Cuidar del cuidador de ancianos

Cuidar del cuidador de ancianos. Fidelizar a tú cuidador es la mejor forma de garantizar una atención excelente y prolongada en el tiempo sin rotaciones del puesto de trabajo. Las personas que trabajamos en el sector de la asistencia domiciliar durante años, vemos que uno de los factores más importantes es el de cuidar del cuidador de ancianos.

Cuidar del cuidador de ancianos

Está demostrado que cuando una familia cuenta con una cuidadora de confianza es muy difícil hacerse la idea de prescindir de ella. Para la persona mayor que está por su cuidadora de confianza cualquier cambio o remplazo supone un shock o incluso un trauma.
Hay un remedio para evitar la rotación del puesto de trabajo. La mejor medicina para evitar el abandono por cansancio del cuidador es cuidar del cuidador de ancianos.

Las personas que juegan un papel importantísimo son las siguientes.
La persona mayor que está siendo atendida. Que tenga un buen carácter o que su carácter no sea muy malo es un factor que las cuidadoras tienen muy en cuenta. También, por ejemplo, en el caso de las cuidadoras internas es muy importante que la persona pueda dormir por las noches.
Por esta razón, la persona mayor es la figura más importante que determinará si su cuidadora trabaje con él durante muchos años.

Familias que cuidan de sus cuidadores

El segundo elemento más importante son las familias que cuidan de sus cuidadores. Estas familias se caracterizan por haber tenido varios cuidadores antes. Por lo que, cuando por fin dan con la cuidadora ideal deciden cuidarla y así fidelizarla.
Hay múltiples formas de cuidar al cuidador de ancianos.

Desde una subida salarial o más tiempo de descanso o de tiempo libre (en el caso de las cuidadoras internas). Estas son las dos opciones más utilizadas. Pero además también es común ofrecer más días de vacaciones para que la cuidadora visite a sus familiares.
Asimismo, estas familias que se esfuerzan en cuidar de su cuidadora se ven recompensadas cuando hay épocas más duras. Como por ejemplo problemas de salud o ingresos en hospital. En estos casos los cuidadores que están satisfechos suelen responder de una forma excelente. Aunque también estas familias no dudan en recompensarles posteriormente. Hay familias que optan por turnarse con el cuidador para que no recaiga todo el peso del cuidado en él.

Otro tipo de forma de cuidar al cuidador de ancianos es escucharle. De hecho, practicar la escucha activa con el cuidador suele ser muy positivo. Es posible, o más bien, es muy probable que el cuidador se sienta solo en muchas situaciones. También pueden surgir roces o diferencias con la persona mayor incluso cuando el cuidador cuenta con la razón. Aquí es importante que la familia hable con el cuidador en privado, le escuche y valore lo que dice.

La escucha activa contra el burnout del cuidador

Cuando se practica la escucha activa con el cuidador está demostrado que el problema percibido se reduce. De forma que un problema que estaba causando un gran estrés empieza a ser visto con una menor importancia. Y esto se consigue practicando la escucha activa y valorando el trabajo del cuidador.
Hay que tener en cuenta que el burnout del cuidador es un síndrome muy frecuente en este sector.
Por ello, las familias que se preocupan en reducir el síndrome, y lo hacen por medio de la escucha activa consiguen unos excelentes resultados.

Hay otras formas de reducir este síndrome que afecta a los cuidadores que cuentan con sobrecargas o que sencillamente no están a gusto. Como cada cuidador es un mundo distinto, la recomendación después de muchos años es que hay que escuchar al cuidador. De esta forma cada familia se asegura de conocer exactamente lo que quiere su cuidador. Acto seguido podrá valorar si está en posición de poder ofrecer lo que necesita o no.
Por ejemplo, no todas las familias pueden permitirse una subida salarial pero si pueden permitirse que termine una hora antes para que pueda coger el autobús. O al revés, para otras familias será muy importante que el cuidador esté el mayor tiempo posible y pueden permitirse una subida salarial.

Conclusiones para cuidar del cuidador de ancianos

Cuidar del cuidador de ancianos es una obligación y una necesidad de cada familia. Hacerlo no debe de ser ningún esfuerzo. Si no más bien una inversión en el futuro, una inversión en el bienestar del familiar. Es la mejor manera de garantizar un excepcional atención domiciliar de manos de una cuidadora de confianza.
Aquí debemos hacer hincapié en las cuidadoras de confianza. Una cuidadora puede ser de confianza y no encajar en un domicilio concreto, pues para la persona que está atendiendo no es de confianza. Es posible que en este caso, la cuidadora no haya sabido ganarse la confianza del usuario o de su familia.

No obstante, es muy importante cuidar del cuidador de confianza, puesto que cuando se ha encontrado al ideal, es muy difícil prescindir de él.

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