Cuidado de enfermos

El cuidado de enfermos tiene un impacto global. Los cuidadores, las familias, trabajadores sociales, personal sanitario, las con dependencia y mayores. Son muchos y diferentes los colectivos con los que hemos tratado desde nuestra experiencia profesional y este post va dedicado a las enfermedades más recurrentes. Enfermedades tan graves como la demencia, ELA o fibromialgia. Algunas dependencias y enfermos a cuidar sienten las siguientes patologías.

Demencia, ELA y fibromialgia

La demencia afecta de forma muy agresiva a la pérdida de las funciones cognitivas. De forma progresiva, los familiares observan la crueldad de esta enfermedad. Son daños o desordenes cerebrales que afectan al individuo de forma radical, impidiéndole que haga vida normal. Para siempre. El cuidado de enfermos en este caso presenta la necesidad del tacto.

ELA su nombre responde a esclerosis lateral y la mayoría de los afectados la padecen de forma fortuita. Su origen es desconocido e imprevisible. La debilidad muscular que presenta es muy radical y produce una parálisis total. Incluso afecta al hablar, andar, tragar. Y a algo tan sencillo e inconsciente como, respirar. Para este tipo de enfermedad, que en muchos casos provoca la muerte a los pocos meses, lo único que tenemos es investigar. Inversión de dinero en su investigación para poder fomentar su tratamiento. De momento, hay indicios de algunos fármacos que parecen que funcionan bien. Estos están relacionados con las células madre. Por ello, el trato de estos enfermos es especial ya que, sus capacidad cerebral está intacta.

Otra enfermedad a tener muy en cuenta es Fibromialgia, el dolor muscular de carácter crónico. Estos enfermos también tienen una patología de origen desconocido. Esto además de frustrante es desconcertante. Para colmo, está acompañado de fatiga y otros síntomas.

Impacto del cuidado de enfermos

Estas enfermedades tan pesadas y virulentas, tienen la característica común de la impotencia. Al no conocer el origen, al no haber cura y al ser crónico. Presenta sensaciones e incertidumbre y sensación de derrota en varios miembros de la familia. Por lo que hay que procurar estabilizar la situación en la medida de lo posible.

Dicho esto, el cuidado de enfermos se debe llevar a cabo desde el amor, afecto, mano izquierda, cariño. Estos son aspectos emocionales intrínsecos a los buenos cuidadores. Personas excelentes, que lidian día a día con una problemática incorregible. Gracias a ellos, los enfermos pueden sobre llevar la situación con un apoyo, que es básico, pero a su vez, vital.

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