Consejos coronavirus para las personas mayores

Las personas mayores son especialmente vulnerables a la situación tanto médica como social que estamos atravesando como consecuencia de la COVID-19. En estas líneas, exponemos varios beneficiosos consejos a seguir para conseguir que durante estos meses de segunda oleada sean más seguros y, al mismo tiempo, más llevaderos:

Tres consejos en uno

Con el avance de la pandemia y conforme se iban conociendo las causas del contagio, los expertos médicos coincidieron en tres medidas clave que todos conocemos, pero que no está de más repetir:

  • Lavado continuo de manos. Ya sea con agua y jabón o con gel desinfectante, debemos estar pendientes de que nuestro mayor se lave las manos continuamente y evitar, que cuando esté fuera del hogar, se toque la cara con ellas.
  • Mascarilla. Siempre que se encuentren en un lugar público, deben llevar una mascarilla que les cubra nariz y boca. Cuando lleguemos a casa, es importante que les quitemos la mascarilla con cuidado de que no puedan infectarse con ella y, a continuación, la guardemos en un lugar seguro.

Existen, como ya contamos desde que se anunciaron tales excepciones, razones que eximen del uso de la mascarilla. Estas son que nuestro mayor padezca problemas respiratorios que puedan verse agravados por el uso de mascarilla o aquellos que por su situación de discapacidad o dependencia presenten alteraciones de conducta que hagan inviable su utilización.

Deberemos tener en cuenta dos cosas si nuestro mayor se encuentra entre los eximidos de llevar mascarilla: deberá certificarlo un profesional médico y tendrá que limitar sus salidas, pues sin la mascarilla está más expuesto al virus.

  • Distancia social. La COVID-19 se propaga, principalmente, entre personas que están en contacto cercano por un período prolongado. Por ello, es vital que nuestro mayor mantenga una distancia de seguridad de, al menos, 1,5 metros con el resto de personas que se encuentran en el mismo espacio.

La propia familia: su mayor protección

Si ya debemos ser cuidadosos por nuestra propia salud, más, todavía, por la de los más mayores de la casa. Tras meses en los que hemos podido presenciar las fatídicas consecuencias que el virus provoca en las personas de mayor edad, no debemos ni podemos permitirnos ser los culpables de ellas.

Así, si nuestros mayores viven con nosotros en casa o les visitamos asiduamente, debemos ser muy cuidadosos con las actividades que realizamos. No podemos acudir a una cena con un grupo de amigos o hacer deporte en una zona muy concurrida si a las horas o a los días vamos a estar cerca de nuestros familiares mayores.

Este tipo de comportamiento preventivo debe realizarlo no solo la familia, sino cualquiera que esté en contacto con nuestro mayor. Es el caso de su cuidadora. Durante estos meses, conscientes de su importante papel y de su elevado grado responsabilidad, las cuidadoras de nuestras familias Aiudo han mantenido una estricta rutina para proteger a la persona a la que con tanta diligencia como afecto cuidan.

Organizar las salidas

Persona mayor leyendo el periódico ataviado con una mascarilla.

Debemos alejar a los mayores de aquellos lugares del municipio que se encuentren más concurridos. Una forma muy sencilla de evitar los espacios y las horas en las que más personas atraviesan o frecuentan un punto es planificar las salidas de antemano. Durante una semana completa, podemos pasear por los lugares y en el intervalo horario en el que queremos hacerlo con nuestro mayor para observar si no supone ningún riesgo para él.

Nuevas formas de entretenimiento

A los ejercicios físicos que los mayores no deben por esta situación dejar de realizar podemos sumarles nuevas formas de entretenimiento en el hogar.

Como pequeña propuesta de actividades, nos gustan, especialmente, estas tres:

  • Musicoterapia. Se trata, como ya contamos hace un tiempo, del uso de la música con fines terapéuticos. Cuando escuchamos música podemos experimentar muy diferentes sensaciones y sentimientos. En el caso de las personas mayores, algo muy valioso: recuerdos. Una mañana de musicoterapia les transportará años atrás y fomentará su comunicación, les ayudará a calmar la ansiedad y les proporcionará una felicidad que se extenderá durante el resto del día.

Si nuestro mayor sufre párkinson o alzhéimer, observaremos cómo esta terapia consigue efectos físicos, cognitivos y de interacción social mayúsculos.

  • Spa en casa. Seguro que, en muchas películas, nuestro mayor ha visto escenas en las que después de un día estresante, el protagonista se preparaba un baño relajante. “Siempre he querido hacerlo pero esas cosas ya no son para mí”, habrá comentado. Ha llegado el momento de que los mayores de la casa disfruten de un baño reparador.
  • Risoterapia. Hablando de sonrisa, esta se puede convertir en risa. Existen muy diferentes modos de aplicar esta terapia, aquí encontramos un ejemplo de ellos.

Nuevas tecnologías

Podemos aprovechar estos días de continua pandemia en los que hay actividades que no se pueden realizar para no solo que estén entretenidos, sino que, además, adquieran formación en nuevos campos que les motiven a seguir aprendiendo.

Como sabemos, las cosas no se aprenden solas y nuestro mayor solo necesita que alguien le muestre, con paciencia e interés, cómo los nuevos dispositivos se utilizan. Tanto les gustará descubrir y recorrer las posibilidades del mundo tecnológico que, en pocos días, serán ellos los que nos muestren aplicaciones que nosotros desconocíamos. Observaremos cómo se sentirán cada vez más motivados a emprender por ellos mismos nuevos retos tecnológicos.

Aprender lo que nuestros mayores saben

Nosotros podemos enseñarles, como en el caso de las tecnologías, algunos conocimientos, pero ellos, sin duda, pueden enseñarnos muchos más.

Es el momento perfecto para que nos muestren aquello que siempre se les ha dado bien, como coser una bufanda con nuestro nombre bordado, fabricar objetos artesanos, memorizar el listado de los reyes godos o estudiar el mapa de la geografía española. Se sentirán reconocidos y orgullosos de que quien les cuida quiera aprender de ellos.

Socialización y comunicación

La relación social forma parte de la naturaleza innata de los humanos. Nuestros mayores necesitan socializar para sentirse emocionalmente bien, pues está demostrado que el aislamiento empeora la calidad y la esperanza de vida. Por ello, debemos buscar fórmulas que hagan que nuestro mayor interactúe con las personas a las que estima.

Asimismo y como conclusión, existe una labor que recoge todos los consejos anteriores y sobre la que debemos incidir cada día, cada momento: explicarles a nuestros mayores que esto es una situación temporal a la que ellos se están magníficamente habituando.

No podemos permitir que a ningún mayor le invada la tristeza y debemos lograr que sepan lo orgullosos que toda la sociedad está de su comportamiento, de su ejemplaridad, de ellos. 

Las personas mayores son especialmente vulnerables a la situación tanto médica como social que estamos atravesando como consecuencia de la COVID-19. En estas líneas, exponemos varios beneficiosos consejos a seguir para conseguir que estos meses sean más seguros y, al mismo tiempo, más llevaderos:

En Aiudo creemos que las personas sacamos nuestra mejor versión no solo cuando ayudamos a los demás, sino cuando nos dejamos ayudar.

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