Cuidadoras externas o por horas, internas y de fines de semana

Cuidadoras externas, por horas e internas son las variantes de ayuda a domicilio más habituales. En Aiudo, proporcionamos una selección de cuidadores de garantías con una previsión de media y larga duración.

La mejor forma de contar con una cuidadora externa pasa necesariamente, por la voluntad de la cuidadora. La localización de la profesional en relación al domicilio donde realizar la ayuda es también de gran importancia, además de poder compaginar el horario con las posibles cargas familiares que tuviera.

Pero… ¿Cómo se selecciona realmente a una cuidadora?

Cuidadoras externas y las variables a tener en cuenta más allá de lo común

Las cuidadoras externas que optan a un proceso de selección deben contar necesariamente con formación o experiencia. Este caso es un tanto peculiar porque, habitualmente las cuidadoras entre 20 y 35 años suelen contar con más formación y las cuidadoras de entre 35 y 55 años con más experiencia. Ambos perfiles son interesantes para según las necesidades de las familias y de las personas mayores. Es sobradamente conocido que el trabajo de la asistencia está estrechamente ligado con las tareas del hogar, además, también con el tacto y contacto personal con el usuario.

Es necesario que el perfil encaje a la perfección con las necesidades del puesto de trabajo. Tanto en la rama sanitaria, como en tareas del hogar que facilitan la vida a las personas y el tacto emocional.

Existen múltiples de tareas que se realizan en el hogar por parte de los cuidadores. Levantamiento, aseo personal, limpieza ligera, paseos, compañía, vigilancia. Y muchos más. Incluso hay algunas intervenciones, como administrar insulina, que requieren de una experiencia específica.

Las cuidadoras por horas y externas suelen trabajar de 10 a 40 horas. Por lo general, un apoyo permanente, constante y completo puede realizarse con una cuidadora 25 horas o a 30 horas. Aunque existen muchas familias que necesitan una atención personalizada, permanente durante 24h al día.

Asimismo, como una de las principales diferencias entre una cuidadora por horas y una interna es que no hay horas de presencia, salvo aquellas que trabajan a jornada completa que, en este caso, se les puede conceder hasta 20 horas más de presencia a la semana, así como derecho a manutención de la cuidadora.

¿Qué es una cuidadora interna?

Las cuidadoras internas o 24 horas viven en el domicilio donde se realiza el trabajo. Las familias se hacen cargo de la manutención y de el alojamiento. Pero hay unos mínimos de descanso según marca la ley, como las 36 horas consecutivas que han de tener de tiempo libre.

Además, otra de las condiciones concretas de las cuidadoras internas es que tienen un descanso consecutivo de 2 horas en su jornada laboral

Asimismo, el trabajo efectivo es de 8 horas, siendo el resto horas de presencia y de descanso y deben contar con alojamiento, y más concretamente, una habitación exclusiva para el cuidador

Esas 16 horas suelen ser compaginadas o por miembros de la familia o por otra cuidadora por horas.
Las cuidadoras internas suelen caracterizarse por su experiencia. Muchas de ellas ya han realizado un trabajo de interna anteriormente por lo que únicamente tienen que adaptarse al nuevo domicilio y al nuevo trabajo.

Para las familias que necesitan una cuidadora 24h durante 7 días a la semana que realice algún tipo de intervención por la noche (noche de vigilia) es necesario que se trabaje por turnos entre varias cuidadoras. Esto ocurre, para usuarios que necesitan algún tipo de intervención concreta, generalmente, de rama sanitaria.

De esta forma, las cuidadoras internas son la opción ideal cuando se necesita que el adulto mayor tenga una supervisión y unos cuidados permanentes. Además, suelen ser la opción de asistencia domiciliaria más demandada ante casos de personas mayores encamadas o que tienen un alto grado de dependencia.

En cuanto a los horarios de una cuidadora interna, la interna entre semana trabaja normalmente de domingo a las 21:00 horas de la noche a sábado a las 09:00 horas de la mañana.

Cuidadora de fines de semana

El trabajo de una cuidadora de fines de semana tiene como objetivo servir de apoyo a las familias en un momento de la semana reservado más para el descanso de éstas.

Ante ello, la persona mayor tiene cobertura ante cualquier tipo de incidente los sábados y domingos.

Entre las tareas que realiza una cuidadora de fines de semana se encuentran:

  • El aseo personal del anciano.
  • La limpieza del hogar
  • El control de la medicación
  • La estimulación física y cognitiva
  • La elaboración de las comidas.

Por otra parte, el salario de una cuidadora de fines de semana dependerá de si es contratada por agencia de colocación o Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD).

Si trabaja mediante agencia de colocación cobrará 7,29 € la hora. En el caso del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), el precio sube a los 15,5 euros/hora.

En caso de ser una cuidadora de fines de semana interna pasa únicamente una noche en el domicilio, manteniendo las mismas condiciones. Además, debe tener un contrato de 16 horas a la semana.

4 comentarios de “Cuidadoras externas o por horas, internas y de fines de semana

  1. Tengo un familiar, hombre de 70 años que ha decidido contratar recientemente, quizás por falta de asesoramiento, a una empleada de hogar y le ha hecho un contrato definitivo, con dos meses de prueba, con las siguientes condiciones: de 8 horas al día de lunes a viernes. En el contrato figura como salario bruto 1.370 euros, por 12 pagas. Además le ha cedido una habitación, pudiendo utilizar todos los servicios así como mantenerla.

    Referente a este familiar, en la actualidad no necesita todavía ayuda personal, pues
    se vale por si mismo. Necesita el cuidado de la casa, la comida, compras, gestiones y paseos. Me cuestiona si este familiar se ha precipitado en la contratación en la forma que le expuesto, a mi entender debería haber contratado 4 horas diarias de lunes a viernes. Naturalmente que le es muy beneficioso tener una persona, pues vive solo, pero entiendo que hoy por hoy no lo necesita y le supone un coste alto sumando los gastos domésticos. Me gustaría conocer su opinión al respecto.

    Es una persona incapaz de perjudicar y me ha pedido me informara si es posible cambiar el contrato tras los dos meses de prueba, y qué pasos ha de seguir y el coste del cambio. Se ha pensado en 4 horas al día o sea 20 horas semanales y naturalmente que prescinda de la habitación, pues sabe que tiene dónde dormir, pues se ausenta por la noche cuando lo cree conveniente.

    En el supuesto de hacer un nuevo contrato de 20 horas semanales, ¿cuál sería su coste?

    También aprovecho para que me aclarase de los 1.370 euros contratado, lo que corresponde a la Seguridad Social y al salario de la contratada, ya que no lo indican y ha de pagarle por primera vez este mes.

    Espero su respuesta, muy agradecida.

    1. Hola, Purificación. Lo ideal es contratar a una persona por las horas que se estime necesarias, por ello, es importante conocer las necesidades del usuario a atender. Si habéis determinado que 20 horas es lo correcto, se puede plantear a la empleada realizar una variación de contrato y debéis notificarlo a la Seguridad Social para iniciar el trámite. No hay coste por realizar este cambio y el salario bruto de la empleada estipulado por la ley sería de 583,20€ brutos al mes.

      Respecto a los 1.370€ brutos, si es lo que indica en contrato con la empleada, eso es lo que habéis fijado entre ambas partes respecto a su salario y la Seguridad Social es independiente. Te indicamos el salario que estipula la ley para una empleada a 40h: 1.166,67 euros brutos y una Seguridad Social de 316,99€ (que lo cargan directamente en la cuenta).

      Esperamos que te hayamos podido resolver tus dudas. ¡Un saludo! 🙂

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