos estímulo. Eso favorece la sarcopenia.
- Estar mucho rato sentado reduce el rango de movimiento de caderas, columna y tobillos. Con el tiempo cuesta más levantarse, caminar ágil o mantener buena postura.
- Sentarse muchas horas se asocia con peor control de glucosa, menor gasto energético y más facilidad para acumular grasa, especialmente abdominal.
- Si te mueves poco, el corazón, los pulmones y los músculos trabajan menos. Luego tareas simples cansan más: subir escaleras, cargar bolsas o caminar a buen ritmo.
- Menos fuerza + menos equilibrio + menos movilidad = más riesgo de caídas, dependencia y pérdida de autonomía.
- El sedentarismo suele ir ligado a menos estimulación física y mental, peor energía, más apatía y peor sensación de bienestar.
El objetivo de moverse no es el rendimiento, sino la constancia dentro de un estilo de vida activo, llevar hábitos saludables sostenibles en el tiempo y no aparezcan las consecuencias.
Beneficios de entrenar acompañado
Está demostrado en múltiples actividades que la adherencia a estas o hábitos mejora cuando hay acompañamiento y educación.
Respaldado por un estudio de la Universidad de La Rioja , destaca que talleres grupales, ejercicio supervisado y asesoría personalizada favorecen el autocuidado, la motivación y la continuidad.
No basta con saber qué ejercicios hacer: es clave que alguien los explique, su utilidad, cómo ejecutarlos correctamente, adaptarlos y acompañar el proceso para evitar lesiones y mejorar la conexión mente-músculo.
Las personas cuidadoras son clave para la autonomía y el bienestar emocional y funcional de los mayores. Además, el beneficio es bidireccional: a mejor movilidad, mayor participación en tareas diarias (aseo, alimentación) y mejor calidad de vida para ambos.
Las mejoras se perciben en las cosas cotidianas, caminatas diarias, participación en actividades comunitarias y menor dependencia funcional en actividades de la vida diaria.
Cómo empezar
No se trata de empezar a entrenar muy duro o una rutina perfecta si no buscar un entrenamiento adaptado que combine aeróbico, fuerza y equilibrio. Pequeñas acciones son grandes pasos y la consistencia es la clave.
- Rompe el hábito de estar tanto tiempo sentado: sal un rato a caminar y pasar menos rato sentado.
- Empezar con pequeños pasos: 10-15 min de caminata y ve aumentando poco a poco.
- Añade fuerza 2 días por semana: la base para una persona mayor no es sólo caminar, también trabajar fuerza.
- Incluye ejercicios de equilibrio para prevenir caídas.
- Hazlo seguro y adaptado: escucha al cuerpo, cuenta con apoyos cerca y personas que te asistan para hacerlo correctamente.
- Ponte objetivos sencillos que ir cumpliendo, lo importante es subir progresivamente no lograr todo de golpe.
- Consulta tus limitaciones: ejercicios para artritis, cardiopatía, mucho tiempo de inactividad, un profesional puede adaptártelo.
Ejercicios de fuerza para mujeres mayores de 65 años
El deporte es fundamental siempre pero para las mujeres a partir de los 60 suele ser más importante que antes.
Estudios muestran que la esperanza de vida de las mujeres es mayor pero no siempre con mejor salud. Tras la menopausia el cuerpo tiende a perder masa ósea, muscular y fuerza con mucha más facilidad aumentando el riesgo de caídas, fracturas y problemas cardio metabólicos si hay sedentarismo.
Realizar estos ejercicios en compañía o un ambiente de personas jóvenes:
- Refuerza: la motivación, la autoestima y el estado de ánimo.
- Reduce: el aislamiento social, mejora la adherencia al ejercicio y la confianza.
- Favorece: la sensación de pertenencia y el bienestar cognitivo.
La práctica de algunos deportes rompen el mito social de no probarlos por considerarse que “ya no son para una edad”. Nunca es tarde para cuidarse y disfrutar de una actividad que quieres, incluso de forma adaptada.
Históricamente las mujeres por las cargas familiares, falta de espacios o el reconocimiento en los deportes han hecho a la práctica realicen menos ejercicio, en la actualidad esto ha cambiado bastante, buscan disfrutar del deporte, sus beneficios, mejorar su salud, autonomía y vivir mejor a pesar de las barreras históricas tengan la edad que tengan.
Programa de entrenamiento de fuerza para mayores de 65 años
Aquí tienes un programa de entrenamiento sencillo y seguro para mayores de 65 años, pensado para mejorar fuerza, equilibrio, movilidad y resistencia.
Día 1 Fuerza + equilibrio (25-35 min)
Calienta 5 minutos caminando por casa o moviendo hombros, tobillos y caderas. Luego haz:
- Sentarse y levantarse de una silla: 2 series de 8-10 repeticiones
- Flexiones en pared: 2 series de 8-10
- Elevaciones de talones: 2 series de 10-12
- Remo con banda elástica o con botellas: 2 series de 10-12
- Equilibrio apoyado en silla, un pie delante del otro o apoyo a una pierna: 3 tandas de 15-20 segundos por lado
- Termina con 5-10 minutos de paseo suave.
Este formato encaja con la recomendación de mezclar fuerza, aeróbico y equilibrio en la semana.
