Cuidadoras de alzheimer. Profesionales especializados por patologías.

Cuidadoras de alzheimer, profesionales especializados por patologías.

Las cuidadoras especializadas por patologías y especializadas en atención al alzheimer son cuidadoras que cuentan con destrezas y experiencia muy específica. Asimismo, las cuidadoras que cuentan con experiencia específica en una patología suelen contar con un perfil muy completo y con experiencia con otras enfermedades.

Los procesos de selección enfocados a las competencias por patologías presentan enormes garantías. Por ello, el personal especializado en recursos humanos y psicología enfocan las entrevistas a detectar y medir estos parámetros. Por ejemplo, cuidadores que hayan atendido a personas con alzheimer presentarán:

Cuidadoras de alzheimer. Características:

– Conocimientos en la evolución de la enfermedad, conocerán el tipo de alzheimer y como reaccionar ante situaciones concretas. Las cuidadoras que hayan trabajado anteriormente con alzheimer mostrarán las necesidades que presentaba la persona a cuidar en el momento que comenzó el trabajo y cuando finalizó. Hay que tener en cuenta que el alzheimer suele tener una evolución durante una media de 7 años y está distribuida en 3 fases. Por ello la media temporal es que cada fase dure 2 años y medio, aunque no siempre es así. Siempre depende de cada caso.

– Reflejarán actividades positivas para la ralentizar los efectos de la enfermedad. Estas actividades son demandadas, en muchos casos, por las mismas familia. Estas actividades y juegos están destinados a agilizar la memoria y a trabajar la mente.

– Conocimiento de la medicación, parches y otras cuestiones propias de la enfermedad. Trabajar con alzheimer permite estar al día de los tratamientos y las pocas «soluciones» que existen hoy en día.

– Estado emocional y cambios de estados de ánimo. Una cuidadora que ha trabajado con alzheimer, es muy probable que conozca o haya sufrido tanto casos de comportamientos hostiles. Ataques de cólera u otros casos de tensión. Es importante conocer la reacción da la cuidadora ante estas situaciones. Su capacidad para afrontar situaciones estresantes o un comportamiento tan tenso.

Principales actitudes ideales

1- La actividad. El/la profesional que se ocupa de ralentizar la enfermedad de alzheimer, que a falta de la efectividad de los posibles avances nada como un trabajo diario. Las cuidadoras que realizan actividades diarias en favor del paciente de alzheimer son una pieza fundamental para congelar la evolución de la enfermedad.

2- Potenciar el asociacionismo. Mucho trabajo de las cuidadoras y de familiares trata de llevar o acercar a su familiar a la asociación de alzheimer más cercana. Este hecho es de gran importancia porque allí puede contar con una serie de recursos técnicos especializados en la enfermedad. Por ello, la asistencia diaria permanente de la cuidadora más las actividades que se producen en la asociación son recursos esenciales.

3- Identificar necesidades y atenderlas. Cada persona es diferente y única. Al igual que cada enfermedad se desarrolla de una manera distinta. El alzheimer también. Por ello, hacemos especial hincapié en la capacidad de la cuidadora para identificar las necesidades del usuario/a y atenderlas. Por ejemplo, si una persona mayor padece un problema de circulación en las piernas debido a la falta de movilidad quizá sea conveniente masajear diariamente las partes obstruidas. Si la persona está en una fase 1 de alzheimer y pierde la memoria de una forma acelerada o alarmante es importante intensificar las actividades para fomentar la actividad cerebral.

4- No infantilizar a las personas mayores. Los profesionales del trabajo social han detectado que hay colectivos de cuidadores que tratan a las personas mayores como lo que son. Desde el respeto y cariño dejando a un lado palabras o gestos que estaría mejor destinarnos a los niños pequeños. Este aspecto es importante y de un fuerte agrado para las familias. Por ello, contamos que el trato respetuoso y maduro es esencial para la autoestima de la persona mayor.

Problemas frecuentes que conocen las cuidadoras de alzheimer

Las cuidadoras de alzheimer suelen enfrentarse a una serie de problemas comunes y patentes entre un porcentaje alto de usuarios:

1- Agresividad. No es muy conocido entre personas que no han vivido de cerca la enfermedad de alzheimer. Pero este, en algunos casos conlleva agresividad y el paciente sufre ciertos ataques de cólera. Los cuidadores y familiares lo saben, por ello, en trabajos anteriores identificamos muchos casos de «intentar pegar» o pequeñas agresiones.

2- Desorientación. Es bastante probable, que la persona recuerde aspectos de su más remota infancia pero no sea capaz de reconocer a sus familiares más cercanos. De esta forma, también es posible que no sepa en que ciudad o en que domicilio está. Ante estas situaciones, una cuidadora que acaba de comenzar a trabajar con el usuario debe actuar de una forma comedida. Para que posteriormente, cuando lo conozca mejor pueda actuar conforme necesite el usuario.

El alzheimer es una problemática que afecta a 1 millón de personas en España

Y no es raro que en más del 75% de los casos se cuente con un cuidador. Ya sea una cuidadora interna o externa por horas. Lo más obvio en muchos casos es que necesitan ayuda y vigilia. Porque la evolución de esta enfermedad es demodelora.

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