Estrés oxidativo: cómo afecta al envejecimiento

Estrés oxidativo y envejecimiento, dos procesos complejos y relacionados entre sí que juegan un papel protagonista en la longevidad de las personas. En realidad, envejecer es una causa natural asociada a una afección crónica oxidativa. ¿Quieres saber más? A continuación, te lo explicamos.

Qué es el estrés oxidativo

Los factores ambientales y genéticos influyen de forma directa sobre el proceso oxidativo y, en consecuencia, sobre el envejecimiento de los seres humanos. De forma progresiva, la oxidación celular provoca que el organismo pierda la homeostasis y la buena salud.

Con los años, la presencia de radicales libres en el organismo aumenta progresivamente y se genera el deterioro oxidativo. Si el organismo no dispone de suficientes antioxidantes para contrarrestar el efecto de los radicales libres, la actividad oxidativa celular se verá incrementada. Así, se producirá el envejecimiento prematuro.

En definitiva, la oxidación celular es un proceso natural asociado al envejecimiento. Todos los seres vivos somos proclives a padecerlo y todos envejeceremos. Lo importante es hacerlo de la mejor forma posible.

¿Cuáles son las principales causas del envejecimiento?

El envejecimiento es un proceso muy complejo y multifactorial que afecta a todas las personas, pero no de la misma forma. Por este motivo, unos somos más longevos que otros y vivimos la vejez de diferente manera.

La presencia excesiva de radicales libres en el cuerpo provoca la oxidación celular y, en consecuencia, el progresivo decaimiento. ¿Por qué se produce el envejecimiento?

  • Insuficiente consumo de antioxidantes.
  • Actividad física excesiva e intensa.
  • Factores medioambientales.
  • Malos hábitos.
  • Estilo de vida poco saludable.
  • Ciertas medicaciones.

Principales síntomas del estrés oxidativo

Los sistemas fisiológicos del organismo humano que primero se ven afectados por la oxidación celular son los responsables de regular la respuesta metabólica y nuestra capacidad energética. Los principales síntomas que denota un organismo en proceso oxidativo son:

  • Envejecimiento prematuro de la piel: la dermis comienza a perder capacidad de regeneración, colágeno y elastina.
  • Potenciación de las enfermedades asociadas a la vejez: los problemas degenerativos y la merma psicocognitiva adquieren fuerza.
  • Debilitamiento cardiovascular: afecciones como la hipertensión y la insuficiencia coronaria adquieren protagonismo.
  • Aparición de problemas inflamatorios: las enfermedades sistémicas de origen inflamatorio tienen más incidencia.
  • Afectación del sistema nervioso central: la capacidad cerebral se deteriora y se puede producir inestabilidad y trastornos de memoria.
  • Deterioro del sistema musculoesquelético: los músculos y las articulaciones comienzan a presentar rigidez, inflamación y dolor.

Como ves, una vez que el proceso oxidativo comienza a ejercer su efecto sobre el organismo del ser humano, el envejecimiento comienza a notarse. Los problemas de salud son las principales causas de merma de la calidad de vida de las personas.

¿Cómo tratar el deterioro oxidativo?

La mejor opción para contrarrestar el aumento de los radicales libres en el organismo humano es a través de la suplementación con sustancias antioxidantes. Mediante una adecuada alimentación, prevenimos el envejecimiento prematuro y minimizamos el daño celular.

Si mantenemos una actividad física moderada, también estamos potenciando las defensas antioxidantes de nuestro organismo. Por eso, es conveniente practicar ejercicio moderado de forma regular y mantenernos activos mental y físicamente.

Para tratar a las personas en proceso de envejecimiento avanzado, es primordial que dediquemos esfuerzo y tiempo a ciertas cuestiones. El diseño de una dieta equilibrada rica en antioxidantes naturales es primordial.

También es importante la planificación de actividades diarias para promocionar la actitud positiva y el movimiento. Además, es importante disponer de terapias y programas específicos que trabajen la capacidad cognitiva y las emociones.

En definitiva, si mantenemos un estilo de vida saludable, podemos alcanzar el bienestar. También en edades avanzadas es posible. El estrés oxidativo y el envejecimiento guardan una estrecha relación con la longevidad y la calidad de vida. Lo ideal es encontrar el equilibrio orgánico y envejecer con la mejor calidad de vida posible.

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