Día 2 Caminar + movilidad (20-30 min)
- Camina 20-30 minutos
- Añade 5 minutos de movilidad suave: giros de hombros, extensión de rodillas sentado, elevar brazos y girar el tronco despacio.
Las pequeñas sesiones también cuentan para llegar al total semanal.
Día 3 Equilibrio + descanso activo (15-20 min)
- Caminar en línea recta, talón-punta: 2-3 pasadas
- Paso lateral con apoyo en silla: 2 series de 8-10 pasos por lado
- Mantenerse de pie con apoyo ligero: 3 tandas de 20 segundos
- Estiramientos suaves de piernas y espalda: 5 minutos
Los ejercicios de equilibrio forman parte de las recomendaciones específicas para mayores.
Con 2-3 días de ejercicios son suficientes, si sientes que tu rutina puede sostener más días y ejercicio añádelos pero el deporte debe ser motivación no frustración.
Día 4 Fuerza + equilibrio (25-35 min)
- Sentadilla asistida a silla: 2 series de 8-10
- Step-up en escalón bajo o subir un peldaño con apoyo: 2 series de 6-8 por pierna
- Curl de bíceps con botellas: 2 series de 10-12
- Press de hombro con poco peso o bandas: 2 series de 8-10
- Equilibrio con apoyo en silla: 3 tandas de 15-20 segundos por lado
- 5-10 minutos de paseo suave al final.
El trabajo de fuerza debe hacerse al menos dos días por semana e implicar los grupos musculares principales.
Día 5 Caminar o bici estática suave (20-30 min)
Elige una actividad aeróbica cómoda y mantenla a ritmo moderado. Puede ser caminar, bici estática suave o ejercicio en agua.
Día 6 Sesión corta de equilibrio y movilidad (15-20 min)
- Elevaciones de talones: 2 series de 10
- Marcha en el sitio sujetándose a una silla: 2 series de 30-45 segundos
- Torsiones suaves sentado: 2 series de 8 por lado
- Estiramientos suaves: 5 minutos
En mayores, una rutina multicomponente mejora la función física y reduce el riesgo de caídas.
Día 7 – Descanso o paseo muy suave
Moverse un poco sigue sumando, pero también conviene dejar margen de recuperación.
Ejercicios de fuerza para mayores de 70 años
Para las personas mayores, la fuerza no se trabaja solo con pesas. Hay muchas alternativas seguras y efectivas que usan el propio cuerpo, bandas elásticas o el entorno:
- Ejercicios con el propio peso corporal. (Yoga)
- Bandas elásticas o tubos.
- Ejercicios en el agua.

Ejercicios de Movilidad y Equilibrio
Estos son casi tan importantes como la fuerza, el trabajo de fuerza en mayores debería ir unido a ejercicios de equilibrio y control corporal para la reducción de caídas y fragilidad como problema asociado al sedentarismo.
- Materiales: silla estable.
- Dificultad: baja-media.
- Tiempo: 10-15 minutos en total.
- Consejo: hazlos despacio, con control y cerca de un apoyo.

Ejercicios cuando se ha sufrido de alguna enfermedad
Cuando se ha pasado por una enfermedad, el ejercicio debe ser progresivo, adaptado y seguro. Es importante empezar poco a poco, priorizando el control del movimiento y consultando con un profesional si tienes dudas o limitaciones.
En cualquier caso, el ejercicio es salud, ayuda a mejorar esta, las secuelas y la rehabilitación.
| Situación o enfermedad | ¿Cómo ayuda el ejercicio? |
|---|---|
| Infarto o problemas del corazón | Suele formar parte de la rehabilitación cardiaca, con actividad progresiva y supervisada para recuperar capacidad física y volver a la actividad con más seguridad. |
| Ictus | Los ejercicios de rehabilitación ayudan a recuperar movilidad, fuerza, equilibrio y función en las actividades diarias. |
| EPOC y otras enfermedades respiratorias | La rehabilitación pulmonar combina ejercicio y educación, y puede mejorar la tolerancia al esfuerzo, la falta de aire y la confianza para moverse. |
| Artrosis | El ejercicio terapéutico es un tratamiento central porque ayuda a reducir síntomas y mejorar o mantener la función física. |
| Osteoporosis | El ejercicio con carga y el trabajo de fuerza son importantes para mantener o mejorar densidad ósea, fuerza, equilibrio y prevenir caídas. |
| Parkinson o Alzheimer | Puede ayudar con la rigidez, la marcha, la flexibilidad, la movilidad funcional y la calidad de vida. |
| Diabetes tipo 2 | La actividad física ayuda a controlar la glucosa y a reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares. |
| Cáncer y postratamiento oncológico | Bien adaptado, el ejercicio puede ayudar con la fatiga, la pérdida de fuerza y la recuperación física. |
| Depresión o bajo estado de ánimo | Puede formar parte del abordaje terapéutico y ayudar a mejorar el ánimo y reducir el estrés. |
| Después de reposo prolongado, cirugía o inmovilización | El ejercicio guiado ayuda a recuperar fuerza, equilibrio, resistencia e independencia funcional. |




























